El dato trascendió de una plataforma de delivery, en la que compararon los casos más caros y baratos. Además, existen varios casos reunidos en un mismo estado.

La comida rápida supera los u$s15 en gran parte de EEUU, según un estudio reciente de una plataforma de delivery. El análisis destacó en qué cuatro ciudades aún alcanza comer por ese monto, mientras que en otros distritos la posibilidad de comprar combos puede superar ampliamente los u$s20.
El dato trascendió de la plataforma DoorDash, al describir al clásico combo de una hamburguesa con queso, papas fritas y refresco. Al momento de comparar las ciudades en las que varían los precios, el estudio destacó a Austin, Texas, como la ciudad más económica del estudio, con un precio promedio de u$s12,94 por el combo.
La comida rápida en EEUU supera los u$s15
En el extremo opuesto está Anchorage, en Alaska, donde el mismo pedido alcanza los u$s28,28. La diferencia se da en un contexto en el que comer fuera de casa continúa encareciéndose: según DoorDash, el precio promedio de esta comida aumentó un 3,2% durante el último año. La medición sigue el llamado “Índice de Hamburguesas con Queso”, que calcula el costo medio de este tipo de combos clásicos.
Luego de Austin, le siguen en el listado Laredo, con u$s13,39; Lincoln, con u$s13,86; y Detroit, con u$s14,99. El grupo de precios más bajos también incluye a Filadelfia, aunque ya por encima del umbral, con u$s15,41. El estudio también señaló que las 10 ciudades con mejores precios se concentran en el Medio Oeste y Texas, cuatro de ellas en este estado.
Qué explica las diferencias de precios entre ciudades
DoorDash atribuyó parte de esa brecha de precios a diferencias regionales en los costos operativos. La empresa indicó que las ciudades del sur y del sureste tienden a beneficiarse de estructuras de costos más bajas, lo que ayuda a mantener precios más accesibles.
El informe se publicó en un momento en que comer fuera sigue encareciéndose, aunque muchos precios de alimentos básicos y productos para el hogar se estabilizaron. DoorDash sostuvo que el alza en restaurantes responde a presiones más amplias, como mano de obra, alquiler y energía, y no solo al precio de la carne de res.
La directora de análisis de datos de DoorDash, Jessica Lachs, resumió esa disparidad con una idea sobre el consumo en el país: “No existe una sola economía. Hay muchas economías locales”. En términos prácticos, el índice funcionó como una síntesis de un fenómeno más amplio: el encarecimiento de comer afuera y la creciente dispersión de precios entre ciudades, aun para opciones que, por definición, suelen presentarse como estandarizadas.


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