Roland Garros, día 10: Zverev terminó con el sueño del español Jódar, una de las revelaciones de París

Ya sin argentinos en el cuadro, tras la caída de Juan Manuel Cerúndolo ante Matteo Berrettini en octavos, Roland Garros comienza a disputar este martes los cuartos de final. Y Alexander Zverev se convirtió en el primero en avanzar a semis. Bajo el techo del Philippe Chatrier, en un día lluvioso y sin el calor agobiante de la primera semana, el alemán, segundo preclasificado, frenó a Rafael Jódar, la nueva joya del tenis español que con 19 años ya está 29° en el ranking, a quien venció 7-6 (7-3), 6-1 y 6-3 en dos horas y 25 minutos, para dar un paso más hacia su primer título de Grand Slam.

En tanto, no antes de las 15.15, Fonseca, 30°, chocará con el checo Jakub Mensik, 27° y de 20 años. Todos los partidos se pueden seguir por ESPN y la plataforma Disney+.

Jódar, sin los nervios que podrían esperarse en un jugador que juega sus primeros cuartos en un Major en un estadio imponente y colmado, sorprendió a Zverev al quebrarle el saque en el sexto game para adelantarse 4-2 y confirmó para estirar la distancia 5-2. Pero el alemán hizo pesar su experiencia y su jerarquía y cuando el ibérico sacaba para el set en el noveno game, recuperó el break y luego igualó el marcador 5-5. Y en el tie break que definió el set, se escapó 5-3 y lo definió en su primera chance.

El alemán puso «las cosas en su lugar» en el segundo parcial. Levantó la presión, fue más preciso y agresivo y dominó el juego ante un rival que perdió peso en la cancha. Sascha sumó dos quiebres y sacó una ventaja de 5-1, que resultó irremontable para el español. Jódar tuvo su único break point cuando Zverev sacaba para el parcial en el séptimo game, pero al número tres del mundo no le tembló el pulso, sostuvo su saque y se llevó el set.

Y en el tercero, golpeó bien temprano, con un quiebre en el game inicial, del que Jódar ya no pudo regresar. Es que pese a que no jugó mal, buscó la recuperación y hasta tuvo un break point en el octavo game, cuando el alemán sacaba 4-3, el español no encontró la manera de quebrarla resistencia de su rival y se despidió de París.

Tras la eliminación de Jannik Sinner y Novak Djokovic, Zverev está ahora ante una chance única de conquistar ese primer título de Grand Slam que se le viene haciendo desear. El alemán, número 3 del mundo, ya jugó tres finales en esta categoría, la más importante del tenis profesional, las del US Open 2020 (perdió con Dominic Thiem), Roland Garros 2024 (con Carlos Alcaraz) y el Australian Open 2025 (con Sinner). Y sueña con romper su maleficio sobre el polvo de ladrillo de Bois de Boulogne.

Jódar se presentaba como un rival de cuidado, porque pese a su poco recorrido en el circuito mayor (jugó en París apenas su segundo Major), está viviendo un 2026 de constante y rápido crecimiento. Pero el alemán no tuvo grandes problemas para superarlo, llegar a su 11° semifinal en un Gran Slam (y la quinta en este certamen) y quedar a dos victorias de la gloria.

En el último turno, Fonseca también buscará meterse por primera vez entre los cuatro mejores de un «grande». El brasileño, que el año pasado no logró gestionar bien las enormes expectativas que generó su sorpresiva consagración en Buenos Aires y no rindió en las citas importantes, fue de menor a mayor en esta temporada. Y, más maduro y con un tenis de gran nivel, en octavos bajó a la leyenda serbia Novak Djokovic en una batalla de casi cinco horas.

Con el empuje anímico de esa inolvidable victoria, ahora irá por Mensik, quien sin generar el revuelo entre el público que generan Jódar y Fonseca, también es uno de los talentos fuertes de esta nueva Next Gen. El checo, que el año pasado dio el batacazo en Miami al doblegar a Djokovic en la final, arrancó el año con un título en Auckland y luego en Australia los octavos de un Grand Slam por primera vez. Y viene de mejorar ese resultado en la cita francesa con dos muy buenas victorias ante Alex De Miñaur (octavo preclasificado) y Andrey Rublev (11°).

Andreeva-Kostyuk, duelo con carga política en semis

Mirra Andreeva, la joven maravilla del circuito femenino, avanzó por segunda vez a las semifinales de Roland Garros y sigue en carrera en la búsqueda de su primer trofeo de Grand Slam. La rusa, octava favorita, se impuso por 6-0 y 6-3 ante la rumana Sorana Cirstea, 18ª, en un duelo generacional con 17 años de diferencia entre las dos protagonistas (19 y 36, respectivamente).

La jugadora entrenada por la española Conchita Martínez necesitó apenas 57 minutos para deshacerse de Cirstea en el primer partido del Philippe Chatrier, bajo techo por la lluvia caída que llegó a París, luego de varios días de calor sofocante.

La rumana está jugando un gran tenis esta temporada, la última de su carrera, ya que colgará la raqueta a fin de año. Pero poco pudo hacer ante el empuje de su joven rival, que se llevó el primer set en cero en solo 22 minutos. Y se llevó luego un parcial más parejo para igualar su actuación de 2024 en París, la mejor de su carrera en este nivel.

Andreeva chocará ahora con Marta Kostyuk, 15ª preclasificada, que venció en un duelo cien por ciento ucraniano por 6-3, 2-6 y 6-2 a Elina Svitolina, 7ª y quien llegó al torneo con el envión de haber conquistado la semana previa el WTA 1000 de Roma.

Kostyuk, la mejor jugadora sobre arcilla esta temporada -ganó Madrid y Rouen– y una firme defensora de Ucrania en medio de la guerra con Rusia, le dedicó la victoria al pueblo de su país, que en las últimas horas unos de los mayores ataques desde el comienzo del conflicto bélico, que dejó al menos 18 civiles muertos y más de 100 heridos. «Tuvimos otra noche muy difícil en Ucrania, especialmente en Kiev tanta gente muerta», lamentó la número 15 del mundo.

Ahora disputará su primera semifinal de un torneo grande contra una rusa, en un partido cargado de tensión, como el que jugaron hace un mes en Madrid. En esa ocasión, Kostyuk no estrechó la mano de Andreeva en la red, siguiendo el protocolo de las ucranianas con rivales de Rusia y su aliada Bielorrusia desde que comenzó la guerra hace cuatro años.

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