El PSG no tiene techo: goleó al Manchester City de Enzo Fernández ante los ojos de Guardiola y parece invencible en la Champions League

La Champions League, el mejor torneo del mundo a nivel clubes, se convirtió en el escenario en el que todos los equipos buscan la manera de doblegar al colosal París Saint Germain de Luis Enrique, el bicampeón de la competencia. Pero el conjunto francés parece no encontrar techo. Es un equipo de época, de esos que no se permiten relajaciones con el paso de los años. Y este miércoles volvió a demostrarlo en una noche especial en el Etihad Stadium: en el primer regreso de Pep Guardiola a su antigua casa tras su salida de la institución, PSG derrotó 4-2 a Manchester City, que tuvo a un Enzo Fernández en gran nivel.

La presencia de Guardiola fue una de las imágenes de la noche. Vestido con un sweater negro y una boina gris, el entrenador catalán se ubicó en el palco de las autoridades inglesas y desde allí observó con atención, y también con asombro, el funcionamiento de los franceses. Su aparición no pasó inadvertida. Vale recordar que el City está siendo investigado por presuntas irregularidades financieras entre 2009 y 2018 y, por eso, la presencia del nacido en Santpedor puede interpretarse como una señal de respaldo a las autoridades del club, que aseguran ser inocentes de los cargos que se les imputan.

«Espero que todo salga bien para el Manchester City porque lo que han hecho en el campo ha sido increíble. En mi opinión, el City mereció todos los trofeos que ganó. Y me encantó su estilo de juego. Los trofeos que ganó en el campo se quedan en el campo. Repito, debemos esperar la decisión», había avisado Luis Enrique en la conferencia de prensa previa al choque en Inglaterra.

Y bien sabe Luis Enrique lo que es hablar en el campo de juego. Si se atiende a la figura, ningún equipo resulta más parlanchín y encantador que este PSG. Presiona, toca, acelera y ataca de manera maravillosa (es cierto que defiende poco y nada). Lo peculiar es la reinvención que consigue año tras año, siempre a bordo de una misma idea y casi con los mismos intérpretes. Evidentemente, una de las grandes virtudes del DT español es saber tocar una fibra íntima de sus futbolistas.

Había algo de revancha en el choque en el Etihad. Tal vez el único partido pesado que perdió el PSG en la era Luis Enrique fue la final del Mundial de Clubes ante el Chelsea del entrenador Enzo Maresca y del conductor Enzo Fernández, ambos ahora en el City. Y la visita arrancó con todo: en una ráfaga de dos minutos, Desire Doué y Ousmane Dembelé pusieron el 2-0. Y un rato después, Vitinha anotó el tercero y dejó al equipo inglés contra las cuerdas.

Así se fueron al descanso. Maresca metió 3 cambios para el complemento y liberó a Enzo. El City creció y generó un montón de situaciones. Sorprende lo poco que defienden los grandes equipos en Europa. El conjunto inglés completó 27 tiros al arco y PSG, 15. El noruego Erling Haaland también tuvo las suyas y logró el descuento. Pero Akliouche remató desde lejos y encontró la complicidad de Gianluigi Donnarumma para el 4-1.

Fue descomunal el despliegue físico de Enzo, que estrelló un derechazo en el palo y estuvo a nada de festejar con un cabezazo. Haaland también se topó con el travesaño, aunque luego pudo celebrar su doblete. En la última, Donnarumma le atajó un penal a Ferran Torres, el verdugo de la Scaloneta.

PSG sigue su rumbo imparable. El City, que mejoró en el complemento con un Enzo más ofensivo, recibió cuatro goles en su estadio por primera vez en la era Champions League. Y todo ocurrió ante la atenta mirada de Pep Guardiola, el ídolo que volvió a casa para ver cómo el equipo que alguna vez hizo jugar como nadie terminaba arrodillado frente a un nuevo gigante europeo.

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