La oferta de dólares no afloja pese al bajo tipo de cambio real y al adverso contexto global: qué hay detrás


3 de octubre 2026 – 00:00

La tensión internacional y los débiles datos socioeconómicos a nivel local recalientan la demanda de cobertura. Sin embargo, el ingreso de divisas permite contener las presiones y evita sobresaltos en el frente externo.

Frente al contexto internacional adverso y una economía real planchada a nivel doméstico, la demanda de dólares pareciera haberse recalentado en las últimas semanas. A pesar de ello, y de que el tipo de cambio real está en un bajo nivel en términos históricos, la economía argentina sigue generando dólares, por lo cual muchos analistas discuten si estamos ante una especie de fin de la “restricción externa”.

Los mercados emergentes fueron golpeados recientemente por los temores inflacionarios a nivel global y la escalada en los rendimientos de los bonos de EEUU. Asimismo, en el plano local los últimos datos económicos del INDEC lejos estuvieron de ser alentadores: la actividad se hundió casi 3% mensual en julio, y en el mercado ya descuentan una recesión técnica para el tercer trimestre, mientras la pobreza creció en la primera mitad del año, en un contexto de caída de los ingresos laborales, incluso de los informales, que venían arrojando fuertes incrementos, más allá de que la metodología de medición está en tela de juicio.

“El contexto internacional continúa siendo adverso para los mercados emergentes. La tasa de 10 años del Tesoro de EEUU opera por encima del 5,2% y el dólar continúa su apreciación. Shocks externos de esta magnitud normalmente han tenido un impacto muy negativo en Argentina. No obstante, con un ancla fiscal muy robusta y un flujo de dólares sostenido, el impacto se acota al riesgo país y valuación de los activos. No deja de ser una novedad para el país: ¿se terminó la restricción externa?”, se preguntó la sociedad de bolsa IEB en su habitual informe semanal.

El trabajo señaló que, pese a que el sector agropecuario liquidó u$s3.228 millones en septiembre, la cifra más abultada de 2026, el Banco Central apenas compró en el Mercado Libre de Cambios (MLC) unos u$s473 millones, de los cuales gran parte la adquirió solo en el último día hábil del mes. En ese sentido, soslayó que, “en un contexto internacional desafiante y con una demanda de dinero que no repunta, es razonable pensar en una aceleración de la dolarización de carteras”, a lo cual se le habría sumado un “cambio de cobertura desde bonos dólar linked hacia spot”.

En el mismo sentido, desde un importante banco también especularon, en diálogo con Ámbito, sobre las causas que contrarrestaron la liquidación del agro en el MLC. Al respecto, remarcaron que puede haber tenido que ver con una mayor demanda de dólares para ahorro por parte de las personas o por un menor ingreso de “billetes verdes” por parte del sector energético, aunque se inclinaron más por la primera, considerando los elevados precios internacionales de los commodities, que suelen incentivar un mayor flujo para las arcas de la autoridad monetaria.

La oferta de dólares permite satisfacer la demanda y persiste el optimismo para fin de año

Aun así, desde la consultora Equilibra plasmaron que, en septiembre, “tanto la oferta como la demanda privada tocaron un récord desde las elecciones 2025 -en un contexto de altas liquidaciones por quita de retenciones-” y que esa oferta respondió a la combinación de altos precios internacionales y mejor oferta financiera por colocaciones de deuda.

Asimismo, esta semana el BCRA aceleró su ritmo de acumulación de divisas. En IEB proyectan un escenario base en el cual las compras se sostendrán en altos niveles durante el último trimestre, dada la liquidación pendiente del agro por u$s9.000 millones, la liquidación de Obligaciones Negociables (ONs) y deuda subsoberana, y la “necesidad de dar driver al mercado”.

“En esta línea, los datos de balanza de pagos publicados esta semana por INDEC fueron sumamente positivos. La cuenta corriente pasó de un déficit de u$s2.452 millones en el segundo trimestre de 2025 a un superávit de u$s2.214 millones en el mismo período de 2026. Detrás de la mejora está el saldo de bienes, que alcanzó u$s9.293 millones, impulsado por el crecimiento de las exportaciones (+31% interanual)”, acotó la ALyC.

Las exportaciones crecen, pese al bajo nivel histórico del tipo de cambio: las tres causas

En paralelo, el fuerte ingreso de dólares al país se da con el tercer tipo de cambio real más apreciado desde el fin de la convertibilidad, solo superado por los valores de 2015 y 2025, considerando el promedio de los primeros nueve meses de cada año. IEB desarrolló tres factores que explican esta anomalía.

En primer lugar, sostuvieron que “la causalidad parece ir al revés: el boom exportador es el que aprecia el tipo de cambio real”. En segundo lugar, acotaron que, en agro, energía y minería, el precio está dado por los mercados internacionales. “La apreciación podrá reducir márgenes, pero mientras el precio cubra el costo se sigue produciendo, y como el mercado interno ya está abastecido, cada tonelada o barril adicional se exporta. Esto es, las exportaciones primarias son poco elásticas al tipo de cambio real”, profundizaron.

En tercera instancia, el informe recordó que “estos sectores recibieron incentivos que estimularon su producción, sin necesidad de recurrir a la política cambiaria”. En el agro, marcaron la reducción de retenciones y los aranceles sobre fertilizantes y herbicidas, al mismo tiempo que se flexibilizó la importación de maquinaria agrícola usada. En energía, subrayaron el dinamismo de Vaca Muerta, la previsibilidad que aporta el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y la puesta en marcha del oleoducto VMOS.



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