El fútbol argentino se devoró un DT cada 11 días en 2024: ya son 26 los destituidos y solo 7 resisten desde el 1° de enero


El último de la lista es Leandro Atilio Romagnoli, que el domingo por la tarde dio el portazo en San Lorenzo. Agobiado por los malos resultados y golpeado luego desde ese penal picado y malogrado por Francisco Fydriszewski que le impidió al Ciclón ganarle a Godoy Cruz en el partido suspendido por incidentes que se completó el sábado en Mendoza, el Pipi dijo basta y le comunicó al presidente del club, Marcelo Moretti, que su ciclo estaba agotado.

El entrenador ídolo, que apenas 120 días antes había reemplazado a Ruben Darío Insua, entendió que su autoridad estaba socavada después de esa accidentada resolución del delantero, quien no era ni el primer ni el segundo designado para hacerse cargo de esa ejecución. Romagnoli no entendió por qué ni Iker Muniain ni Iván Leguizamón asumieron la responsabilidad que les habían encomendado y comprendió que ya nada podía hacer frente al plantel. Sin embargo, su eyección no es un caso aislado. Ser entrenador en el fútbol argentino es cada vez más difícil.

Romagnoli es el 26° DT que deja su cargo en lo que va de de 2024. Pasaron 288 días de los 365 que dura el año y en la Liga Profesional se cambió, en promedio, un entrenador cada 11 días.

Inestable es un término moderado a la hora de describir la falta de paciencia y la imposibilidad de llevar adelante un proyecto en los clubes que militan en la máxima categoría. Y eso que todavía, a falta de nueve fechas para el final de la temporada, no se sabe qué pasará con los descensos. Por ahora son apenas dos -uno por tabla general y otro por promedios-. Por ahora, claro…

Sin contar los interinatos, Central Córdoba de Santiago del Estero, Defensa y Justicia e Independiente Rivadavia de Mendoza lideran el ranking de los clubes más impacientes y cambiantes. Los tres ya tuvieron tres entrenadores oficiales en lo que va de 2024.

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