Messi lo hizo de nuevo: golazo, asistencia y remontada de Inter Miami ante New England Revolution para meterse en la Concachampions
Inter Miami logró un triunfo vital en su excursión por Boston. De la mano de un siempre genial Lionel Messi, que aportó una asistencia y después se despachó con un golazo, le ganó 2-1 a New England Revolution, trepó al segundo puesto de la Conferencia Este de la MLS, a una fecha del final de la fase regular, y se aseguró un lugar en la próxima Copa de Campeones de la Concacaf. Un 2×1 de las Garzas. Un 2×1 del eterno Messi.
Ojo, la pasó mal Inter Miami durante buena parte de la noche. El primer tiempo, con Messi apareciendo a cuentagotas, fue un monólogo de New England, que pagó caro su falta de precisión en los últimos metros.
Sin embargo, el equipo local pudo sacarse la mufa en el inicio del complemento, gracias a una gran jugada de Peyton Miller y una potente definición de Daniel Gazdag. Lo merecía. Y, además, ese resultado dejaba a las Garzas sin chances de clasificarse a la próxima competencia continental.
Pero nada puede darse por sentado cuando Messi está del otro lado. Con mucho amor propio, el equipo de Cristian Kily González empezó a acorralar a Matt Turner. No tenía claridad, pero las situaciones de gol comenzaron a acumularse. New England se había salvado en una triple ocasión gracias a las atajadas de Turner y la valentía de Brooklyn Raines, que se las ingeniaron para sostener la ventaja. Aunque no por mucho tiempo.
A los empellones, con una asistencia de cabeza de Messi (¿involuntaria?), Germán Berterame encontró el empate con un frentazo implacable. Quedaban 21 minutos por delante.
Y a partir de allí fue casi todo de Inter Miami, porque Messi entró en modo Mundial. Intratable, Leo encaró, aprovechó una cortina de Telasco Segovia y definió de zurda, con un remate cruzado, para poner el 2-1.
Así, el argentino le dio la victoria a su equipo, que desplazó a New England al tercer escalón de la Conferencia Este y se garantizó su lugar en la próxima Concachampions.
Ojo, Inter Miami todavía tuvo que sufrir. Ian Fray convirtió un gol en contra después de un centro de Luca Langoni, recién ingresado, pero el VAR salió al rescate de las Garzas. El ex Boca estaba adelantado antes de enviar esa pelota envenenada que también había complicado a Dayne St. Clair. El tanto fue anulado.
Todo terminó con una sonrisa para Messi y compañía. El argentino llegó a los 26 goles y 16 asistencias en 30 partidos de la fase regular de la MLS y sigue ampliando sus números de leyenda. Son además 41 y 21 en lo que va de 2026. No para. La cuenta global ya marca 937 goles y 428 asistencias en su carrera. Allí mantiene una pelea estratosférica con Cristiano Ronaldo. Pero esa es otra historia.

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