las ventas por el Día de la Madre 2026 retrocedieron 1,4% interanual


Las ventas de los comercios minoristas pyme por el Día de la Madre volvieron a mostrar señales de debilidad. La actividad estuvo marcada por compras más cautelosas, presupuestos familiares ajustados y una mayor búsqueda de productos económicos, en un escenario en el que los descuentos y la financiación resultaron determinantes para concretar operaciones. Las ventas en los comercios minoristas pymes registraron un descenso del 1,4% frente al mismo período del año anterior, medidas a precios constantes.

Con este resultado se acumulan cinco caídas interanuales consecutivas para la misma fecha, confirmando la persistencia de un consumo acotado por presupuestos familiares estrictos, donde el financiamiento en cuotas y las promociones operaron como herramientas indispensables para atenuar la retracción de la actividad comercial.

Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas a precios constantes retrocedieron 1,4% interanual. Con este resultado, la fecha acumuló cinco caídas consecutivas, una tendencia que refleja las dificultades del comercio minorista para recuperar el dinamismo de la demanda. El ticket promedio se ubicó en $63.197, aunque el gasto mostró diferencias significativas según el rubro.

Día de la Madre 2026: 4 de los 6 rubros terminaron en baja

El desempeño sectorial volvió a mostrar un panorama dispar, aunque con predominio de las variaciones negativas. Los electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video encabezaron las caídas, con un retroceso de 3,6% interanual. Les siguieron cosméticos y perfumería, y equipos periféricos, accesorios y celulares, ambos con una baja de 3,2%.

El calzado y la marroquinería también cerraron en terreno negativo, con una contracción de 2,2%. En cambio, librería registró un crecimiento de 3,4%, mientras que indumentaria mostró una variación positiva marginal de 0,1%.

Día de la Madre: ventas por rubro

De los seis rubros relevados, cuatro registraron caídas interanuales en sus ventas y dos exhibieron variaciones positivas, con un promedio ponderado que arrojó una retracción del 1,4%. Las bajas se produjeron en Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video (-3,6% anual), seguido por Cosméticos y perfumería (-3,2%), Equipos periféricos, accesorios y celulares (-3,2%) y Calzado y marroquinería (-2,2%). En el extremo opuesto, los incrementos se observaron en Librería (+3,4% anual), mientras que Indumentaria registró un crecimiento marginal (+0,1%).

Cuánto gastaron los consumidores en cada rubro

El ticket promedio general fue de $63.197, pero los montos variaron de acuerdo con el tipo de regalo. Cosméticos y perfumería registró el importe más elevado, con $88.000 por operación, seguido por electrodomésticos y artículos para el hogar, con $72.581, y calzado y marroquinería, con $67.332.

Por debajo del promedio general se ubicaron los equipos periféricos, accesorios y celulares, con $60.089; indumentaria, con $55.416; y librería, con $37.638. Este último rubro combinó el ticket más bajo con la mayor suba interanual, una señal de la búsqueda de alternativas más accesibles para hacer regalos.

Las promociones sostuvieron las operaciones, pero achicaron los márgenes

Los comercios recurrieron a descuentos, promociones bancarias y planes de financiación para estimular las compras. En calzado y marroquinería, por ejemplo, se ofrecieron rebajas de hasta el 20% y pagos en tres y seis cuotas. En indumentaria, los esquemas de 2×1 y 3×2 buscaron sostener la demanda, mientras que en electrodomésticos la concreción de operaciones dependió de plazos de financiación más extensos y créditos personales.

Sin embargo, estas herramientas no lograron modificar el comportamiento cauteloso de los consumidores. Los comerciantes señalaron que el costo financiero de las cuotas y las bonificaciones redujo los márgenes de ganancia, mientras que las restricciones en los límites de las tarjetas dificultaron las compras de mayor valor.

En tecnología, la demanda se concentró en accesorios y productos económicos, como auriculares, fundas y relojes inteligentes, mientras que la renovación de celulares perdió impulso. En cosmética y perfumería, además, las lluvias en el Área Metropolitana de Buenos Aires y otros puntos del país afectaron la circulación hacia los locales físicos durante las jornadas previas a la celebración.

Para la mayoría de los comercios, la fecha tuvo un impacto limitado

El relevamiento también mostró que el Día de la Madre funcionó como un alivio parcial para la actividad, pero no como un motor capaz de cambiar el panorama mensual. El 39,9% de los comercios consideró que la fecha tuvo un impacto moderado en sus ventas, mientras que el 31,7% afirmó que sumó operaciones, aunque sin modificar sustancialmente la situación del negocio.

A su vez, el 19,3% sostuvo que la celebración no generó impacto y apenas el 9% la consideró clave para impulsar las ventas del mes. En cuanto a las expectativas, el 51,3% de los comercios señaló que los resultados estuvieron en línea con lo previsto. Sin embargo, el 32,5% vendió menos de lo esperado y solo el 16,2% superó sus proyecciones. La diferencia entre quienes quedaron por debajo y quienes lograron mejores resultados volvió a reflejar las dificultades para dinamizar el consumo, incluso en una de las fechas comerciales tradicionales del calendario.

El balance dejó así una señal clara para el comercio minorista: las promociones permiten sostener parte de las operaciones, pero el ajuste de los presupuestos familiares continúa limitando la recuperación. La caída interanual de 1,4% y la sucesión de cinco resultados negativos muestran que el Día de la Madre perdió capacidad para generar un impulso suficiente sobre las ventas pyme.



Los comentarios están cerrados.