Pablo Zabaleta, un argentino de Selección que analiza el Mundial 2026 para la FIFA: “Messi superó todas las expectativas”
Pablo Zabaleta vio el primer paso de Lionel Messi en la Selección Argentina. Estaba dentro de la cancha, como lateral derecho y capitán, aquel 29 de junio de 2004 cuando la «Pulga» pisó el campo de juego del estadio Diego Armando Maradona de Argentinos Juniors para la goleada contra Paraguay (8-0) en un amistoso Sub 20, en el que hizo su primer gol en celeste y blanco. Vinieron los títulos (el Mundial Sub 20 2005 y la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008) y más adelante las dolorosas finales perdidas. Pablo Zabaleta vio el último paso de Lionel Messi en la Selección Argentina. Ya no está dentro de la cancha, pero es como si todavía lo hiciera. Es el único argentino que forma parte de los diez elegidos para conformar el Grupo de Estudio Técnico (GET) de la FIFA, que lidera Arsene Wenger. Y su vínculo con el rosarino y con muchos otros de quienes hoy conforman la Scaloneta le hace imposible desprenderse del sentimiento albiceleste.
Los números marcan que fueron 99 partidos oficiales con el seleccionado entre Sub 17, Sub 20, Sub 23 y la Mayor. En 68 de ellos estuvo junto a Messi. Jugó las Copas América 2011 y 2015, también fue subcampeón en el Mundial de Brasil 2014, quizás la página más dolorosa de su carrera. Hoy, sentado en una habitación de hotel del otro lado de la computadora, acepta la charla con Clarín y añora aquel tiempo. Se visualiza en el lateral derecho de la Scaloneta, recuperando ese tándem con la «Pulga».
«Cada vez que estoy en la cancha me dan ganas de saltar y jugar. La Selección te genera siempre algo diferente. Cuando llego, me siento y miro la entrada en calor, deseo poder estar ahí. Yo creo que me va a pasar siempre. La verdad que desde que me retiré, que ya son seis años, siempre lo llevé muy bien. Pero cuando estás en un Mundial se te vienen cosas a la cabeza. Pienso lo cerca que estuve en el 2014, porque al final, entre ganarla y no ganarla, siempre se convive con ese dolor de ver imágenes como el gol de Götze, y se te rompe el alma. Pero sí, se extraña», aseguró.
El ritmo del Mundial es diferente a todo. No es lo mismo para un futbolista que para un periodista, tampoco para un analista. Incluso más aún con este formato ampliado a 48 participantes, que también aumentó la cantidad de partidos jugados. Es ir de ciudad en ciudad (y de avión en avión) o de pantalla a pantalla cuando le toca analizar a distancia el desempeño de los equipos y armar informes que después se comparten internamente para identificar nuevas tendencias y también tomar mejores decisiones. A sus 41 años, Zabaleta disfruta estar del otro lado. Es una constante Masterclass.
-¿Cómo estás llevando este rol dentro del Grupo de Estudio Técnico (GET) de la FIFA? ¿Hay algo que te haya sorprendido de todo lo que están analizando?
-No sorprenderme, no. Simplemente que estando ya adentro, acá en el Mundial y compartiendo un poquito el trabajo con toda la gente que está alrededor mío, lo estoy disfrutando una barbaridad. Me lo imaginaba que iba a ser algo muy bueno, pero realmente estando acá se dimensiona todo mucho más, porque al final tener la posibilidad de estar en los partidos, analizar desde lo estadio, tenemos también una suite que tenemos las pantallas, la información, la cantidad de datos que ellos recogen o que recogemos todo al final haciendo el análisis. Y después en esas charlas que hacemos con Arsene Wenger y el resto del grupo se saca muy buena información. Una vez que estas acá se hace todo mucho más lindo y muy futbolero. Así que la verdad soy un privilegiado de estar y ser parte de este grupo.
-Cuando te llegó el llamado de la FIFA, ¿te sorprendiste, cómo fue ese a ese momento?
-La verdad que sí. Cuando me contactaron yo estaba jugando la clasificación con Albania para el Mundial, en los playoffs. Entonces estaba pendiente un poco de lo que podía pasar y cuando obviamente ya las chances con Albania se fueron, entramos en una conversación un poco más profunda, me explicaron lo que iba a ser el trabajo y yo no dudé. O sea, me entusiasmé, quería venir. Yo creo que estar dentro de una institución tan importante como la FIFA, en un Mundial, que me había tocado vivirlo un poco desde adentro, desde la parte técnica es diferente. Y bueno, súper agradecido a FIFA que haya tenido la posibilidad de contar conmigo para para este torneo.
-¿Cómo es por adentro formar parte del GET? ¿Cómo lo podrías explicar para que lo entienda la gente?
-Nosotros somos un grupo de diez personas que nos dividen todos los partidos. Hacemos algunos de forma presencial, viajamos con un analista y a partir de ahí llegamos al estadio, nos sentamos, sacamos un poco la hoja técnica con la lapicera en la mano, el analista con la computadora. Tenemos un iPad también nosotros para mirar diferentes ángulos o una repetición de una jugada. Cuando termina, en media hora o 40 minutos, hacemos un análisis general de la fase de ofensiva-defensiva, si hubo una influencia a nivel táctica, o que hubo algún ajuste táctico en el partido, que eso llevó a que un equipo pudiera cambiar la dinámica y ganar. Entonces tenemos que hacer un análisis muy global. Los datos que se extraen son muy interesantes. Sabés qué equipos hicieron hecho una presión alta y han recuperado arriba, en cuántas de las situaciones de gol fueron más rápidas. Por ejemplo, muchos equipos han replegado bastante en este Mundial, han defendido bastante bajo y a diferencia del Mundial de Qatar, hay una tendencia a que el equipo hoy ya no sea una diferencia de tres o cuatro metros a la hora de defender.
-Y de todo eso que viste hasta el momento, ¿qué es lo que más te llamó la atención, del tipo que esperabas una cosa y terminó en otro lado?
-Muchos equipos europeos que creo que han estado muy por debajo del nivel que esperábamos previo a la competición. Yo creo que Alemania, nadie esperaba de que iba a tener un crecimiento tan bajo, sobre todo después del 7 a 1 contra Curazao, que quizás fue un resultado bastante contundente, terminó no estando al nivel. Después, por ejemplo, Países Bajos con Marruecos fue un partido mucho más parejo, más rocoso. España de menos a más, ya empezó a ser la España que pensábamos previo al Mundial. Y los equipos africanos, salvo Túnez, han pasado todos la fase de grupos. Prácticamente sacando Francia, Argentina en la primera fase, Inglaterra que arrancaba como un serio candidato y después tuvo algún problema, no lo ganaron de forma fácil. Entonces, yo creo que está siendo un Mundial en donde los equipos puedan estar yendo de menos a más.
Kylian Mbappé. Foto: Xinhua/Hu Xingyu-Hubo seis de ocho cuartofinalistas de Europa, con Argentina y Marruecos completando, ¿estás en esa ola de que el talento está en Sudamérica y termina explotando en Europa?
-Todavía Sudamérica conserva gran parte de esa identidad que siempre tuvo donde hay mucho talento. Tiene que ver también con una cuestión cultural, donde quizás a nivel social puede haber cierta carencia en que los chicos tengan más tiempo todavía jugando en la calle y quizás se puede estar perdiendo en otros países. Entonces el talento puro viene prácticamente de ahí, de estar jugando horas y horas y que nadie te imponga reglas y te den libertad para poder hacer lo que quieras. Sudamérica siempre nutrió de talento a los mejores equipos del mundo y gran parte de estos jugadores están en los equipos importantes. Ahora, quizás se haya perdido algo de talento con respecto a 20 años atrás. Bueno, un poco también la sociedad avanzó. Hay otras cuestiones que pueden influir también. En Europa se hizo un juego un poquito más estructurado o más de un juego rápido de apostar por pocos pases, por atacar los espacios y no un jugador lento que de repente te puede dar cierta pausa, te puede esconder la pelota. Y yo creo que mirar el estilo de Argentina hoy por hoy pasa por un poco por esa identidad, todavía conserva esa manera de jugar, juntando muchos mediocampistas sin ir de forma tan rápida a querer atacar cada vez que se tenga la pelota.
-Dentro de los miles de datos que hay en este Mundial, uno de los que más sorprende es cómo disminuyó la cantidad de gambetas…
-Totalmente, cambió. Pero hoy, sin embargo, los jugadores que hacen mucha diferencia son los que pueden resolver en espacio muy reducido dentro del área o cerca del área, porque cuando vos estás jugando con un equipo totalmente replegado, el espacio no está para que alguien te tire un pelotazo y pueda picar a la espalda. Al final, los jugadores que te pueden resolver ahí son jugadores que tengan esa calidad para poder agarrar la pelota y gambetear dos o tres jugadores y definir. Y en Argentina esto puede ser un Messi, un Harry Kane en Inglaterra, un Olise para Francia, o un Vinicius para Brasil. Ahí dentro del área, el talento termina rompiendo cualquier tipo de estructura defensiva. Jugadores así en mundiales te hacen la diferencia. No es casualidad que esté la carrera por la Bota de Oro todos ahí peleándose, va a ser una locura hasta el final.
-Y hablando de Argentina en específico, ¿qué es lo que te provoca más intriga o ilusión?
-A mí lo que me gusta mucho de esta Selección es la capacidad que tienen para seguir compitiendo después de haber ganado todo. Eso no es fácil. Muchas veces cuando ganás la Copa América o el Mundial te da una sensación de que ya está, que lo conseguimos y quizás puede llevarte a una cierta relajación. Y sin embargo no. Hay que darle mucho crédito a Scaloni y a todo el cuerpo técnico que siguen teniendo enchufados a todos los jugador y que el hambre todavía se ve. Después se puede ganar o perder, pero por lo menos voy a seguir viendo al equipo y la base es prácticamente la misma, sumada quizás a cinco o seis chicos nuevos que es normal. Después de tres años y medio siempre puede haber algún cambio de jugador, pero ves al equipo y es como si Qatar hubiera sido un mes atrás. El mensaje del entrenador siempre es muy equilibrado, de no tener ni tanta euforia cuando se gana ni tampoco dramatizar tanto cuando se pierde.
Foto Juano Tesone / Enviado especial – CLARIN-¿Tuvo una mejora este equipo respecto del Mundial pasado?
-Hemos identificado bastante eso, que quizás el tener tanto mediocampista y no tener extremos tan abiertos que esperan que la pelota les llegue, es como que todo el mundo tiene un rol bastante libre. Entonces, de repente en un costado se te juntan, no sé, Molina, De Paul, Enzo Fernández, Messi y tenés cuatro o cinco ahí tocándote la pelota en cinco o seis metros y de repente sale la pelota para el otro lado y encuentran a quien sea y se genera una situación de gol. Esa manera de jugar, de no dar una referencia, de que haya jugadores que se puedan mover de forma bastante libre le crea desorden al equipo contrario porque no tiene una referencia. Genera la duda en el rival que piensa: ‘Lo sigo, no sigo, pero sí lo sigo dejo libre el lateral’. Es verdad que a veces tiene esos momentos de posesión, como que no avanza y duerme demasiado la pelota. Quizás ya no tenga a un Di María que era alguien demasiado vertical y le daba un juego un poquito más de vértigo.
-Se cumplieron 21 años del Mundial Sub 20 de Holanda en 2005, el primer título de Messi en la Selección que lo compartió con vos, ¿cómo explicás el factor Leo?
-Antes del Mundial, si bien tenía algún problema físico, todos nos preguntábamos cómo podía llegar… y superó todas las expectativas. No solo a nivel de calidad individual, de seguir siendo un jugador determinante, sino también de esa libertad, de disfrutar el momento. Creo que lo escuché hablar un poquito haciendo referencia a que lo que se venía ahora, que después de ganar, quería poder disfrutarlo. Y lo está haciendo realmente bárbaro. Yo me quedo con el segundo gol que le hace a Austria, un indicativo de todo esto que cuando patea hay un rebote y va a buscarlo y se tira al piso. Es un gol de alguien rústico que llega y se tira con determinación. Ese amor, esas ganas que él tiene, hacerlo con 39 años, que siga liderando la Selección es algo increíble y para todo los que lo conocemos o los que nos gusta el fútbol, ver gente así es para sacarse el sombrero. Cuando yo veo a Cristiano Ronaldo, a Modric y a todos estos que son más o menos de mi rango de edad y yo hace seis años que estoy sentado en una silla mirando fútbol de una computadora pienso que son genios, que tienen una mentalidad monstruosa. No es solamente la calidad, hay una cuestión que son ganadores, tienen esa exigencia de querer superarse y por eso siguen siendo determinantes.
La Selección argentina Sub-20 que jugó el Sudamericano 2005 en Colombia. Biglia, Ustari, Zabaleta, Garay, Abraham, Barroso, Bravo, Messi, Torres, Peirone y Cardozo.-¿Creés que Scaloni se encargó de cerrar un poco esa grieta de comparación que tenemos los argentinos de elegir siempre como con Menotti y Bilardo?
-Leo llega en un ciclo en donde no era fácil porque veníamos prácticamente de sufrir, de perder varias finales, era un proceso donde estaba costando mucho, donde el jugador lo estaba sintiendo y él en ese momento, con la poca experiencia que tenía tuvo la personalidad y el coraje con Aimar, Ayala y Samuel de asumir ese compromiso que no era fácil. Y él dio en la tecla. Yo creo que también lo ayudó haber estado con Sampaoli (en el Mundial de Rusia 2018) porque habrá visto muchas cuestiones y saber lo que se podía necesitar. Pero tuvo una gestión muy humana. Después hay que armar el equipo, hay que hacerlo competir y logró tener otra vez una cohesión grupal, que todos se sintieran con ganas, con fuerza para seguir después de haber ganado la Copa América 2021. Siempre tiene un mensaje claro, mantiene ese perfil de humildad, de relativizar mucho las cosas. Y sobre la grieta, imagínate que yo trabajé para un montón de medios en el Mundial y también en canales extranjeros, y esa pregunta de Maradona o Messi, de Menotti o Bilardo es como que viene. Y llegó un momento que yo ya me limitaba a contestar que como argentino estoy orgulloso de haber tenido a Messi y Maradona, de haber sido argentino. Ahí cortábamos un poco el debate. Lo mismo Menotti o Bilardo, que le han dado mucho al fútbol argentino. Scaloni le está dando mucho al fútbol argentino. Los debates al final no te conducen a ningún lado y simplemente son gente que han llevado al fútbol argentino a lo máximo.
-Después de haber tenido el recorrido que tuviste como futbolista y los entrenadores que te dirigieron, además de la experiencia en la Selección de Albania como asistente, ¿querés lanzarte como DT principal?
-De todos se van absorbiendo y sacando cosas, pero después hay que ejecutarlo. O sea, lo más difícil viene a la hora de la práctica, porque la teoría vos más o menos la podés tener. El entrenador está muy expuesto y está totalmente vinculado a los resultados y no hay tiempo, no hay paciencia. Es una locura muy grande. Sí, estoy siempre preparado a lo que pueda llegar a surgir, a lo que pueda llegar a venir. Siempre escuchando y analizando propuestas y también teniendo en cuenta el tema familiar, que siempre es una carga dura, porque siempre van saliendo cuestiones en el extranjero y en diferentes países, pero llega un momento que uno ya tiene que pensar también en la familia. A mis hijos no es fácil sacarlos de un entorno donde ellos ya están bien, entonces quiero seguir esperando oportunidades.

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