un tercio quedó bajo el colchón


La compra de dólares por parte de «personas humanas» alcanzó en julio su valor más alto desde las elecciones legislativas de 2025. Un tercio de lo adquirido quedó «debajo del colchón», cifra similar a las que veían en los turbulentos meses electorales, lo cual refleja una mayor cautela por parte de los ahorristas.

Este viernes el Banco Central (BCRA) publicó un nuevo informe sobre la Evolución del Mercado de Cambios y el Balance Cambiario. De allí se desprendió que, durante el séptimo mes del año, la compra de billetes y divisas «sin fines específicos» trepó a u$s3.461 millones, récord desde octubre de 2025, y 42% superior a la cifra de junio.

Al contemplar solo el concepto de billetes, la autoridad monetaria detalló que fueron 1,7 millones los compradores, lo cual implicó un crecimiento cercano a los 200.000 individuos respecto del mes previo. Mientras tanto, se registraron 697.000 vendedores, lo cual implicó una disminución de más de 20.000 personas.

Por otra parte, al incluir las ventas netas de las empresas, tanto en concepto de billetes como de divisas, la salida neta de dólares fue de u$s3.000 millones. De acuerdo con la estimación del BCRA, el 33% de ese monto se computó como Formación de Activos Externos (FAE), porcentaje más alto desde octubre del año pasado.

Asimismo, solo un 33% quedó en bancos locales, mínimo desde febrero de este año. El tercio restante se destino a la cobertura de gastos realizados con tarjetas en el exterior.

Crece la búsqueda de cobertura cambiaria entre los argentinos

La mayor búsqueda de cobertura se dio luego de que el tipo de cambio oficial mayorista se recalentara fuerte en junio. En julio, y lo que va de agosto, el avance de la cotización fue más acotado (por debajo de la inflación), aunque la escalada fue contenida por una activa intervención del BCRA en el mercado de futuros y de bonos dólar linked.

En las últimas semanas el mercado venía observando una intención marcada del Gobierno, en coordinación con el Central, de ponerle un «techo virtual» al valor del dólar, lo cual terminó presionando al alza las tasas de interés. Esta semana dejaron correr a la divisa por encima del umbral de $1.500.

Aún así, muchos economistas ven que el «billete verde» tiene todavía más espacio para subir, sin que ello represente una señal de alarma. Pese al ajuste alcista, en términos reales, que tuvo el tipo de cambio en los últimos tres meses, el valor sigue estando en niveles, por ejemplo, de 2017, año caracterizado por la apreciación del peso. En ese sentido, los especialistas advierten que la divisa debería acompañar un poco más el ritmo de la inflación para evitar un mayor atraso, más allá de que hoy, a diferencia de cuando gobernaba Mauricio Macri, sector externo cuenta con el extraordinario aporte del sector energético.

De todos modos, la búsqueda de cobertura tiene también un vínculo con la percepción general sobre el plan económico de Javier Milei y Caputo. En ese sentido, preocupan las pocas respuestas que muestran variables como el empleo registrado, los salarios, el consumo masivo, la inversión o el crédito en pesos, todos indicadores que impiden un crecimiento sostenido de la actividad económica más allá de los sectores que tienen una dinámica alcista propia, como la energía, la minería, el agro o la intermediación financiera.

El comercio de bienes y los préstamos garantizados compensaron la demanda para ahorro

En julio la compra para atesoramiento volvió a ser la principal fuente de demanda de dólares. Detrás le siguió la balanza de servicios, con un saldo negativo de -u$s900 millones.

El déficit en turismo representó casi el 80% del «rojo» en servicios (-u$s710 millones). Vale recordar que el mes en cuestión contempla el período de vacaciones de invierno; en ese sentido, la salida de divisas fue la más alta desde enero, pero levemente inferior a la de julio de 2025.

En el otro extremo, la balanza de bienes aportó un resultado positivo de u$s4.077 millones, el segundo superávit más elevado desde que Milei es presidente, solo por detrás del dato de mayo de este año, y sin contar la cifra de septiembre del año pasado, que estuvo afectada por la quita transitoria de retenciones que dispuso el Gobierno para atraer recursos y contener la corrida cambiaria.

La deuda privada fue otro componente de ingreso neto de dólares en el Balance Cambiario, aunque la contribución volvió a desacelerarse al ubicarse en torno a los u$s400 millones, cuando en abril llegó a acercarse a los u$s2.000 millones.

Los números del BCRA exhibieron una cuenta corriente positiva en u$s413 millones y una cuenta financiera favorable en u$s2.191 millones. El saldo de esta última estuvo fuertemente influenciado por los u$s3.200 millones que entraron en concepto de inversión de portafolio, en un mes en que Argentina obtuvo préstamos garantizados por ese monto. Con todo, las reservas brutas internacionales treparon en u$s2.729 millones en el período analizado.



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