Productores de Calingasta en alerta por la demora en la monda de canales


La situación de los regantes en Calingasta ha llegado a un punto crítico. La falta de definiciones sobre el inicio de las tareas de monda —la limpieza anual indispensable de los canales de riego— ha encendido las alarmas entre los productores locales. Horacio Rubilar, presidente de la Junta de Riego departamental, confirmó en diálogo con DIARIO HUARE que, hasta el momento, el operativo no tiene fecha cierta de comienzo, lo que pone en riesgo el ciclo productivo de la región.

Con este escenario, se ha convocado a una reunión de carácter urgente para este miércoles 24 de junio a las 16:00 horas en el Centro Cultural de Barreal. Del encuentro participarán autoridades de la Dirección de Hidráulica y de la Municipalidad de Calingasta, con el objetivo de destrabar un conflicto administrativo y financiero que mantiene paralizada la infraestructura hídrica del departamento.

La problemática se originó luego de que fracasaran las cuatro licitaciones previstas para la zona. «Somos el único departamento al que se le cayeron las cuatro licitaciones», lamentó Rubilar. Según explicó, uno de los procesos se cayó por falta de documentación de las empresas, mientras que los restantes fracasaron porque las firmas no contaban con la «espalda financiera» necesaria para sostener los trabajos hasta el cobro de las certificaciones.

Frente a este escenario, la Junta de Riego presentó una nota formal al Consejo de Hidráulica hace dos semanas exigiendo respuestas por escrito. Ante la demora, surgió la propuesta de realizar una contratación directa o, preferentemente, establecer un convenio con el municipio. «La idea es que el municipio alquile las máquinas y pague, y que luego recupere ese dinero a través de Hidráulica para acelerar los tiempos», detalló el dirigente, subrayando que no se trata de una cuestión política, sino de una necesidad vital para la comunidad.

Un sistema de maquinaria en estado crítico

La falta de mantenimiento no es un problema nuevo, sino una crisis estructural que arrastra al menos seis años. Rubilar fue tajante al describir el estado del parque automotor destinado al riego: «Estamos repodridos de las contrataciones temporales; necesitamos máquinas permanentes acá porque tenemos 240 kilómetros de canales». Actualmente, solo una máquina pequeña está operativa, pero su funcionamiento es precario; recientemente sufrió la rotura de una manguera que debió ser costeada por el propio inspector de la zona para no detener los trabajos.

El departamento cuenta con siete canales matrices y una red de 52 kilómetros que requieren monda manual, tareas que hoy están en el limbo. A pesar de que la Junta de Riego informó un superávit de aproximadamente 70 millones de pesos del ejercicio anterior, ese dinero no se ha traducido en obras ni en el arreglo de las máquinas propias, que permanecen fuera de servicio en los talleres.

El reloj agrícola y la urgencia de los productores

La preocupación de los regantes no es infundada. Los tiempos de la naturaleza no se ajustan a los plazos burocráticos. «La floración o el brote no esperan a diciembre; en agosto la planta ya empieza a necesitar el agua», advirtió Rubilar. El retraso en la monda, que en la provincia ya se estima en unos 20 días, genera una presión insostenible sobre los dirigentes de las juntas de riego, quienes, según sus propias palabras, «se comen las puteadas gratis» de los usuarios cuando el agua no llega a las fincas.

Además de la monda, la reunión del miércoles abordará otros puntos críticos: el mantenimiento de compuertas, la impermeabilización de canales —actualmente solo el 1% de la red está impermeabilizado— y la necesidad urgente de un nuevo empadronamiento de regantes. Rubilar explicó que el crecimiento de los loteos y subdivisiones en zonas como Barreal y el norte de Calingasta ha dejado desactualizado el registro de usuarios, lo que dificulta la distribución equitativa del recurso hídrico.

Hacia una descentralización necesaria

Desde la Junta de Riego insisten en que la solución definitiva pasa por la descentralización del manejo de fondos y recursos. El sistema actual obliga a los inspectores a realizar trámites engorrosos en la ciudad de San Juan incluso para reparaciones menores, como parchar una cubierta. «Necesitamos cosas más directas y urgentes. No decimos tener la plata a mano, pero sí disponibilidad para solucionar problemas inmediatos», reclamó Rubilar.

El encuentro de este miércoles será determinante. Los productores esperan que el convenio entre el Municipio e Hidráulica se concrete de inmediato para evitar que el ciclo agrícola 2026-2027 comience con canales obstruidos y una infraestructura colapsada que afecte la economía de todo el departamento.

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