Mirra Andreeva, la niña prodigio del circuito femenino aplastó a Kostyuk y es finalista de Roland Garros: no hubo saludo entre la rusa y la ucraniana

Mirra Andreeva, la niña maravilla del circuito femenino de tenis, jugará su primera final de Roland Garros a los 19 años. En un duelo marcado por el conflicto bélico entre sus países, la rusa de 19 años aplastó a la ucraniana Marta Kostyuk, 6-1 y 6-3 en una hora y 19 minutos.

Dos días después de haber endosado un 6-0 y 6-3 a la rumana Sorana Cirstea, la número 8 del mundo (a partir de hoy es la 7 y si gana la final será 6) volvió a sacar a pasear su potente derecha, que no le dio chance a una rival que encadenaba 16 triunfos consecutivos sobre tierra.

Semifinalista en París en 2024 con solo 17 años, Andreeva fue una aplanadora desde el inicio, sin dar opciones a una Kostyuk que descubría esa ronda en un Grand Slam.

En el segundo set, la ganadora de los torneos de Ruán y Madrid amagó con la remontada cuando en el séptimo juego logró quebrar el servicio de su rival, que no tardó en recuperarlo en el siguiente.

Fue un duelo en el que sobrevoló la tensión que se vive desde la invasión de Rusia a ucrania. Tanto, que en la previa, las jugadoras posaron por separado. Luego de su clasificación a semifinales, Kostyuk había repudiado los bombardeos que había sufrido su país en esas últimas horas: «Tuvimos otra noche muy difícil en Ucrania, especialmente en Kiev. Tanta gente muerta«.

También era el partido más importante de la carrera de ambas jugadoras. Pero sobre todo de la ucraniana de 23 años que llegaba invicta en la gira de tierra y sumaba los títulos de Madrid y Rouen. Pero Kostyuk fue una sombra de la tenista que había sido las últimas semanas, perdiendo en una hora y cuarto de partido.

A diferencia de lo que ocurrió en la final del último WTA 1000 de Madrid, la rusa nacida en Siberia que entrena la española Conchita Martínez, fue imparable en la pista central de París, para convertirse en la finalista más joven de Roland Garros desde la estadounidense Coco Gauff en 2022.

Con la victoria de Andreeva consumada, las jugadoras no se saludaron y se dirigieron directamente al umpire. Sin embargo, después del partido, la rusa elogió a la ucraniana, pero también dijo que estaba «orgullosa» de haberse «cobrado la revancha de la final de Madrid».

«Me dije a mí misma que, pasara lo que pasara, iba a luchar y dar lo mejor de mí. Ella iba a tener que esforzarse mucho para ganar. Y, con esa mentalidad, terminé ganando», siguió.

«Todo el trabajo está dando resultado«, le dijo la joven desde el micrófono de la pista a su entrenadora, Conchita Martínez, finalista en ese mismo escenario en el año 2000. «¿Quieres que sigamos en la misma línea? Hay mucho que preparar en mi primera final«, continuó.

El rival de la rusa saldrá del duelo entre su compatriota y compañera de dobles Diana Shnaider y la polaca Maja Chwalinska, procedente de la fase previa, ambas zurdas.

Andreeva puede convertirse en la tercera jugadora más joven en levantar un Grand Slam en lo que va de siglo, tras su compatriota Maria Sharapova en Wimbledon en 2004 y la británica Emma Raducanu en el Abierto de Estados Unidos de 2021.

Sería la frutilla del postre a una gran temporada en la que es la jugadora que más partidos ha ganado, 35, veintiuno de ellos sobre arcilla.

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