Las tarjetas prepagas se hicieron populares entre quienes viajan al exterior gracias a la posibilidad de cargar un monto determinado y controlar todos los gastos. Sin embargo, muchas de estas herramientas incluyen cargos que no siempre se anticipan con claridad al momento de contratarlas.
Aunque usualmente se promocionan como una alternativa económica frente a otras opciones, algunos costos recién aparecen cuando se realizan compras, extracciones o conversiones de moneda. Por eso, conocer cómo funcionan esos mecanismos permite evitar pérdidas innecesarias y cuidar el presupuesto durante el viaje.
Las comisiones ocultas que te hacen perder dólares sin que te des cuenta
Uno de los gastos menos visibles aparece en el tipo de cambio aplicado por la propia emisora de la tarjeta. En lugar de tomar la cotización de referencia del mercado, algunas empresas agregan un margen adicional conocido como spread cambiario, que puede alcanzar hasta el 6% sobre el valor de la divisa. Esa diferencia hace que baje el saldo disponible sin que el usuario advierta el descuento en el momento del pago.
Otro cargo que suele darse está en las compras internacionales, ya que dependiendo de la plataforma o del banco, cada operación que se hace fuera del país puede incluir una comisión adicional de entre el 1% y el 4% sobre el importe abonado. Si el viaje contempla muchos consumos pequeños, ese porcentaje termina acumulando un costo importante.
Las extracciones de efectivo también terminan siendo más caras de lo esperado. En muchos casos se aplica una tarifa fija en moneda extranjera, a la que se le suma un porcentaje sobre el dinero retirado. A eso puede agregarse la comisión que cobra el cajero automático del país donde se realiza la operación, lo que incrementa aún más el gasto.
Además, algunas tarjetas incorporan un costo por cargar fondos, es decir, cada vez que el usuario transfiere dinero a la cuenta prepaga puede afrontar una comisión adicional, según las condiciones establecidas por la entidad emisora.
También existen productos que descuentan un cargo mensual cuando la tarjeta permanece sin movimientos durante un período determinado, entonces, aunque el viaje haya terminado, el saldo puede disminuir por esa comisión de inactividad si el plástico permanece activo.
Por otro lado, suelen generarse pérdidas por la Conversión Dinámica de Divisas al momento de pagar en un comercio del exterior, ya que la terminal puede ofrecer cobrar en la moneda local o convertir automáticamente el importe a la moneda del país de origen del turista.
A simple vista esa alternativa parece más conveniente porque permite conocer el monto final antes de confirmar la compra, pero en realidad la conversión queda en manos del comercio o de su entidad financiera, que generalmente aplica un tipo de cambio menos favorable que el de la red internacional de pagos.
Consejos para evitarlas
Antes de viajar conviene revisar las condiciones de la tarjeta prepaga y conocer qué cargos pueden aplicarse en cada operación para evitar cualquier tipo de sorpresas posteriores. Al momento de pagar en un comercio del exterior, lo más recomendable es seleccionar siempre la moneda local y rechazar la conversión automática a pesos u otra divisa.
Es importante controlar los límites establecidos por algunas plataformas financieras, ya que servicios como las billeteras internacionales pueden ofrecer buenos tipos de cambio, aunque aplican comisiones adicionales cuando se supera un cupo mensual de conversión o cuando la operación se hace durante fines de semana.
En la medida de lo posible, lo más conveniente es reducir las extracciones en cajeros automáticos, porque cada retiro puede combinar la comisión de la tarjeta con el cargo del propio cajero, elevando considerablemente el costo de acceder a efectivo.
Para quienes viajan desde Argentina, es importante prestarle atención al impacto impositivo sobre los consumos internacionales, porque si la tarjeta prepaga convierte automáticamente las operaciones a pesos, el importe puede calcularse con la cotización correspondiente al llamado «dólar tarjeta«, que incorpora recargos fiscales.
Antes de elegir una tarjeta prepaga, también conviene comparar el spread cambiario, las comisiones por compras internacionales, los costos de extracción y las condiciones de mantenimiento, todos factores que suelen marcar una diferencia importante en el presupuesto total del viaje.




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