La OCDE recortó su proyección de crecimiento para Argentina y advirtió sobre la economía global


Pese al impacto de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, la economía global mostraría una resistencia superior a las expectativas. Según estimaciones de la OCDE, el amortiguador fiscal aplicado a las tarifas energéticas y la fuerte tracción de las inversiones en inteligencia artificial compensarán parcialmente los shocks externos, aunque advirtió por la elevada volatilidad.

De esta manera, la OCDE mejoró levemente su proyección para la economía global en 2026. En su informe trimestral, el organismo internacional incrementó en una décima su estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, fijándola en un 2,9%. «El crecimiento económico mundial se ha desacelerado, pero se ha mantenido resiliente«, indicó la institución con sede en París.

Por otra parte, la OCDE prevé que la economía argentina pierda impulso tras registrar un crecimiento del 4,5%. El organismo multilateral recortó sus perspectivas de expansión para este año al 2,6% (-0,2%) y ajustó la proyección para el año siguiente al 3,0% (-0,5%).

Por otra parte, la OCDE prevé que la economía argentina pierda impulso tras registrar un crecimiento del 4,5%.

Por otra parte, la OCDE prevé que la economía argentina pierda impulso tras registrar un crecimiento del 4,5%.

Sin embargo, señaló que «se espera una mayor desinflación en Argentina», hasta el 30,8% este año, «a pesar de los obstáculos que plantean los costos de la energía y los fertilizantes», dice el informe.

El detalle de la economía global

El pronóstico de 2,9% de crecimiento para la economía mundial es una desaceleración respecto al año pasado (3,4%), atribuido a la energía más cara y a los precios más altos que merman el poder adquisitivo.

Como factores de resistencia, destaca «las medidas discrecionales de apoyo gubernamental, el uso parcial de materias primas sustitutivas (como el carbón), el aumento de la oferta no procedente de las economías del Golfo y las retiradas de las reservas de petróleo». Además, la OCDE subrayó «el dinamismo persistente de las actividades relacionadas con la inteligencia artificial».

De esta manera, el crecimiento alcanzaría el 3% en 2027 (-0,1%) gracias a una relajación gradual de los precios de los combustibles y a una baja de la inflación. La inflación se desaceleraría, según la OCDE, impulsado por un aumento de las tasas de interés de el BCE en la zona euro y la Reserva Federal de Estados Unidos.

Sin embargo, no todo es color de rosas: la OCDE evita el optimismo desmedido, debido a que las perspectivas globales siguen dependiendo de la evolución del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciado a fines de febrero.

La OCDE evita el optimismo desmedido, debido a que las perspectivas globales siguen dependiendo de la evolución del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciado a fines de febrero.

La OCDE evita el optimismo desmedido, debido a que las perspectivas globales siguen dependiendo de la evolución del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciado a fines de febrero.

En ese marco, la OCDE revisó al alza sus perspectivas para Estados Unidos (2,2% en 2026 y 2,1% en 2027), mientras prevé que China experimente una desaceleración al 4,5% este año y luego al 4,2% en el año entrante. Según el informe, la zona euro se mantendrá firme en 2026 (1,0%, +0,2 puntos porcentuales), impulsada especialmente por Alemania (1,1%, +0,4 puntos porcentuales).

La estimación de la OCDE para Argentina

La OCDE pronostica que Argentina pierda impulso tras crecer un 4,5% en 2025. La organización rebajó sus perspectivas para este año al 2,6%. Por su parte, las dos principales economías latinoamericanas, México y Brasil, quedan mejor ubicadas y lograrán sortear las presiones geopolíticas.

La región, al igual que el resto del globo, enfrentará su amenaza más compleja en los fenómenos meteorológicos extremos. Tras las olas de calor de este verano en Europa y otras regiones, el fenómeno de El Niño, que según los expertos será el más potente jamás registrado, alcanzaría su punto máximo hacia finales de año, con posibles efectos hasta 2027.

El fenómeno puede mejorar los rindes agrícolas en algunas regiones, pero también aumentar el riesgo de inundaciones, problemas logísticos y pérdidas para empresas expuestas.

El fenómeno puede mejorar los rindes agrícolas en algunas regiones, pero también aumentar el riesgo de inundaciones, problemas logísticos y pérdidas para empresas expuestas.

«Esto, sumado a ciertas interrupciones persistentes en el suministro de fertilizantes procedentes del Golfo, podría amplificar las presiones al alza previstas sobre los precios de los alimentos«, advirtió la OCDE.

Potencialmente, reducirá «la producción agrícola en las economías más expuestas de América Latina, África y la región de Asia-Pacífico», advirtió el organismo.



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