Majdalani y Bosco y la “ayuda” que tuvieron de Maradona y Messi para ganar la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de París 2024


Mateo Majdalani y Eugenia Bosco se consagraron en los Juegos Olímpicos de París 2024. A borde de su bote de la clase Nacra 17, los bonaerenses surcaron el Mar Mediterráneo durante 13 regatas y completaron una actuación memorable para culminar escoltas por detrás de los italianos Ruggero Tita y Caterina Banti.

La preparación y la jerarquía de Mateo y de Eugenia fueron factores indispensables para subirse al segundo escalón del podio. Pero existe una historia mínima detrás del éxito y tiene como protagonistas a Diego Armando Maradona y a Lionel Andrés Messi. Sí, los dos mejores futbolistas de la historia de Argentina también fueron determinantes para el logro de la plateada.

Javier Conte, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 junto a Juan de la Fuente en la clase 470, es el entrenador de Majdalani y de Bosco desde marzo de 2022. “Javier tiene mil cábalas”, le contó Eugenia a Clarín minutos después de bajarse del podio montado en la costa de Marsella. Entonces, había que encarar al técnico para que cuente cada uno de sus rituales. Y se despachó con uno que tiene como actores estelares a Diego y a Leo.

“Yo soy futbolero y muy maradoniano. Hace poco fuimos a Nápoles con mi familia y me compré una estampita de Santo Maradona para llevar a los Juegos. Y justo en casa estaba la figurita de Messi del álbum y la sumé. Los puse a los dos en la billetera y nos acompañaron en todas las regatas. Nos dieron suerte”, asegura Conte.

-¿Cuáles son tus otras “mil” cábalas?

Conte es una gloria del yachting, el segundo deporte que más medallas olímpicas le aportó al país (11), solo por detrás del boxeo (24). Para ratificar la sentencia alcanzó con estar unos minutos en la Marina de Marsella: lo felicitaron las delegaciones de cada uno de los países. Y esa reputación genera que sean varias las federaciones que lo llamen para ofrecerle trabajos con contratos mucho más generosos del que recibe representando a Argentina. “Yo sé lo que necesito para darles de comer a mis hijos y para vivir normal. A lo económico lo dejo de lado por la pasión que me provoca defender la camiseta argentina. Cuando los chicos me llamaron, lo primero que hicimos fue sentarnos a hablar de trabajo. Nos pusimos de acuerdo rápido y desde ese día empezamos a entrenar”, explica Conte.

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