Mora: el Congreso acumula 60 proyectos para regular el crédito y las fintech advierten por el impacto
En el Congreso se fueron apilando estos meses distintos proyectos para intentar combatir la mora. Entre iniciativas que le quieren poner tope a las tasas de interés, incentivan las reestructuraciones forzosas, buscan fijar nuevas condiciones, crear nuevos regímenes penales o de suspensión de cobros. Al momento, hay unas 60 propuestas que se presentaron ante la Comisión de Finanzas que intervendrían en el otorgamiento del crédito.
Los datos los recolectó la Cámara Argentina Fintech, que mira con preocupación cómo en una sola jornada –el 11 de septiembre– se presentaron hasta seis nuevos proyectos. Y el número sube día a día. A pesar de que el 12,9% de las familias no había podido pagar sus deudas a julio de ese año (un aumento de 0,1 puntos frente a la medición pasada), desde el sector aseguran que el pico de impagos fue en febrero de 2025. Es decir, incluso antes de las elecciones legislativas, en momentos en los que los salarios no habían recuperado poder de compra y las cuotas ya no se licuaban por inflación como había ocurrido históricamente en los años anteriores.
“El pico de impagos pasó hace casi un año y medio. Desde mediados de 2025 que el nivel de impagos se estabilizó y fluctúa en ratios razonables”, señala un documento al que tuvo acceso LA NACION. La razón de esto es que los datos son una “foto vieja” con, por lo menos, cinco meses de rezago (90 días de falta de pago para entrar en Situación 2 del Banco Central, más lo que demoran las entidades en reportarlo). Así, desde el sector afirman que el 90% de los morosos que tenían una deuda con las fintech ya están bajo un plan de refinanciamiento o se pusieron de acuerdo para iniciar un plan de pagos.
“Nadie gana cuando una persona no puede pagar. El negocio del que da crédito es poder cobrar; nadie gana con la mora”, dijo una fuente del sector fintech en confianza. En cambio, hay un número que miran para asegurar que lo peor ya pasó. Al poner el foco en la mora temprana, aquellos usuarios que tienen saldo en situación 2, en diciembre de 2025 esta cifra afectaba al 8,2% de las financieras y emisoras; en julio pasado, el número ya había disminuido al 5,3%.
La discusión se da en un contexto donde el acceso al financiamiento formal creció un 30% entre 2019 y mediados de 2026, alcanzando a 20,9 millones de personas. Las empresas fintech explicaron la mayor parte de esa expansión, al incorporar a 9,6 millones de usuarios al sistema y convertirse en la única fuente de crédito para 6,4 millones de argentinos. Pero incluso así, el crédito al sector privado representa apenas el 13,1% del PBI argentino, una cifra muy por debajo de las métricas de la región, como Chile (75,6%) o Brasil (74,9%).
“Hay tres grandes diferencias con el crédito que realiza intermediación financiera: no prestan dinero de sus usuarios; emiten deuda en el mercado de capitales o toman crédito bancario; alcanza a millones de personas con poco o ningún historial crediticio; no exige garantías ni cuenta con mecanismos privilegiados de cobro, como códigos de descuento. Es más riesgo, fondeo más costoso y menor capacidad de recupero; por ende, una estructura diferente”, explicó el informe.
La aclaración llega luego de que las tasas que cobran las fintech quedaran en el centro de la polémica, con casos donde el costo financiero total efectivo anual (CFTEA) alcanza el 1350%. Desde el sector, sin embargo, dan un ejemplo: si un usuario pide $100.000 a 14 días, al finalizar ese plazo deberá devolver $109.000 ($7400 de intereses y $1600 de impuestos). Es decir, el costo efectivo es del 9%, pero al anualizarlo alcanza un CFT del 850%. “Esto no significa que la persona pida $100.000 y devuelva $950.000. Para entender el costo real, hay que mirar montos y plazos”, aclaran.
En la visión del ministro de Economía, Luis Caputo, “no hay nada que les impida” a las billeteras digitales cobrar esas tasas de interés, aunque agregó que se trata de un “negocio equivocado”. Pero según una fuente del sector fintech, que prefirió no ser citada, explicó que el primer crédito suele ser “deficitario” y que la apuesta de la empresa es que más adelante ese usuario tome un nuevo crédito y a una tasa más baja, ya que empezó a construir historial crediticio.
“Los créditos son difíciles de rentabilizar; en dos semanas no generamos intereses con ese dinero, pero el 80% saca el segundo crédito. Para que sea rentable, la tasa de default tendría que estar debajo del 4%, lo cual no sucede. Pero lo hacemos porque para el cliente los créditos a corto plazo son muy valiosos”, contó.
Mientras tanto, los proyectos para regular las tasas se siguen acumulando en el Congreso. Pero desde la Cámara Argentina Fintech insisten en que los antecedentes de la región no son positivos: la fijación de topes a las tasas en Chile redujo los costos un 9%, pero también provocó que la cantidad de préstamos bajara un 19%. En Perú, que estableció en 2021 tasas máximas para créditos de consumo y pyme, tuvo como consecuencia unas 216.000 personas que quedaron potencialmente excluidas en los primeros 18 meses de vigencia.
Por el contrario, la flexibilización de límites a los microcréditos en Colombia generó un aumento de hasta 57% en las asistencias. “La Argentina necesita más y mejor crédito formal. El desafío es resolver la coyuntura sin volver a dejar afuera del sistema a millones de personas”, cerró el informe de la Cámara Argentina Fintech.

Los comentarios están cerrados.