Platense, historia pura en Brasil: le ganó a Corinthians y jugará los octavos de final de la Copa Libertadores

Se pellizcan, pero están bien despiertos. Algunos se agarran la cabeza, otros se abrazan, mientras unos cuantos se secan las lágrimas. Otros no saben bien qué hacer con tanta felicidad que no les entra en el cuerpo a los más de mil hinchas de Platense que deliran en un codo del Arena Corinthians. El Calamar hizo historia en San Pablo. Dependía de sí mismo e hizo valer esa ventaja al traerse un triunfazo por 2 a 0 ante un Corinthians, ya clasificado que igualmente puso lo mejor. Así, Platense quedó segundo en el Grupo E y se metió en los octavos de final de la Copa Libertadores en la primera participación de su vida.

El juego del Calamar salió perfecto en un primer tiempo a pedir del visitante. Platense prácticamente no sufrió en su arco, a excepción de una llegada clara de Memphis Depay ya sobre el final, y encima logró convertir.

El VAR hizo justicia porque al árbitro Alexis Herrera, de Venezuela, se le había escapado una clara mano del argentino Rodrigo Garro. En el monitor, el juez tardó menos de un minuto en constatar el penal, que convirtió Franco Zapiola, el mejor jugador de un Platense que siempre supo lo que hacía.

Aun sin la pelota en su poder, los de Vicente López marcaron el tiempo del partido en Brasil. Y desde la zurda de su número 10, pudo hasta haberse ido al descanso con una diferencia mayor. Tuvo dos más Zapiola para anotar: dos remates que sacó un atentísimo Hugo Souza.

De contraataque, los de Zunino encontraban espacios porque el dueño de casa se lanzó a buscar el empate y mandó a sus dos laterales, Matheuzinho y Matheus Bidu, a la carga barracas. Sin embargo, Corinthians no encontraba espacios ante una firme defensa marrón que, sin refugiarse muy cerca de Matías Borgogno bloqueaba con anticipos los intentos rivales.

De cara a la segunda parte y con el resultado a su favor, Zunino movió las piezas de su equipo y replanteó un esquema con cinco defensores, cuatro volantes y Kevin Retamar como único punta definido. Todo indicaba que iba a ser resistir durante 45 minutos. Pero el fútbol suele dar sorpresas y Platense volvió a sorprender.

Un error garrafal del arquero Souza le dejó el balón a Zapiola, que no dudó en definir de zurda por arriba. Un golazo inesperado que confirma el dicho que dice que aquel que pega primero pega dos veces.

En el final, las manos de Borgogno impidieron el descuento y el VAR corrigió un penal mal sancionado a favor del local. Platense hizo historia en Brasil y jugará los octavos de la Libertadores.

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