Semifinal caliente en Roland Garros: Andreeva y Kostyuk llevan al tenis la guerra entre Rusia y Ucrania
Una semifinal con una carga política muy grande tendrá el cuadro femenino de Roland Garros. Porque Mirra Andreeva, la joven maravilla del circuito femenino, venció en cuartos por por 6-0 y 6-3 a la rumana Sorana Cirstea. Marta Kostyuk, la mejor jugadora de la temporada sobre polvo de ladrillo gracias a sus victorias en Rouen y Madrid, se impuso por 6-3, 2-6 y 6-2 ante su compatriota Elina Svitolina. Y este jueves, la rusa, de 19 años, y la ucraniana, de 23, chocarán por un lugar en la final, en un duelo marcado por el conflicto bélico entre sus países, que excederá los límites del mundo del tenis.
Andreeva, octava favorita, necesitó apenas 57 minutos para deshacerse de Cirstea (18ª) bajo el techo del Philippe Chatrier, por la lluvia que llegó a París luego de varios días de calor sofocante.
La rumana, de 36 años, está jugando un gran tenis esta temporada, la última de su carrera. Pero poco pudo hacer ante el empuje de su talentosa rival, que ganó el primer set en cero en solo 22 minutos y se quedó luego con un parcial más parejo para igualar su actuación de 2024 en París, la mejor de su carrera en este nivel.
Kostyuk, 15ª preclasificada, bajó a Svitolina, 7ª cabeza de serie y quien llegó al torneo con el envión de haber conquistado la semana previa el WTA 1000 de Roma, en un duelo ajustado de una hora y 49 minutos. Estiró a 17 triunfos consecutivos su racha en esta superficie y avanzó por primera vez a las semis de un «grande», mejorando los cuartos de Australia 2024, su mejor resultado hasta ahora.
Powering through 💪
Mirra Andreeva dominated Sorana Cirstea in straight sets to book her place in the semifinals. Highlights ⤵#RolandGarros pic.twitter.com/cT8kuxOXIR
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La nacida en Kiev es una firme defensora de Ucrania en medio de la guerra con Rusia. Por eso, le dedicó la victoria al pueblo ucraniano «por su resiliencia» y recordó entre lágrimas los ataques que lanzó en las últimas horas el gobierno de Vladimir Putin contra su país, que dejaron al menos 18 civiles muertos y más de 100 heridos.
«Tuvimos otra noche muy difícil en Ucrania, especialmente en Kiev. Tanta gente muerta«, lamentó la número 15 del mundo y se quebró por la enorme ovación que le regaló el público.
«Estoy orgullosa de representar a Ucrania. En especial en el partido de hoy. Estoy feliz de estar en semifinales, pero no pienso tan hacia adelante», agregó, consultada sobre lo que podría significar para su país una hipotética consagración suya en Bois de Boulogne. «Con todo lo que me ha pasado, me siento bendecida por estar acá. Y no pienso en ganar, no es lo más importante para mí en este momento«.
Esta semifinal será el tercer duelo entre Andreeva y Kostyuk. Y se jugarán en un clima tenso, como los dos primeros, que disputaron también en esta temporada, en los cuartos de final de Brisbane y en la final de WTA 1000 Madrid, hace un mes, con victorias de la ucraniana.
The best points from the Kostyuk-Svitolina matchup ⚡️#RolandGarros pic.twitter.com/tPUFnHZGpY
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En esos dos antecedentes, como ocurre en cada partido entre una rusa y una ucraniana desde que estalló el conflicto bélico en febrero de 2022, no hubo saludo ni foto en la red antes del comienzo del encuentro. Tampoco al final del match, cuando las tenistas suelen, como mínimo, darse la mano en el centro de la cancha, lo que le valió una ola de abucheos a Kostyuk.
En la final en la Caja Mágica, además, la ucraniana ni siquiera felicitó a su rival por un buen torneo, otra práctica habitual en las ceremonia de premiación. Lo mismo había hecho en Brisbane, cuando un par de días después de derrotar a Andreeva, perdió el duelo decisivo con Aryna Sabalenka, de Bielorrusia, aliado estratégico de Rusia en la guerra.
Esa negativa a tener contacto con rusas y bielorrusas es una forma de denunciar el apoyo de algunas tenistas de esas naciones a la guerra y el silencio de otras, que Kostyuk y sus compatriotas consideran igual de inaceptable.
«Son grandes, saben lo que hacen y de lo que hablan. Saben lo que está pasando. Si ellas quieren evitar (hablar del tema), tendrán que vivir con eso. No sé cómo duermen a la noche, cuando saben que su país está matando gente y ellas no quieren hablar de eso. No hay mucho más para decir», comentó tras vencer a Svitolina.
Y ante la consulta sobre si puede entender de alguna manera por qué algunas rusas no condenan abiertamente las acciones de su país para proteger a sus familias o por miedo a las consecuencias de ir en contra del régimen de Putin, afirmó: «No hay nada que te detenga si es algo en lo que realmente no creés».
«Conozco personas que dejaron Rusia en el momento que empezó la guerra. Vendieron todo y dejaron sus vidas atrás porque no estaban de acuerdo con lo que su país les está haciendo a otras personas. Daria Kasatkina, por ejemplo, se nacionalizó australiana y habló sobre el tema. Y cuando lo hizo, a sus padres los fueron a buscar a su casa… Eso no la paró. Ellas (por las otras jugadoras) no están pensando así y después de cuatro años, está bien claro de qué lado están», agregó.
Andreeva, su rival en las semis de este jueves, fue acusada en el pasado de apoyar al gobierno ruso, pese a declararse neutral públicamente. «La neutralidad debería ponerse a prueba. Muchos apoyan la guerra. Para algunos, basta con no representar a su país, pero no es suficiente. Andreeva y Shnaider recibieron premios de Putin«, aseguró a fines del año pasado Oleksandra Oliynykova, otra ucraniana que aprovecha su plataforma como tenista para hacer conocer la pesadilla que viven sus compatriotas.
Durante la edición 2025 de Wimbledon, le preguntaron insistentemente a Andreeva cuál era su postura sobre el conflicto bélico y la joven rusa afirmó: «Puedo decir que estoy a favor de la paz y espero que todo se resuelva pronto«. Esa declaración no dejó conforme a las ucranianas, que esperan mensajes más fuertes de sus colegas.
«No me importa contra quien juego. Trato de enfocarme en mi plan de juego», dijo Andreeva sobre un nuevo cruce con una ucraniana. Foto EFE/EPA/MOHAMMED BADRAEste martes, consultada sobre lo que esperaba del choque ante Kostyuk y de un nuevo cruce con una jugadora de Ucrania, Andreeva comentó: «Es una jugadora increíble, luchadora. Ya jugué con ella este año, así que sé qué esperar. Creo que va a ser un partido durísimo, no es una rival fácil, especialmente en las semis de un Grand Slam«.
Obvió la segunda parte de la pregunta y luego de que se la repitieran, comentó: «No me importa contra quién juego. Intento jugar contra la pelota que me llega. Trato de enfocarme en mi partido y en el plan que necesito llevar a la cancha».
Kostyuk -quien repitió varias veces en el pasado que considera «inaceptable» que las rusas y bielorrusas puedan seguir compitiendo- tuvo una respuesta similar al mismo cuestionamiento: «Si no lo lograra separarme de la nacionalidad de mi rival, no podría haberle ganado dos veces, como hice este año. Normalmente no me importa quién está al otro lado de la red, estoy ahí para jugar al tenis y hacer mi trabajo. Eso es lo único que me va a importar el jueves».
Y afirmó que también tiene que tratar de olvidarse de la guerra y los ataques que está sufriendo su país para poder rendir en la cancha. «Antes del partido trato de no leer las noticias, después leo todo. Tengo desactivadas las notificaciones sobre esos temas en el celular, porque si no, no podría ni dormir a la noche», contó. «¿Si me afecta a la hora de jugar saber lo que está pasando? Depende de los ataques, de si mi familia está a salvo, de si hay algún disparador que me haga pensar más en eso… Pero mucho no puedo hacer. Lo mejor que puedo hacer es sentarme acá y hablar sobre esto, así más personas se enteran de lo que está pasando«.

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