Leandro Paredes confesó que apuró su regreso: “Jugué un poco cagado”

No estaba para jugar. Pero jugó. Todavía no estaba para arriesgar, pero Boca lo necesitaba. Y ahí apareció Leandro Paredes. El capitán aceleró una recuperación que, en principio, requería algunos días más, esperó su oportunidad en el banco y terminó ingresando para disputar los últimos 30 minutos del partido. Después, como acostumbra, lo contó sin vueltas: “Jugué ya 30 minutos un poco cagado, pero por eso le salió bien, ganamos, quedamos un poco en paz”.

No era una noche más para Boca. Después de la grave lesión de Tomás Aranda, el equipo de Rodolfo Arruabarrena necesitaba tener al menos a uno de sus referentes dentro de la cancha. Paredes era el elegido, aunque todavía no estuviera al ciento por ciento. Por eso comenzó entre los suplentes: la intención era cuidarlo, también pensando en el partido del miércoles frente a Vélez por la Copa Argentina.

Pero Boca necesitaba destrabar un partido cerrado y el capitán terminó entrando.

“Nos apuramos un poco, aceleramos un poco los tiempos. Obviamente que la lesión (sobrecarga en el isquiotibial) requería un par de días más, pero bueno, sabíamos que era muy importante estar y aceleramos un poco la recuperación”, explicó Paredes después del encuentro.

Esos 30 minutos tuvieron de todo. Recibió el brazalete de capitán de parte de Merentiel, ordenó, reclamó y levantó la voz cuando Boca quedaba expuesto. En una de esas acciones, una pérdida dejó al equipo mal parado y Milton Delgado debió cortar el avance con una falta.

El propio Arruabarrena contó cómo había sido la recuperación del mediocampista. “No sé los días, pero van 13 o 14 días. Hace dos días hizo un reducido y hoy obviamente entró con miedo, pero lo vi bien. Pregunté después del partido y está bien, no ha tenido problemas”, explicó el entrenador.

Y entonces apareció Tomás Belmonte. Su gol sobre el final desató el festejo en la Bombonera y transformó una noche trabada en una victoria importante para Boca. El equipo se metió entre los ocho mejores de su zona, estiró a siete partidos su invicto y llegó a los 40 puntos en la tabla anual, donde marcha tercero, detrás de Argentinos e Independiente Rivadavia, ambos con 42.

Para Paredes también fue una noche especial. Volvió antes de lo previsto, jugó pese a no sentirse del todo seguro y terminó celebrando un triunfo que Boca necesitaba. Y admitió los llamados desde clubes de Italia -entre ellos el Milan- para contratarlo, pero aseguró que está en el lugar que quiere estar.

“Era hora de que gire una vez para nosotros, para nuestro lado. Es bueno y da confianza, ojalá sigamos por este camino”, expresó después de la victoria.

La victoria quedó atravesada por las lesiones que golpearon al plantel. Tomás Aranda sufrió una grave lesión que lo obligará a afrontar una extensa recuperación y Adam Bareiro también debe pasar por el quirófano.

“Es una noticia muy triste la de Adam y obviamente la de Tomy también, por cómo es, por cómo fue, por lo que significa Tomy en este tiempo con nosotros. Lamentablemente es parte de esto, puede pasar. Lo importante es que a partir de ahora piense en la recuperación, piense en volver más fuerte, que seguro lo hará”, expresó Paredes.

Y cerró con un mensaje para su compañero: “A nosotros nos hizo falta regalarle este triunfo, que seguramente le hará muy bien”.

Los comentarios están cerrados.