MSCI, uno de los principales proveedores de índices bursátiles del mundo, mantuvo sin cambios su evaluación sobre la Argentina en la edición 2026 de su Global Market Accessibility Review, el informe que analiza las condiciones de acceso de los inversores internacionales a los distintos mercados.
El reporte reiteró las observaciones que había formulado el año pasado sobre el cepo cambiario, las restricciones a los movimientos de capital y otras barreras operativas, en un contexto de fuerte expectativa del mercado por la revisión anual de clasificación que la firma difundirá el próximo martes.
Actualmente, la Argentina integra la categoría de “standalone market”, o mercado aislado, la más baja dentro de la clasificación de MSCI. El país fue relegado a ese escalón en noviembre de 2021, luego de un proceso iniciado tras la reinstalación de controles cambiarios y restricciones a la salida de capitales que afectaron la capacidad de los inversores extranjeros para operar libremente.
La publicación de este jueves era seguida de cerca por bancos, fondos de inversión y operadores de Wall Street porque funciona como una suerte de auditoría técnica previa a la revisión anual de clasificación de mercados que MSCI dará a conocer la semana próxima. Aunque se trata de dos instancias distintas, los analistas consideran que el diagnóstico sobre accesibilidad suele ser una señal relevante para anticipar el rumbo de futuras reclasificaciones.
En el apartado dedicado a la Argentina, MSCI volvió a señalar que la información corporativa no siempre está disponible en inglés y remarcó que persisten restricciones para los inversores extranjeros. Si bien reconoció que la flexibilización parcial de los controles cambiarios implementada en abril de 2025 permitió repatriar ganancias obtenidas a partir de nuevas inversiones en acciones, aclaró que ese proceso continúa sujeto a requisitos documentales y que las utilidades acumuladas con anterioridad siguen enfrentando limitaciones.
La firma también sostuvo que no existe un mercado cambiario offshore para operar con activos argentinos y destacó que las transacciones de divisas continúan vinculadas a operaciones con valores negociables. A eso sumó otras observaciones ya presentes en informes anteriores, como la necesidad de presentar documentación exclusivamente en español para abrir cuentas, la disponibilidad limitada de regulaciones y datos de mercado en inglés y la escasa competencia entre intermediarios bursátiles, factores que pueden elevar los costos operativos para los fondos internacionales.
Otro de los puntos destacados por MSCI fue la estabilidad del marco institucional. El informe señaló que hubo intervenciones gubernamentales que pusieron en duda la previsibilidad de una economía de mercado, especialmente en lo relacionado con las actividades de los inversores extranjeros.
La ausencia de cambios respecto de la edición anterior fue interpretada con cautela por parte de los analistas. Sebastián Maril, director regional de Latam Advisors, señaló que el documento difundido este jueves es prácticamente idéntico al publicado en 2025. “Son tres años consecutivos sin mejoras. Esto no implica que luego no suban a la Argentina, pero disminuyen las posibilidades”, sostuvo.
Pese a ello, el resultado de la revisión de accesibilidad no determina por sí solo una eventual modificación de la categoría del país. La atención del mercado ahora se concentra en el informe de clasificación que MSCI publicará el próximo martes, donde podría anunciar la apertura de un período formal de consulta para evaluar una futura reclasificación.
En ese contexto, un informe difundido esta semana por Morgan Stanley sostuvo que la Argentina realizó avances que mejoraron su posición para aspirar a una categoría superior, aunque estimó que una eventual incorporación a los índices de mercados emergentes recién podría concretarse hacia fines de 2027 o durante 2028. El banco calculó que, de concretarse ese escenario, podrían ingresar alrededor de US$4500 millones hacia acciones argentinas por parte de fondos que replican los índices de MSCI.
Entre las compañías que podrían beneficiarse de esos flujos mencionó a YPF, Grupo Financiero Galicia, Vista Energy, Banco Macro, Pampa Energía y TGS. Sin embargo, para que ese proceso avance, MSCI considera que la Argentina todavía debe seguir mejorando las condiciones de acceso para los inversores internacionales y consolidar la eliminación de las restricciones que durante los últimos años limitaron la integración del mercado local con el resto del mundo.

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