¿La economía global entró a una era de “dólar débil”?: cómo puede responder la economía argentinaPor Sergio Serrichio
Aunque sobre el fin de la semana el dólar mostró cierta recuperación en los mercados globales, parece emerger cierto consenso de que la etapa iniciada por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos será de un “dólar débil” respecto de las otras monedas importantes del mundo.
Un indicador del giro reciente es el valor del “Derecho Especial de Giro”, la unidad de cuenta del FMI, canasta que, además del dólar, incluye al euro, el yen, el yuan y la libra esterlina. El 20 de enero, cuando asumió Trump, un DEG valía 1,297 dólares y al viernes 25 de abril había aumentado a 1,355, un 4,5 por ciento.
Jan Hatzius, economista jefe de Goldman Sachs, escribió en una columna en Financial Times que el dólar debería devaluarse aún más y suministró dos métricas al respecto:
Varios analistas atribuyen la reciente debilidad del dólar a las, en su opinión, erráticas medidas de Trump, la pérdida de fiabilidad de EE.UU. como socio comercial y garante del valor de su propia moneda. Temor que el jefe de la Casa Blanca buscó disipar al afirmar que, pese a haberlo criticado, respetará el mandato de Jerome Powell, actual presidente de la Fed (Banco Central) de EEUU, cuya misión central es, precisamente, cuidar el valor del dólar.
Por detrás de esas cuestiones asoman el déficit externo y la creciente deuda de EEUU, que además ahora -producto de la desconfianza- paga un interés más alto, debido a la caída del precio de los bonos del Tesoro a 10 años.
He aquí que, según Ricardo Hausmann y Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación del gobierno de Javier Milei, el déficit y la deuda de EE.UU. han sido groseramente exagerados.
En un artículo reciente, Hausmann, ex economista jefe del BID y actual director del “Laboratorio de Crecimiento” de la Universidad de Harvard, recordó que con Sturzenegger publicaron en 2005 el paper “US and Global Imbalances: Can Dark Matter Prevent a Big Bang?” (“EEUU y los desequilibrios globales, ¿puede la materia oscura prevenir un Big Bang”), en el que básicamente afirman que los cálculos sobre los Imbalances de EEUU ignoran su capacidad de generar valor vía ideas e innovación y experiencia empresaria.
“Estos activos intangibles apuntalan una red global de subsidiarias y generan retornos lo suficientemente elevados como para compensar el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos”, recordó en el portal Project Syndicate el propio Hausmann, que antes de graduarse como economista estudió Ingeniería y Física.
De ahí la marketinera referencia a la “materia oscura”, aquella que en física no se ve y solo puede apreciarse por su fuerza gravitacional y que aplicada a la economía se refiere al “valor intangible” de activos basados en el conocimiento, invisibles a las cuentas tradicionales.
Efecto sobre la economía local
Es ese mecanismo de la economía global, favorable a EE.UU., advirtió Hausmann, lo que Trump está poniendo en riesgo con sus “aranceles recíprocos” y su llamado a que las empresas inviertan “dentro de EE.UU.”.
“Si EE.UU. abandona su compromiso con los mercados abiertos, otros países podrían reducir la protección a la propiedad intelectual. Las ganancias de las grandes empresas de EE.UU., sobre todo en los sectores tecnológico, farmacéutico y del entretenimiento, podrían enfrentar impuestos más altos, mayores regulaciones y hasta expropiaciones”, escribió Hausmann. De resultas, alertó, “los ingresos que ayudan a compensar el déficit de cuenta corriente de EE.UU. podrían agotarse”.
En su momento, el paper sobre la “materia oscura” generó respuestas a favor y en contra. Lo cierto es que hoy una posible era de “dólar débil” está en el tapete. ¿Cómo afectaría a la economía argentina?

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