No son días fáciles para Jannick Sinner. El italiano no resultó ajeno a las críticas que recibió de muchos de sus colegas por los ridículos tres meses de suspensión que recibió tras el acuerdo pergeñado con la Agencia Mundial Antidoping -se es inocente o se es culpable en un caso de doping y si se es culpable, como en su caso porque por algo fue sancionado, debe castigarse con lo que indican las reglas- aunque trató de distraerse en sus primeros días lejos de las canchas esquiando en los Alpes cerca de su casa en San Cándido o asistiendo como invitado de uno de sus sponsors a la Semana de la Moda en Milán.
El número 1 del mundo podrá volver a jugar el 4 de mayo (en realidad lo hará en Roma, tres días después) y hasta el 12 de abril tendrá prohibido entrenarse en instalaciones oficiales y/o adscritas a alguna entidad como una federación nacional o un Comité Olímpico nacional; y tampoco podrá hacerlo con un tenista profesional. Así, Sinner volverá a pegarle a la pelota en el Montecarlo Country Club, sede del Masters 1000 monegasco, que es un club privado y que, además, está cerca de donde tiene fijada su residencia fiscal en el Principado. Claro que no podrá jugar allí en la semana del torneo y en esos días lo hará en Marbella. Luego, a partir del 13 de abril, podrá entrenarse donde quiera y con quien quiera.
Más allá de la planificación que ideó junto a su preparador físico Marco Panichi y su fisioterapeura argentino Ulises Badio, Sinner acaba de recibir otro duro golpe como consecuencia de su positivo: la organización de los Premios Laureus -los Oscar del deporte- retiró su nominación a Deportista del año para la gala que se realizará en Madrid el 21 de abril. “Seguimos este caso y las decisiones de los organismos mundiales pertinentes y, aunque tomamos nota de las circunstancias atenuantes implicadas, creemos que la prohibición de tres meses hace que la nominación no sea elegible. Jannik y su equipo fueron informados”, dijo el comunicado de los Laureus que lleva la firma de su presidente, el neocelandés Sean Fitzpatrick, ex hooker, capitán y enorme figura de los All Blacks.
No son días fáciles para el mejor jugador del mundo que, además, podría ser desplazado de su número 1 por Alexander Zverev o Carlos Alcaraz. De todos modos, la irregularidad de ambos -sobre todo del alemán, que tuvo un muy opaco paso por la gira sudamericana de polvo de ladrillo y viene de ser eliminado en los octavos de final de Acapulco- lo mantiene más arriba que cualquiera. Caprichos del ranking. Y del tenis.
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