Insólito: Burkina Faso llegaría apenas 8 horas antes del partido con la Selección Argentina y se quedará en el país menos de un día
“El partido se juega”. Eso fue lo único que se limitó a hacer trascender la AFA respecto de la postura de Burkina Faso de no viajar desde Marruecos a la Argentina para disputar el amistoso en el Monumental por supuestos incumplimientos contractuales. Según se explicó, finalmente la delegación africana despegó ayer por la madrugada y llegará al país pasado el mediodía. Luego, se trasladará rápidamente a un hotel del centro y de ahí al estadio para jugar contra el elenco subcampeón del mundo. Y lo risueño no termina ahí: el vuelo de regreso está programado para las 7 del domingo. Así, permanecerán menos de 24 horas en el país. Una desprolijidad por donde se la mire.
La organización del amistoso se parece a un disparate, para ser benévolo con el término. Las culpas van de un lado para otro. En la AFA argumentaron que todo se debió a un problema con los vuelos y que de eso se encargaba la empresa Eurodata Sport, cuya cara visible es el colombiano Jairo Pachón, especialista en la organización de partidos internacionales. En el listado oficial de FIFA de septiembre de 2026 aparece con licencia activa como agente de partidos, vinculado a Eurodata Sport Ltd. Esa habilitación permite intermediar en amistosos entre selecciones de distintas confederaciones.
La insólita demora de los burkineses generó versiones de todo tipo. Una de ellas asegura que los futbolistas africanos no llegaron a un acuerdo económico con los organizadores y se negaron en dos oportunidades a subirse al avión chárter que los iba a depositar en Sudamérica desde Marruecos, país donde jugaron el lunes 28 ante República Centroafricana por las eliminatorias para la Copa Africana de Naciones.
La Federación Burkinesa de Fútbol (FBF) desmintió esta información. Igual, no fueron pocos los periodistas locales que hicieron foco en esa versión. Al parecer, los futbolistas no estaban dispuestos a subirse a un vuelo comercial (tal como hicieron Zambia y Mauritania en los últimos amistosos en la Bombonera) y tampoco estaban de acuerdo con no cobrar por disputar el partido. Vale recordar que la AFA y la empresa organizadora solo cubren pasajes, hotel y gastos.
La supuesta determinación de los jugadores generó un caos en la Federación. Y las tratativas para solucionar el conflicto escalaron a niveles gubernamentales y diplomáticos: las llevaron adelante la ministra de Deportes, Juventud y Empleo, Annick Pikbougoum Zingué Ouattara; el presidente de la Federación, Oumarou Sawadogo; y el embajador de Burkina Faso en Marruecos, Mamadou Coulibaly.
“El viaje de la selección nacional A se interrumpió tras la cancelación no anunciada por el proveedor de vuelos del vuelo originalmente programado para el 30 de septiembre. Esta cancelación llevó a un reordenamiento del cronograma de viaje de la delegación”, publicó la FBF. Y amplió: “Desde que ocurrió el incidente, el Ministerio encargado de los deportes, la federación y la embajada se han movilizado para encontrar, lo antes posible, una solución que permita a la delegación continuar su viaje a Buenos Aires”.
Es de suponer, entonces, que se sucedieron negociaciones entre los jugadores, cuyo referente es Edmond Tapsoba, compañero de Facundo Medina y Equi Fernández en Bayer Leverkusen, y los dirigentes. La desesperación de los directivos tenía una razón de ser: en caso de cancelarse el amistoso clase A, la Federación recibiría un duro castigo. El Código Disciplinario de la FIFA contempla una multa que puede llegar hasta los 2 millones de dólares. También se debería contemplar la indemnización a la empresa organizadora por el estadio ya alquilado, los derechos de televisión ya vendidos, los patrocinadores y las entradas que ya fueron comercializadas.
Pero el desatino llegó a tal punto que incluso ayer por la noche nadie podía asegurar quiénes habían viajado. Según informaciones locales, los integrantes de la Sub-23 de Burkina Faso, que se entrenaban en Malí para disputar un amistoso el lunes 5, recibieron un llamado para que estuvieran en alerta y con todo listo ante un posible viaje relámpago a Buenos Aires.
El partido se juega. Pero la pregunta flota: ¿cómo un amistoso internacional de la Scaloneta puede convivir con semejante nivel de incertidumbre?

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