inversión, reformas y competitividad, los desafíos que vienen


Pablo Miedziak: Creo que hoy estamos en un punto de estabilidad, pero la estabilidad es un punto de partida, no un punto de llegada. Hoy la verdad que creo que hay muchas cosas que se hicieron muy bien y la estabilidad es para ver de aquí en adelante qué hacemos. Los economistas muchas veces dicen que la economía está en forma de «V», de «pipa de Nike» o como una «L», porque baja y sube. Yo pienso que hoy la economía está en forma de «K», sube, pero cuando vos lo desagregás tenés sectores que suben y otros que bajan.
Hay tres que suben mucho y les está yendo muy bien: energía, minería y agro. Después hay algunos sectores, como la industria y el comercio, que no están pasando un buen momento. Yo suelo decir, a lo mejor, hoy que tenés dos relojes corriendo al mismo tiempo a diferentes velocidades.
Tenés muchas reformas que son muy buenas, las laborales, seguramente vendrán impositivas y los RIGI megamillonarios, que parecerían que en los próximos 20 años van a ser superbuenas medidas, pero tenés otro reloj de los empresarios pymes relacionados con el comercio y la industria que todos los meses deben adaptarse a una realidad que no es la misma que tenían algunos años atrás. Este es un Gobierno que abrió las puertas y tienen que salir a competir con productos que vienen de afuera a un costo menor.
Ahí falta realmente una reforma impositiva para poder competir un poco más «de igual a igual». También algo muy difícil de saber es hasta dónde un empresario -se toma mucho a los textiles- vendía algo que salía 10 veces más porque tenía un público cautivo, o porque efectivamente ese es el costo que tiene para competir, creo que es un tema en el que todavía tiene que poner el foco el Gobierno.
Hay gente que hace un esfuerzo, y ese es el gap que a lo mejor todavía resta por cerrar, que los grandes proyectos, las grandes inversiones y las buenas reformas impacten en el empresario pyme de ciertos sectores que les cuesta un poco salir adelante.

P: Mencionamos el RIGI, ¿existen mayores perspectivas de inversión de cara a los próximos años?

Ezequiel Mirazón: Nosotros vemos un crecimiento muy fuerte, el RIGI fue fundamental para que se destraben muchos proyectos de energía y minería. Argentina está sexy para esos dos sectores. Es muy sexy para todos los inversores del exterior porque la calidad de las rocas que tenemos en Vaca Muerta es única y la productividad que se empezó a generar en el ecosistema también.
En el caso de la minería, basta ver lo que pasa del otro lado de la cordillera y lo que puede pasar con las condiciones adecuadas. Me parece muy importante también destacar que, muchas veces, cuando pensamos en Vaca Muerta y minería, lo hacemos en empresas petroleras y mineras, pero yo estuve en Vaca Muerta hace poco, hace más de 25 años que voy, y la transformación que se está viendo es gigante.
No estamos hablando de petroleras o mineras, sino de gente que da servicio de catering a los miles de empleados que están trabajando ahí, de empresas de transporte, de construcción, de las personas que hacen los tráilers, que muchas veces cuando no hay infraestructura u hoteles se duerme ahí. Estamos hablando de restaurantes y un ecosistema que se está generando que es realmente espectacular, y hay una oportunidad enorme.
Hay muchas empresas, en este desafío que tiene Argentina de recomponer su matriz productiva, que se están reconvirtiendo para abastecer a Vaca Muerta y empezaron a decir: «Es por acá».
La cuarta industria, que no la nombramos, es la economía del conocimiento. Estamos exportando u$s10.000 millones por año, es una de las más grandes de Argentina, que da empleo joven y es absolutamente limpia. También es federal, porque todos los que tenemos centros de servicios compartidos, no estamos solo en Buenos Aires. Nosotros tenemos centros en Córdoba, en Mendoza, un equipo en Tucumán, otro en San Juan y otras empresas tienen en Tandil.
El RIGI fue una condición necesaria. Si uno mira los recortes de los diarios de hace tres o cuatro años, las empresas pedían estabilidad jurídica y fiscal, y creo que las empresas están cumpliendo su parte. El RIGI les dio esa estabilidad y hay grandes inversiones que ya se comprometieron con varias empresas, y va a haber más.
Ahora apareció el llamado «rey del fracking» de EEUU (Harold Hamm) hace pocos días, que está invirtiendo en muchas empresas y que están viendo lo que dije al principio, la «Argentina sexy», como un lugar de buenas oportunidades para invertir.

Ezequiel Mirazón, socio de PwC y presidente del Comité Organizador de la 47ª Convención del IAEF.

Ezequiel Mirazón, socio de PwC y presidente del Comité Organizador de la 47ª Convención del IAEF.

P: A nivel económico-financiero, ¿en qué etapa estamos? ¿El Gobierno debería ir más a fondo con algunas medidas, o ya hizo lo suficiente en este aspecto y es momento de que algunos sectores comiencen a despegar?

P.M.: Yo creo que se tomaron bastantes decisiones. Una cosa bastante importante de este Gobierno es que viene haciendo lo que dice que va a hacer y eso creo que le da la posibilidad de proyectar a los empresarios. Por supuesto que en el momento en se abra el cepo va a ser algo mejor para todos, pero la verdad que el Gobierno dijo lo que iba a hacer y todo el mundo lo sabe.
Dijo: «Vamos a empezar de a poco, primero con las personas físicas, luego vamos a sacar un BOPREAL para sacar los dividendos de los balances viejos y los dividendos nuevos van a poder ser girados. Por ahora el resto no». Creo que eso lo viene cumpliendo bastante bien. Cuando se dé eso, obviamente que va a ser una buena noticia. Otro tema también importante tiene que ver con el acceso a los mercados internacionales, si Argentina y el ministro Caputo tienen o no tienen que acceder a los mercados internacionales. Acá me parece que también dan un buen mensaje. El ministro dijo: «Por ahora tenemos los vencimientos cubiertos y vamos a salir en el momento que sea mejor para Argentina, no queremos salir a pagar una tasa alta».
Atrás tenés de fondo algunos colaterales que son buenos desde el punto de vista de cómo se está transformando el país. Vos tenés empresas corporativas que salen a muy largo plazo y a muy buena tasa, que no salían tiempo atrás, y también tenés provincias y la Ciudad que sale a más de 10 años. O sea, si no tenés buenas condiciones a nivel país, eso no podría ser. Todavía el gobierno argentino no salió, pero me parece que el ministro también dijo: «No es momento de salir.» Hay ciertas cosas que nos habíamos desacostumbrado, como saber qué es lo que va a pasar.
No conozco a nadie que el domingo esté preocupado por cuál es va a ser el tipo de cambio del lunes. La verdad que, tiempo atrás, pasaba eso. No sabías qué es lo que iba a pasar, cuál iba a ser el tipo de cambio o si iba a haber seis o siete tipos de cambio. Hoy estamos en una situación en donde la estabilidad no es un punto de llegada, sino un punto de partida.
Hoy la macro está bastante estabilizada. En adelante faltan hacer muchísimas cosas más. Eso también depende del país en el que estamos, donde a un año antes de las elecciones y cuando empieza el cuarto año del Gobierno, hay mucha gente que empieza a pensar qué es lo que puede pasar y hacia dónde puede seguir un gobierno.
Hace un mes escuché algo que creo que no le hace nada bien al país, en donde un gobernador decía: «Vamos a expropiar todo lo que haya que expropiar», y 15 días después sacaba su cuasimoneda, una moneda que no es de curso legal. No son cosas que le hacen bien a un país que busca más inversión, con eso más empleo, y más desarrollo de las compañías y para alejarse, tal vez, de países como Venezuela.
Por supuesto que tenés cierto rumbo como que el país se cierre, otro de que el país se abra. Desde mi punto de vista, yo no tengo ningún tipo de duda que el rumbo es que vengan inversiones, que el día de mañana uno pueda entrar y girar moneda de otro país sin ninguna restricción. Hay que ir hacia ese lugar, si es que queremos seguir un camino diferente.

Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

P: ¿Entre los ejecutivos existe el temor de que el año que viene, tras las elecciones, el rumbo económico pueda cambiar de manera drástica?

P.M.: Yo creo que es una incertidumbre, y que es un poco lo que pasó con el riesgo país en el último mes. El Gobierno hizo bien su trabajo, empezó cerca de 2.500 puntos básicos, al menos cuando estaban las elecciones y se bajó bastante, hasta 400. Pero empezás a leer y uno levantó la mano y dijo: «Uy, a mí me gustaría ser candidato a presidente porque me aprobaron la candidatura». Otro gobernador dijo: «Vamos a expropiar todo lo que se pueda expropiar.» Me parece que cuando hay alguna incertidumbre sobre qué es lo que puede pasar, y en Argentina nos caracterizamos por mucha incertidumbre, eso es lo que hace que a lo mejor alguien esté un poco más cauto.
No recuerdo ninguna vez que luego de una elección, al otro día, el mercado no se disparara para arriba o abajo en base a lo sucedido. Ahí está la expectativa, y si cierto tipo de gobierno gana o pierde, el mercado se abre y a las acciones argentinas les va muy bien, o el mercado se cierra y en las acciones argentinas no les va muy bien. Hemos convivido hace mucho tiempo con este péndulo que cada 4 años se da. Ojalá la reforma de la Carta Orgánica (del BCRA) nos ayude en algo de eso.
Perú hace 20 años tiene el mismo presidente del Banco Central, es Julio Velarde. Pasan los presidentes y pasan los gobiernos, pero la economía sigue superestable y ha tenido muchos problemas y vaivenes en la calle, pero a nivel económico logró desarmar esa diferencia que depende del gobierno de turno. Ojalá vayamos hacia ese rumbo.

P: Volviendo a la Convención, ¿qué inquietudes los ejecutivos le pueden plantear al Presidente y a los gobernadores, y dónde creen que estará el foco de la discusión?

P.M.: Este es un instituto totalmente apartidario e invitamos a todas las voces. Hay algunas economías a las que le va bien y otra que no tanto. Tenemos al presidente de la Cámara de Comercio, al presidente de la Unión Industrial Argentina, a la gente que levantó la mano y dijo: «soy un empresario» y a lo mejor le gustaría el día de mañana tener alguna posibilidad de pensar en conducir el país.
Va a ser muy bueno escuchar esas cosas alternativas, ¿no? Y desde el punto de vista de los gobernadores también, tenemos cuatro que piensan diferente, y senadores, diputados, que va a ser muy bueno escucharlos. Dentro del panel de empresarios tenemos empresas que les van muy bien y empresas locales, empresarios yerbateros que nos van a tener que decir qué es lo que están viendo y qué es lo que necesitan. No me animo, como se dice ahora, a «spoilear» lo que puede llegar a pasar ahí. Va a estar bueno ver un poco cuáles son las discusiones y lo que termina saliendo.

E. M.: Yo creo que los empresarios quieren consolidar este rumbo. Probablemente, les gustaría manejar los tiempos de estos dos relojes que decía Pablo, y creo que hay un consenso generalizado de la necesidad de la reforma tributaria. Seguramente, por distintos tiempos políticos, del Congreso, o las razones que fuese, se demoró. Tener una buena base, una estructura fiscal con impuestos eficientes y que nos permitan ser competitivos, creo que es la gran cuenta pendiente.
Vimos algunas bajas muy positivas de impuestos a nivel nacional, pero esto es como el juego de la silla cuando éramos chiquitos, que vos te levantabas de la silla y otro la ocupaba. Muchas veces el gobierno nacional baja impuestos y aparecen las provincias y las tasas municipales, y las cosas se complican.
Una de las cosas en las que tenemos consenso es en la necesidad de una reforma tributaria integral que haga que Argentina sea más competitiva. Se hizo un montón, creo que tenemos que ser conscientes que cuando uno mira hacia atrás, hace 3 años, se hicieron avances muy grandes si mira uno el nivel del volumen de inversiones comprometidas, crecieron muchos sectores y creo que, la verdad, se hizo muchísimo.
La competitividad es justamente esto, la reforma laboral va a ayudar, por supuesto, un paso superimportante que se venía pidiendo. La estabilidad jurídica va a ayudar y las reformas tributarias van a ser otro elemento que va a ayudar a que las empresas sean más competitivas.



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