Lisandro Martínez, una espera de 598 días para volver a jugar en la Selección justo antes del Mundial 2026: “Todo valió la pena”

Lisandro Martínez ama la Selección Argentina. La disfruta, quizás, más que otra situación en el mundo deportivo. Quizás sea por ese camino de resiliencia hasta llegar a ser campeón del mundo, o quizás también por una historia más reciente, que lo tuvo 598 días alejado de las convocatorias por una serie de lesiones. Por eso sonríe cuando llega a la concentración y se abraza con su compañero de habitación y de zaga Cristian «Cuti» Romero y, después del triunfo 2-0 contra Honduras en el primer amistoso preparatorio, valora el momento de estar a las puertas de jugar su segundo Mundial.

«Todo valió la pena», escribió «Licha» en sus redes sociales en la mañana del domingo, todavía en la concentración en College Station, la ciudad universitaria que el sábado juntó 91.102 personas en el estadio Kyle Field para el segundo partido de fútbol de su historia, que superó la convocatoria de un México vs Brasil de hace unos años atrás.

La última vez del nacido en Gualeguay con la Selección había sido el 15 de octubre de 2024, en la goleada 6-0 ante Bolivia en el estadio Monumental por las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026. Había ingresado en el cierre del encuentro. Fue desafectado la siguiente doble fecha contra Paraguay y Perú por un fuerte golpe en la rodilla, y en febrero de 2025 se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda con el Manchester United.

Un mes después llegó Aurora, su primera hija. Ocho meses más tarde pudo volver a jugar, un desgarró que se extendió más de la cuenta lo volvió a frenar en febrero pasado, pero no fue fácil llegar hasta ahí. En una entrevista con «AFA Estudio», el streaming oficial de AFA en enero pasado, confesó cómo fue ese proceso. «Tenés que reinventarte, porque arrancás de cero, en todos los sentidos: físico, mental, personal. Básicamente, te sentís que no sos un jugador de fútbol. Sentís dolor y pensás que no vas a volver a jugar más al fútbol. Un desequilibrio mental y físico que, la verdad, lo pienso hoy, y no sé cómo fue que lo hice. Me aferré a la gente que tengo al lado: amigos y familia», había asegurado.

«Después de las primeras dos, tres semanas, te digo la verdad, no quería jugar más al fútbol. Porque ya me había pasado lo de la fractura del pie, después me pasó lo de la rodilla y dije: ‘Ya está, no quiero saber más nada’. Y después uno va agarrando más conciencia y teniendo ese apoyo en lo futbolístico y en lo personal de quienes te dicen que no bajes los brazos, esas personas que uno necesita para no escoger el camino fácil, que es tirar la toalla», reconoció el campeón del mundo con la Selección en Qatar 2022.

Y tras su vuelta oficial frente a Honduras, la alegría fue mayor. «La preparación es la misma, siempre enfocados en mejorar, en entrenar lo mejor posible. Nosotros entendemos que cada partido es una final, se vio reflejado en el resultado, en las ganas de cada jugador que entró, que este equipo está dispuesto a todo, así que me encanta la mentalidad«, aseguró en declaraciones a TyC Sports.

Martínez no pudo obviar la lesión de Leonardo Balerdi, que dejó al marcador central sin Mundial 2026. «Es durísimo, es como si nos hubiese tocado a cada uno de nosotros. Le dimos el apoyo, pero también le mandamos a la familia porque es un golpe muy duro, pero nos tiene que dar esa motivación a nosotros para dejar aún más la vida por los chicos que le pasan estas cosas«, explicó.

El entrerriano de 28 años, que fue amonestado durante el encuentro en el que jugó 63 minutos e hizo una pirueta bárbara que estuvo cerca de convertirse en golazo, es una alternativa fundamental en el armado de la defensa que, en principio, integrarían Cuti Romero y Nicolás Otamendi para el debut frente a Argelia el próximo martes 16 de junio. Pero lo importante es pertenecer y que «Licha» está de vuelta.

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