Rivadavia estableció nuevas normas de seguridad para arcos de fútbol tras el historial trágico


La Municipalidad de Rivadavia estableció la obligatoriedad de que todos los arcos de fútbol instalados en canchas del departamento cuenten con sistemas adecuados de anclaje, fijación o aseguramiento que impidan su caída, vuelco o desplazamiento involuntario durante su utilización.

La medida fue sancionada por el Concejo Deliberante y alcanza a instalaciones de carácter público, privado, escolar, recreativo, comunitario o institucional. Los responsables de cada espacio tendrán que garantizar que las estructuras cumplan con las condiciones de construcción, instalación, mantenimiento y seguridad establecidas por la nueva normativa.

La ordenanza determina que no podrán utilizarse arcos que no reúnan las condiciones exigidas y prohíbe expresamente emplear piedras, ladrillos, tambores, bloques sueltos, bolsas de materiales u otros elementos improvisados como sistema de fijación o contrapeso.

Los propietarios, poseedores, concesionarios, administradores, representantes legales y todas aquellas personas o instituciones que tengan a su cargo las instalaciones serán responsables de garantizar el cumplimiento de las disposiciones.

Inspecciones antes de cada jornada y controles mensuales

Uno de los principales puntos de la norma establece que, antes del inicio de cada jornada de uso, deberá realizarse una inspección visual de cada arco, sus uniones y el sistema de anclaje o fijación.

Además, los responsables deberán efectuar una revisión integral como mínimo una vez al mes y repetirla cuando se detecten desplazamientos, deformaciones, corrosión, piezas flojas, daños o cualquier otra situación que pueda comprometer la seguridad.

Cada control deberá quedar asentado en un registro, que podrá ser llevado en papel o en formato digital. Como mínimo, tendrá que incluir la fecha y hora de la inspección, la identificación de la cancha y del arco, el estado observado, las deficiencias encontradas, las medidas correctivas adoptadas y la identificación de la persona responsable.

Si se detecta una falla, el arco deberá ser retirado inmediatamente de circulación, señalizado e inhabilitado hasta que sea reparado y vuelva a ser verificado.

Una señalización visible

La ordenanza establece que cada arco deberá contar con una placa, cartel o calcomanía durable y legible ubicada en un lugar visible y que no interfiera con la práctica deportiva.

La señalización deberá incluir la leyenda “ARCO ANCLADO – USO SEGURO”, la advertencia “PROHIBIDO TREPAR O COLGARSE DEL ARCO”, la identificación del responsable del mantenimiento y un número telefónico o medio de contacto para informar desperfectos o situaciones de emergencia.

También se estableció que los arcos no podrán utilizarse para actividades distintas de la práctica deportiva, especialmente para treparse, colgarse o balancearse sobre la estructura.

Certificación profesional y 60 días para adecuarse

Para acreditar el cumplimiento de la normativa, los responsables deberán presentar ante la autoridad de aplicación una declaración jurada firmada por el titular, presidente, representante legal o autoridad equivalente de la institución.

La documentación deberá estar acompañada por una certificación técnica emitida y firmada por un profesional matriculado con incumbencia en Higiene y Seguridad en el Trabajo, arquitectura o ingeniería.

A partir de la promulgación de la ordenanza, los establecimientos y espacios deportivos alcanzados tendrán un plazo de 60 días corridos para adecuar sus instalaciones y presentar la documentación correspondiente.

La autoridad de aplicación será la Secretaría de Obras de la Municipalidad de Rivadavia, a través de la Dirección Técnica o de las dependencias que posteriormente la sustituyan.

Qué podrá controlar la Municipalidad

Los inspectores municipales estarán habilitados para ingresar a los sectores deportivos durante sus días y horarios de funcionamiento, previa identificación, y verificar el estado de los arcos, sus uniones y los sistemas de anclaje, fijación o contrapeso.

También podrán solicitar declaraciones juradas, certificaciones técnicas y registros de mantenimiento; realizar mediciones, comprobaciones y registros fotográficos; labrar actas; formular intimaciones y establecer plazos para corregir incumplimientos.

Cuando exista una deficiencia, la autoridad podrá intimar al responsable para que la subsane. Si se determina que existe un riesgo grave o inminente para la integridad de las personas, podrá ordenar preventivamente la prohibición inmediata de utilizar el arco y, si fuera necesario, disponer la clausura del sector afectado hasta que se regularice la situación.

Las muertes que marcaron un antecedente en San Juan

La decisión de Rivadavia llega en un contexto en el que la seguridad de los arcos de fútbol ya dejó antecedentes fatales en la provincia. En los últimos años, tres niños y adolescentes murieron después de que estructuras metálicas se desplomaran sobre ellos.

El primer caso ocurrió el 29 de febrero de 2020, en una finca ubicada sobre calle Vidart, entre calles 6 y 7, en Rivadavia. Ramiro Rato, de 2 años, se encontraba jugando en una cancha cuando un arco de hierro cayó sobre su cabeza. El niño fue trasladado al Hospital Rawson y permaneció internado durante dos días. Finalmente, murió el 2 de marzo de 2020.

El segundo episodio ocurrió el 16 de mayo de 2021, en Barreal. Hilario Uriel Uribe, de 4 años, murió luego de que un arco se desplomara mientras se encontraba jugando en un salón de eventos. La investigación judicial determinó posteriormente que el complejo pertenecía al exintendente José Ibazeta y que el lugar no contaba con las habilitaciones correspondientes.

El antecedente más reciente ocurrió el 2 de noviembre de 2025, en el camping del Círculo de Oficiales de la Policía, en Rawson. Martín Páez, de 13 años, festejaba un gol junto a sus amigos cuando se colgó del travesaño de un arco metálico. La estructura cedió y cayó sobre el adolescente, quien sufrió heridas que terminaron siendo fatales. La investigación posterior confirmó que el arco no estaba anclado.

La medida coincide con el avance de la “Ley Joaquín”

La reglamentación aprobada en Rivadavia se conoce mientras en la Cámara de Diputados de la Nación avanza el proyecto denominado “Ley Joaquín”, que busca reforzar las medidas de seguridad en actividades deportivas.

En este contexto, la ordenanza municipal establece requisitos concretos para prevenir accidentes con los arcos de fútbol: anclajes adecuados, controles periódicos, mantenimiento obligatorio, registros de inspección, certificación profesional y mecanismos de fiscalización.

Con la nueva normativa, Rivadavia busca que una estructura habitual en canchas y espacios deportivos no vuelva a convertirse en un riesgo para quienes concurren a practicar o presenciar actividades deportivas.

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