Venezuela vuelve a despertar interés en la industria petrolera. Y ahora una compañía con presencia en Vaca Muerta decidió hacer una apuesta fuerte.
GeoPark anunció su entrada al país a través del bloque Bare, un gigantesco activo ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco. El objetivo es ambicioso: combinando Venezuela con el crecimiento de Vaca Muerta, la compañía proyecta llevar su producción hacia 2030 a casi tres veces los niveles actuales.
Y el mercado ya empezó a tomar nota. Veamos la acción de GPRK:
La acción viene subiendo con fuerza desde hace varios meses, acompañada también por un contexto favorable para el petróleo. Desde los mínimos de 2025 prácticamente duplicó su valor y volvió a niveles no vistos desde 2023.
De hecho, en septiembre del año pasado escríbí sobre la compañía, justo después de su desembarco en Vaca Muerta. En ese momento destacaba principalmente dos cosas: una valuación extremadamente baja y la posibilidad de que, después de varios años de estancamiento, la empresa finalmente volviera a crecer. Desde aquella nota, la acción subió alrededor más de 70%.
Obviamente, eso cambia parte de la discusión. Ya no estamos frente a una compañía completamente olvidada por el mercado y cotizando a múltiplos mínimos. Pero también cambió la historia: hoy hay más crecimiento esperado, Vaca Muerta ganó peso y ahora se suma un nuevo capítulo, Venezuela.
Primero, ¿qué es GeoPark?
GeoPark (GPRK) es una petrolera latinoamericana enfocada principalmente en exploración y producción de petróleo y gas. Históricamente, Colombia fue el corazón de su negocio, pero en los últimos años empezó a diversificar geográficamente su cartera y Argentina pasó a ocupar un lugar cada vez más importante.
La compañía ingresó a Vaca Muerta y hoy Argentina es uno de los pilares de su estrategia de crecimiento. Es decir, no estamos hablando de una petrolera argentina, pero sí de una compañía con exposición directa a uno de los activos energéticos más importantes del país.
Y esto aparece justo en un momento interesante. Durante varios años GeoPark prácticamente dejó de crecer. Los números son bastante claros: las ventas (barras naranjas) pasaron de USD 1.050M en 2022 a USD 493M en 2025, mientras que el EBITDA (barras verdes) cayó de USD 541M a USD 277M.
Obviamente, en una petrolera nunca podemos mirar estos números sin considerar el precio del crudo, pero la tendencia operativa tampoco era demasiado atractiva.
Ahora parece empezar otra historia (zona gris del gráfico, con las proyecciones). La compañía volvería a crecer tanto en ventas como en EBITDA y también en ganancia neta, aunque no está en el gráfico por cuestiones de practicidad.
Todavía faltaría para volver a los niveles de 2022, pero lo importante es el cambio de tendencia: GeoPark podría volver a crecer después de varios años.
Y ahí entra Venezuela. GeoPark acaba de anunciar su entrada estratégica al país mediante el bloque Bare, un gigantesco activo de petróleo pesado ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Los números son enormes. Bare históricamente llegó a superar los 100.000 barriles diarios y cuenta con alrededor de 1.100 pozos existentes. Actualmente produce apenas unos 11.000 barriles diarios. Ahí está justamente la oportunidad, ya que se esperan muchos más barriles.
Sumando Venezuela y el crecimiento esperado de Vaca Muerta, GeoPark proyecta alcanzar entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes diarios hacia 2030. Eso sería aproximadamente 2,7 veces su producción actual.
El potencial es enorme, pero también lo son los riesgos. GeoPark suma exposición a un país con riesgos políticos, regulatorios y de sanciones muy superiores a los de otros mercados.
¿Y la valuación? Acá también aparece algo interesante:
GeoPark cotiza actualmente alrededor de 3,3 veces EV/EBITDA NTM. Ya no está en los niveles ridículamente bajos de 2024 y 2025: la acción subió fuerte, mejoraron las expectativas y también hubo expansión de múltiplos.
Pero tampoco podemos decir que esté cara. Una acción puede subir y seguir siendo atractiva si, al mismo tiempo, mejoran sus fundamentos y sus perspectivas de crecimiento.
El contexto energético también ayuda, en un mundo que necesita cada vez más energía y donde la demanda asociada a data centers, electrificación e inteligencia artificial agrega un nuevo driver estructural.
Lógicamente, GeoPark no tiene el mismo perfil de riesgo que Vista, y mucho menos que las grandes petroleras norteamericanas de XLE. Es más chica, tiene menos escala, menor track record y ahora suma la apuesta por Venezuela. Los múltiplos reflejan parte de esas diferencias: XLE cotiza en torno a 7 veces EV/EBITDA proyectado, Vista cerca de 4 veces y GeoPark alrededor de 3 veces.
Por eso, estar más barata no significa automáticamente ser más atractiva. GeoPark tiene potencial, pero también mayor riesgo. Para una cartera, la diferencia la haría principalmente en el tamaño de la posición, o sea XLE puede funcionar como una posición importante, Vista como una apuesta más concentrada y GeoPark como una posición bastante más chica y agresiva.
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Nota: El material contenido en esta nota NO debe interpretarse bajo ningún punto de vista como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo en particular. Este contenido tiene fines únicamente educativos y representa únicamente una opinión del autor. En todos los casos es recomendable asesorarse con un profesional antes de invertir.




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