La guerra de los gimnasios suma un nuevo jugador. Mientras las grandes cadenas locales aceleran sus planes de expansión y el negocio del cuidado personal gana terreno, la brasileña Pratique Fitness prepara su llegada a la Argentina con un modelo de negocios basado en gimnasios de gran escala, fuerte automatización y precios competitivos.
La compañía confirmó en las últimas semanas el lanzamiento de “Pratique Argentina” y presentó su llegada al país como parte de una expansión regional. “No venimos a abrir un gimnasio más; venimos a revolucionar tu forma de entrenar”, señalaron desde la empresa en un mensaje publicado en sus redes.
El desembarco todavía aparece rodeado de cierto hermetismo, aunque en las redes sociales ya trascendió que el desembarco en el país se concretará con cinco aperturas: cuatro en CABA -en los barrios de Devoto, Paternal, San Cristóbal y el microcentro porteño- y una quinta en la localidad de Canning, en el sur del conurbano.
Pratique se convertirá en la segunda cadena brasileña de gimnasios en desembarcar en el mercado local. La primera había sido Smart Fit, el gigante regional controlado por el empresario Edgard Corona, que en los últimos años consolidó una fuerte presencia local y ayudó a popularizar el modelo de gimnasios low cost en América latina.
Origen mineiro
La historia de Pratique comenzó hace más de dos décadas en Belo Horizonte, en el estado brasileño de Minas Gerais. Según la propia compañía, el proyecto nació en 2002 cuando su fundador, Harley Tadeu Madureira, empezó a dar clases y entrenamientos en el garage de la casa de su madre con pocos equipos y una apuesta orientada a democratizar el acceso al fitness.
Con el tiempo, la empresa evolucionó desde un pequeño gimnasio barrial hacia una red de gran escala. Hoy Pratique cuenta con más de 150 gimnasios, alrededor de 3500 empleados y operaciones distribuidas principalmente en los estados de Minas Gerais, Santa Catarina, Paraná y Espírito Santo.
Pratique construyó su expansión con una propuesta de gimnasios low cost y una fuerte automatización de todos los procesos. El concepto se acerca al modelo que popularizó Smart Fit en América latina: estructuras de gran tamaño, alto volumen de socios y tickets relativamente accesibles.
Mercado en ascenso
La llegada de la cadena brasileña coincide con un momento de transformación del negocio local. Después del golpe que significó la pandemia para el sector, el mercado empezó a mostrar señales de recuperación impulsado por el auge del wellness, el entrenamiento funcional y los programas corporativos de bienestar.
Hoy el gimnasio dejó de ser solamente un espacio deportivo para convertirse en parte de una economía aspiracional vinculada al cuidado personal, la salud y la sociabilidad urbana. El fenómeno se refleja tanto en el crecimiento de las cadenas como en la profesionalización de la industria.
Los grandes jugadores locales vienen acelerando inversiones. SportClub inauguró recientemente en Ezeiza lo que definió como “el gimnasio más grande del mundo dentro de un aeropuerto”, mientras Megatlon continúa expandiendo su red y apostando a nuevos formatos fuera de los grandes centros urbanos.
En paralelo, el negocio del fitness empieza a integrarse con nuevas tendencias globales vinculadas al entrenamiento competitivo, la salud y la comunidad.

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