San Lorenzo fue de las lágrimas de Miguel Ángel Russo a la euforia por el golazo de Nahuel Bustos y se llevó un triunfazo de Rosario Central


Lejos del líder Vélez, también de la pelea por ingresar a los torneos internacionales y tras la confirmación de la anulación de los descensos, el gran atractivo del partido que jugaron Rosario Central y San Lorenzo fue el regreso de Miguel Ángel Russo al Gigante de Arroyito. Y, como no podía ser de otra manera, el experimentado entrenador se llevó una ovación. Luego, la pelota comenzó a rodar y no hubo un claro dominador del juego.

Se jugó un primer tiempo intenso y friccionado en el que escasearon las situaciones de gol. La ocasión más clara, una de las pocas de la primera parte, la tuvo Ignacio Malcorra, el creativo del Canalla a quien en la previa del encuentro le entregaron una plaqueta por haber llegado a los 100 partidos en el club rosarino. Iban 22 minutos de juego cuando Nacho gritó el 1-0 con un remate cruzado tras una habilitación de Jonathan Gómez.

Sin embargo, el árbitro Andrés Merlos, luego de revisar la jugada en el monitor del VAR, anuló correctamente el gol por infracción de Franco Ibarra contra Nahuel Bustos en el inicio de la jugada.

En el complemento se mantuvo la tónica de un partido discreto en el que se peleó más de lo que se jugó y lleno de imprecisiones, especialmente en el último cuarto de cancha. Central manejó la pelota y acorraló a San Lorenzo, pero le costó generar peligro de cara al arco defendido por Chila Gómez. Por eso, Matías Lequi, el técnico interino que dirigió ayer su último partido y será reemplazado por Ariel Holan, optó por el desequilibrio de Jaminton Campaz y mandó a la cancha al veloz colombiano. Del otro lado, el que ingresó desde el banco de suplentes fue el Perrito Barrios, otro gambeteador para romper la monotonía.

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