Shila Vilker: «La elección porteña se híper nacionalizó y va a tener características plebiscitarias, sobre Milei sí o Milei no»Por Facundo Chaves

La directora de Trespuntozero, consultora política y experta en opinión pública, Shila Vilker, analizó cómo quedó el tablero electoral porteño, tras la definición de las candidaturas de las diversas fuerzas y coaliciones que competirán el próximo 18 de mayo en elecciones locales de medio término.

Se trata de un escenario absolutamente atípico, donde unos comicios que habitualmente eran anodinos, se convirtieron en agónicos y definitorios para el mapa de poder nacional. ¿Puede ganar el peronismo por primera vez desde la pasada década del 90? ¿Puede perder el PRO después de 17 años? ¿La Libertad Avanza está en condiciones de doblegar al partido amarillo? ¿Qué consecuencias puede tener el resultado de cara a la elección nacional de octubre?

Esas fueron algunas de las preguntas que respondió Vilker, quien presentó también algunos resultados de su última encuesta realizada junto a Raúl Timermann, cerrada hace una semana, donde se relevaron las preferencias del electorado porteño y cómo llegan los principales partidos y dirigentes de la ciudad de Buenos Aires a la nueva “madre de todas las batallas”.

En la Ciudad de Buenos Aires, la oferta electoral tendrá a Manuel Adorni, vocero presidencial y candidato respaldado por el oficialismo nacional; Leandro Santoro, representante del denominado por Vilker “Peronismo Plus”; Silvia Lospennato, promovida por el oficialismo porteño de Mauricio Macri; Horacio Rodríguez Larreta, exjefe de Gobierno; y Ramiro Marra, dirigente fundador de LLA que hoy compite por fuera del armado oficial. A esta nómina se suman otros nombres, como Alejandro Kim, vinculado a Guillermo Moreno, y Juan Manuel Abal Medina, referente del Movimiento Evita.

La analista destacó que el caso de Marra ilustra las tensiones internas en el oficialismo nacional, al igual que hay fenómenos similares en el resto de los espacios que competirán el 18 de mayo. Para Vilker, la exclusión de Marra del armado libertario fue consecuencia de las purgas -llamadas “guillotina”- de Karina Milei, factótum libertario.

En tanto, la consultora describió que el universo del PRO enfrenta un proceso de disolución de identidad. La salida de figuras como Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta, sumado al retiro de referentes del radicalismo y de la Coalición Cívica, dejó debilitado al espacio amarillo. La dificultad para encontrar candidaturas competitivas —ejemplificada en la postulación de Lospennato, de trayectoria bonaerense— refleja los límites del liderazgo interno de Mauricio Macri, quien intenta retomar las riendas del partido.

En este contexto, y si sufre una derrota, el oficialismo porteño podría encontrar problemas de gobernabilidad, al quedar sin una mayoría legislativa mínima. La Legislatura de la Ciudad presenta una oposición activa por parte de LLA, que ha demostrado un comportamiento de bloqueo al Ejecutivo local.

De acuerdo a lo informado por Shila Vilker, y más allá de la cuestión porteña, a nivel nacional las mediciones muestran que Milei mantiene una base de apoyo por encima de los 40 puntos, aunque se observa una caída respecto a sus niveles iniciales. El caso $Libra marcó un punto de inflexión en el humor social, sin una fuga masiva de votantes. Sí se registran señales de erosión en las expectativas, sobre todo en el plano económico. Según análisis compartido por la experta, dos de cada diez votantes de Milei y tres de cada diez del electorado que apoyó a Bullrich empiezan a expresar dudas sobre la gestión.

La imagen del presidente sigue siendo más sólida entre los hombres, los jóvenes y los votantes del interior del país, aunque también se detecta un leve descenso en estos núcleos duros. La novedad, según los analistas, es que la pérdida de centralidad de la agenda económica ha abierto espacio a otras tensiones políticas.

La entrevista a Shila Vilker

En ese marco general se recorta lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, donde el peronismo cuenta con un piso histórico de 20 puntos. La candidatura de Santoro busca ampliar esa base con un perfil que combina sensibilidad progresista, junto a una clara identidad porteña. La fragmentación del resto del espectro político coloca a Santoro como principal exponente opositor a Milei en la Ciudad, capitalizando el voto anti-libertario, incluso entre sectores no peronistas.

Las primeras mediciones sugieren que el oficialismo nacional podría imponerse sobre el PRO en su bastión histórico, pero también que el peronismo podría amenazar a ambos. Este posible desenlace reconfiguraría el equilibrio interno de oficialismo y oposición. A su vez, se espera que los resultados de esta elección —la primera con fuerte cobertura nacional— proyecten efectos sobre las definiciones políticas rumbo a octubre.

La competencia entre el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad será una de las principales claves de lectura política del año, con implicancias directas sobre el liderazgo de Mauricio Macri y el posicionamiento futuro de Milei. Aunque persisten muchas incógnitas, los analistas coinciden en que la nacionalización del debate electoral desplazará las preocupaciones locales y que el voto en la Ciudad será, en gran medida, un plebiscito sobre la figura presidencial.

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