La historia de Vijay Amritraj, el tenista que conquistó Hollywood tras vivir los cuartos de final en Wimbledon

Vijay Amritraj se convirtió en uno de los grandes referentes del tenis indio y en un rostro reconocido en el cine internacional, especialmente por su participación en la saga de James Bond.

Su trayectoria ejemplifica un recorrido que une el alto rendimiento deportivo, la cultura pop y la diplomacia. El relato, recogido por L’Équipe, muestra cómo pasó de alcanzar los cuartos de final en Wimbledon a formar parte de los sets de rodaje en Londres y la India.

“En mi época, el único jugador indio conocido era Ramanathan Krishnan, quien llegó a dos semifinales de Wimbledon en los años 60″, recordó Amritraj a L’Équipe. “A él lo derroté en la final del campeonato nacional de la India en 1972, cuando tenía 18 años”.

Ese triunfo inauguró una carrera singular. Amritraj, número uno de la India y Asia, recibió junto a su hermano —segundo del país— una invitación de la Federación estadounidense para una gira de 14 semanas. Nos hospedábamos en casas de familias que apoyaban los torneos y perdía todas las semanas en primera ronda, relató con humor.

Pronto, el aprendizaje aceleró su progreso. Al año siguiente, con 19 años, repitió la gira y cerró la temporada con victorias sobre figuras como Jimmy Connors y Rod Laver en el US Open, además de llegar a cuartos de final.

También ganó el torneo de Bretton Woods, consolidando un año excepcional en el que “aprendí de las giras, de la gente que nos recibía, de cada ciudad… Fue mi mayor escuela de vida”. En su primer circuito no recibió premios en metálico, pero la situación cambió rápido: “Fui el primer asiático en ganar un coche, en el Volvo International de Bretton Woods en 1973”.

El punto culminante de su carrera llegó en 1981, cuando disputó los cuartos de final de Wimbledon ante Jimmy Connors en la pista central. En esa oportunidad, los productores de James Bond presenciaron el partido.

“Después del encuentro, me invitaron a tomar el té y me consultaron si había hecho teatro o si me interesaba hacer una prueba para aparecer en Octopussy. Admití que, ¿quién podría resistirse a una audición en los Pinewood Studios por la mañana y jugar en Wimbledon por la tarde?“, compartió en tono distendido para L’Équipe.

La reacción de los productores fue inmediata: le ofrecieron un contrato de 14 semanas. Sin embargo, su carrera en activo le impedía asumir ese compromiso seguido.

El salto al cine supuso obstáculos fuera de la cancha. Existía un inconveniente administrativo. Era extranjero, no afiliado a ningún sindicato y novato. British Equity se oponía a mi participación.

“Los productores defendieron mi caso ante una comisión”, precisó. La solución llegó tras grabar un episodio para la serie Fantasy Island en Estados Unidos, lo que facilitó su entrada al Screen Actors Guild y finalmente el permiso para actuar en Octopussy.

La experiencia en el rodaje fue inolvidable, en especial por la relación con Roger Moore. “Fue uno de los hombres más amables y divertidos que conocí. Le decía que debía dedicarse solo a la comedia, era tan talentoso. Compartimos momentos deliciosos. En los Pinewood Studios, durante el almuerzo, Roger y yo comíamos juntos. Almorcé con James Bond“, relató Amritraj.

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