Vecinos de Jáchal denunciaron que un puma merodea cerca de una escuela


Un escenario de profunda preocupación altera la cotidianeidad de las familias que residen en la localidad de Campo de Batalla, dentro del departamento Jáchal. La tranquilidad habitual de la zona se vio interrumpida por una serie de avistamientos de un felino de gran tamaño en inmediaciones de la calle Riveros y sectores de fincas. El suceso inicial afectó a una estudiante que regresaba de su jornada escolar y detectó la presencia del ejemplar a la vera del sendero.

En un primer instante, la pequeña especuló con que se trataba de una mascota canina, aunque un detalle morfológico captó de inmediato su atención: «Era muy gordo para ser un perro». Al ponerse de pie el felino, la menor logró dimensionar la situación, le tomó un registro fotográfico con su teléfono y emprendió la retirada a través de un callejón que atraviesa una propiedad agrícola hasta llegar a su domicilio.

El impacto emocional provocado por el encuentro cercano derivó en un estado de conmoción para la niña. «Se le paralizó todo el cuerpo», describió la madre de la menor ante el medio Actualidad Jachallera, al tiempo que añadió que al arribar a la vivienda su hija se encontraba imposibilitada de pronunciar palabras debido a los nervios.

La tensión se extendió a otros residentes con el transcurso de las jornadas, ya que más pobladores sostienen haber divisado a un ejemplar de rasgos equivalentes. Una habitante del lugar indicó que mientras realizaba tareas de recolección de leña logró divisar al supuesto puma en el interior de un cultivo de membrillos. En paralelo, el entorno familiar de la menor afirmó que un sobrino observó al animal desplazándose en dirección al cauce del río durante esa misma jornada.

La incertidumbre impacta de lleno en las rutinas educativas de la comunidad. Los estudiantes que habitualmente se desplazan sin compañía a pie o en bicicleta manifiestan temor de transitar por los caminos rurales. «Los niños ya no quieren ir a la escuela porque ellos se movilizan caminando o en bicicleta y les da miedo volver», expresó la madre. Asimismo, los pobladores temen por la integridad de sus caballos y mascotas.

Ante el primer reporte, efectivos de la Subcomisaría de Villa Mercedes acudieron al sector aproximadamente 30 minutos después del llamado y notificaron a la Dirección de Fauna. Integrantes de dicho organismo se hicieron presentes cerca de las 21 para efectuar un rastrillaje. Durante la inspección, una especialista utilizó elementos lumínicos para examinar la vegetación en presencia de los vecinos, aunque las tareas de búsqueda no arrojaron resultados positivos.

La comunidad de Campo de Batalla solicita la intervención directa de equipos técnicos para verificar la especie del ejemplar y coordinar acciones de seguridad en la zona rural. «Lo que los vecinos estamos pidiendo es que algún organismo pueda venir, ver, constatar y hacer algo», señalaron los habitantes. La alteración de la rutina afecta a un sector caracterizado históricamente por el tránsito independiente de menores hacia los establecimientos escolares. «De tanta tranquilidad que sabíamos tener, ahora no tenemos tranquilidad», concluyó la madre.

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