La increíble historia de George Kamurasi, el arquero de un humilde equipo inglés que puede convertirse en rey de Uganda

Arquero y capitán de un equipo semiprofesional de las afueras de Londres o monarca de un tradicional reino bantú en el oeste de Uganda. Ese podría ser en estas horas el dilema de George Kamurasi, quien se desempeña como guardavalla en el South East Dons y también se encuentra en la línea de sucesión al trono del Reino de Tooro tras el fallecimiento de su primo. La historia incluye unos cuantos capítulos y todavía tiene un final abierto.

Desde 1963, un año después de su independencia del Reino Unido, Uganda es una república presidencial (el jefe de Estado, desde 1986, es Yoweri Museveni) que cuenta con un parlamento de 557 miembros. Más allá de ello, existen en su territorio cinco reinos bantúes tradicionales que carecen de poder político a nivel nacional, pero conservan una influencia cultural significativa en la población de cada una de sus regiones.

Uno de esos es el Reino de Tooro, en el oeste del país, que fue creado en 1830 y ocupa una zona en la que residen poco más de dos millones de personas en una nación que, según el censo de 2024, tiene 46 millones de habitantes. El 27 de agosto, Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, monarca de Tooro, murió a los 34 años en Estados Unidos, donde estaba siendo sometido a un tratamiento contra un cáncer.

Oyo era el monarca más joven del mundo y había accedido al trono cuando tenía solo tres años, el 12 de septiembre de 1995, tras la muerte de su padre, Patrick David Matthew Kaboyo Olimi III. En aquel momento, se estableció una regencia, de la que formaba parte la reina madre, Best Kemigisa Kaboyo, hasta que su hijo cumplió 18 años, momento en que se llevó a cabo una coronación oficial.

Desde entonces, el monarca había tenido una labor muy activa orientada al empoderamiento de la juventud, la educación, la sanidad, la conservación del medio ambiente, el desarrollo y la promoción de la identidad cultural. “Durante todo su reinado, fue una persona y un líder ejemplar. Su fallecimiento representa una gran pérdida para el pueblo de Tooro y para Uganda”, afirmó el presidente Museveni el viernes en el aeropuerto internacional de Entebbe, donde recibió el féretro con los restos del monarca.

La muerte de Oyo desató un debate sobre el futuro del liderazgo. Al momento de comunicar el deceso, el primer ministro de Tooro, Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki, señaló que el heredero sería “un príncipe cuya identidad se dará a conocer formalmente en el momento oportuno, de acuerdo con las tradiciones y costumbres del reino de Tooro”. Poco después, el presidente Museveni reveló que la Reina Madre le había informado que el monarca había tenido un hijo que sería su heredero, pese a que Oyo no estaba casado y nunca se había mencionado la existencia de un vástago.

Por el momento, el reino constituyó un comité de 21 ancianos para supervisar el proceso de sucesión en nombre del clan Babiito y del pueblo de Tooro. El mandato del comité incluye identificar al sucesor, anunciarlo formalmente y preparar las ceremonias tradiciones asociadas con la sucesión. Los restos mortales de Oyo serán sepultados el sábado y se espera que ese día se conozca el nombre del nuevo monarca, que será el 14° desde la fundación del reino en 1830.

Uno de los hombres que podría suceder a Oyo es uno de sus primos, George Kamurasi, quien es el arquero de South East Dons, un club fundado en 2014 por el rapero británico Andrew McHugh (conocido como Don Strapzy), quien es el propietario de esta institución que participa en la Primera División de la Southern Counties East Football League, una liga en la que compiten equipos del condado de Kent y sus alrededores, en el sudeste de Londres, y que representa el noveno nivel en la escalera del fútbol inglés.

Kamurasi defendió la valla de su equipo el sábado en el encuentro que South East Dons le ganó 3 a 0 a Erith Townen en el Oakwood Pavilion y ante 910 espectadores por la primera ronda de clasificación de la FA Cup. Tras ello, viajó a Uganda para asistir al funeral de Oyo en medio de rumores que lo señalaban como el seguro heredero del trono.

Hago un llamado a todos los ugandeses para que mantengan la paciencia y permitan que el Omusuuga y el comité cumplan con sus deberes de acuerdo con nuestras tradiciones culturales para la entronización de un nuevo Omukama. Concentrémonos por completo en llorar a mi primo, Su Majestad el Rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV”, escribió el lunes el arquero en su cuenta de Twitter.

Kamurasi, de 36 años, nació y se crio en Inglaterra, está casado con una mujer inglesa y tiene un hijo inglés, aunque sus padres eran ugandeses. “Uganda será siempre mi hogar. Mantuve un fuerte vínculo con mi herencia cultural. Estar acá me recuerda cuánto hemos avanzado y cuánto queda aún por hacer. Mi amor por Uganda nace de su gente, especialmente de mis padres, quienes me inculcaron los valores de la bondad, el trabajo duro y la resiliencia”, escribió en su cuenta de Instagram en octubre de 2024, cuando viajó a Kampala, la capital, para celebrar el 62° aniversario de la independencia del país.

Más allá de quién termine sucediendo a Oyo como rey de Tooro, esta situación ha dado una infrecuente visibilidad planetaria a Uganda, un país que no tiene antecedentes relevantes en el fútbol a nivel mundial, aunque registra ocho participaciones en la Copa Africana de Naciones y un subcampeonato: en Ghana 1978. El año próximo será coanfitrión de ese certamen junto a Tanzania y Kenia.

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