La inversión extranjera tuvo el mejor trimestre desde 2019, pero en la era de Javier Milei aún mantiene un saldo negativo


Los ingresos por inversión extranjera directa (IED) (IED), entre enero y marzo, sumaron u$s584 millones, en lo que fue el mejor trimestre desde el primero de 2019. Sin embargo, el saldo acumulado desde diciembre de 2023 sigue siendo negativo por u$s535 millones. Algunos economistas sostienen que la IED comenzará a tomar un impulso marcado por el RIGI, ya que hay proyectos presentados por más de u$s100.000 millones.

La economista Rocío Bisang, en diálogo con Ámbito, explicó por qué sucede esta disparidad en los datos y sostuvo que se debe a una combinación de factores. «El dato acumulado se explica principalmente por el mal desempeño de la inversión extranjera durante el año pasado, que cerró en rojo por primera vez en más de veinte años«, detalló.

Según repasó con este medio, 2025 fue un año complejo en términos macroeconómicos: elecciones, fuerte volatilidad en tasas y tipo de cambio, restricciones cambiarias que, aunque relajadas, siguieron presentes, y una inflación que volvió a acelerarse en el margen. Para esta experta, estas problemáticas «fueron muy probablemente factores a considerar en las decisiones de inversión de las empresas«.

En contraste, «el buen dato del primer trimestre parece responder a un mejor contexto«, añadió. Y agregó: «Pasadas las elecciones, buena parte de esa incertidumbre se disipó y, aunque todavía con desafíos, la economía volvió a mostrar cierto nivel de estabilidad. De todas maneras, los niveles siguen siendo bajos y difícilmente veamos un boom de la IED considerando que el próximo año volvemos a tener elecciones«.

A su turno, el director de Analytica, el economista Claudio Caprarulo, analizó en charla con este medio: «Desde 2003, solo en 2025 la IED fue negativa y se explica principalmente por una operación en particular en el sector de telecomunicaciones. Las perspectivas hacia adelante son que sea una cuenta más superavitaria, traccionada por los anuncios de inversión en el sector de hidrocarburos y también en el de minería«.

Por su parte, desde Outlier expresaron que esperan «que sigan creciendo los ingresos por esta cuenta, lo cual vemos como un factor muy positivo al tratarse de flujos mucho más estables que los financieros«.

Inversión extranjera directa: cuánto puede aportar el RIGI

Los ingresos de la inversión extranjera directa (IED) en el primer trimestre fueron los más altos desde el mismo período de 2019, pero el saldo neto acumulado desde fines de 2023 es negativo, según explicaron desde Facimex, porque en algunos meses -diciembre de 2024 y enero, febrero, abril y septiembre de 2025- hubo egresos por unos u$s3.600 millones que corresponden a repatriaciones y/o ventas de activos de algunos sectores en particular: Petróleo (u$s2.100 millones), Comunicaciones (u$s1.100 millones) y Financiero (u$s300 millones).

Además, especificó Tobías Pejkovich Balbiani, hay que tener en cuenta que el RIGI todavía no generó ingresos significativos vía IED. «De hecho, desde 2025, los ingresos netos al MLC vinculados al RIGI acumularon apenas u$s762 millones, donde los ingresos por las colocaciones de deuda financiera más que compensaron el saldo comercial de bienes y servicios«.

No obstante, remarcó que «hacia adelante, el panorama será distinto y es muy factible que la IED comience a tomar un impulso mucho más marcado por el RIGI«, recordando que «ya hay proyectos presentados por más de u$s100.000 millones, de los cuales ya se aprobaron u$s28.000 millones«.

En diálogo con Ámbito, el economista Lorenzo Sigaut Gravina destacó este proceso de transición: «Efectivamente la economía de Argentina está empezando a volver al radar de los inversores internacionales, incluso en algunos sectores y nichos diría, o microclimas, como es el RIGI en minería en particular y energía».

Para el analista, la progresiva flexibilización del control de cambios es una de las llaves que explica este incipiente atractivo. Aunque advierte que aún persisten trabas operativas para el común de las compañías, señala avances concretos en sectores clave. «Cada vez hay menos restricciones cambiarias. Queda todavía el cepo con las empresas, pero fíjate que ya pueden empezar a girar utilidades y aquellas que están en el marco del RIGI totalmente pueden tener un régimen especial», explicó a este medio.

Esta fisonomía macroeconómica llevó a Sigaut Gravina a trazar un paralelo histórico con el último año de la gestión de Cambiemos. Según su visión, «no es casualidad que esté más parecido al primer trimestre de 2019, cuando justamente no había todavía restricciones cambiarias», un escenario que, según apuntó, «marca un modelo económico también como el de Macri, más market friendly«.

Sin embargo, el economista aclaró que la inercia del balance de inversiones aún arrastra saldos en rojo debido a decisiones corporativas previas. Al analizar la dinámica reciente, detalló que «en lo que va de la administración Milei, la inversión directa de no residentes tiene un signo negativo porque hubo egresos y salidas de empresas extranjeras del país; las venden y se van».

A pesar de que esta combinación mantiene la cuenta en terreno «levemente deficitario», las expectativas de cara al mediano plazo son favorables. «Eso en principio estaría empezando a revertirse, sobre todo en base a estos sectores. En minería y energía, Argentina hoy está siendo muy atractiva, en particular para los proyectos que caen bajo el RIGI», concluyó.



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