Video muestra la caída de un iPhone a 800 metros y el teléfono quedó intactoPor Juan Ríos

Un episodio poco común ocurrió en Alemania cuando un iPhone 16 Pro cruzó los límites de las probabilidades y sobrevivió a una caída de 800 metros. En un hecho que quedó registrado en un video.

La historia le sucedió a Ashley Prange, una piloto aficionada, que se encontraba disfrutando de un vuelo cuando su teléfono cayó y capturó uno de los momentos virales del año.

La escena transcurre rápidamente. El viento golpea la cabina de la avioneta a más de 200 kilómetros por hora. De repente, el iPhone 16 Pro de Ashley se escapa de sus manos, cruza las nubes y desaparece en un descenso vertiginoso que, en circunstancias normales, habría terminado con el aparato destrozado, perdido para siempre. Sin embargo, lo que sucedió fue totalmente distinto.

El teléfono, lejos de apagarse o averiarse, permaneció con la cámara encendida mientras caía desde más de 800 metros hasta aterrizar en un bosque espeso. Todo el descenso quedó registrado en video gracias al dispositivo.

Ashley Prange, convencida al principio de que nunca volvería a ver su teléfono, optó por intentar localizarlo utilizando la función de rastreo de Apple. La motivación no era menor: en la funda del móvil también llevaba su tarjeta de crédito, por lo que la recuperación del dispositivo significaba evitar posibles inconvenientes financieros y personales.

La función de localización marcó el punto exacto en el que el aparato había tocado el suelo. Ashley se dirigió al lugar señalado, adentrándose en la vegetación y, para su sorpresa, encontró el teléfono en perfecto estado, esperando entre ramas y hojas, casi como si nada hubiese ocurrido.

El iPhone 16 Pro recuperado presentaba apenas algunos rasguños en la carcasa, pero funcionaba de forma perfecta: la pantalla intacta, todas las funciones operativas y la tarjeta de crédito igualmente a salvo.

De inmediato, la propietaria atribuyó la increíble resistencia del aparato a la fortaleza y calidad de la carcasa protectora, que absorbió gran parte del impacto, impidiendo que el golpe directo afectase los delicados componentes internos del teléfono.

La propia Ashley Prange confesó tras el hallazgo: “Pensé que lo había perdido para siempre”. Pero la combinación de la tecnología de rastreo, la protección exterior y una dosis de suerte resultó crucial para que la historia concluyera con final feliz.

El dispositivo hallado en Oregon
El dispositivo hallado en Oregon seguía funcionando y mostraba un recibo digital. (NTSB/Handout via REUTERS)

El incidente se produjo cuando una puerta defectuosa generó una despresurización en el Boeing 737 Max 9, expulsando decenas de objetos, entre ellos el teléfono, mientras la aeronave cruzaba los cielos de Portland, Oregon.

El dispositivo fue hallado por Sean Bates, quien lo encontró debajo de un arbusto, intacto y con la pantalla funcionando. El iPhone todavía mostraba un recibo digital de 70 dólares por equipaje facturado y conservaba la batería con carga suficiente.

Bates compartió el hallazgo a través de X, la plataforma anteriormente conocida como Twitter. Al revisar el móvil, detectó que la toma de carga tenía un enchufe roto, lo que sugiere que el dispositivo estaba conectado al inicio del accidente.

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