Entre el mar y los afectos: el verano de Amalia Granata en Punta del Este

El arrullo del mar se mezcla con las risas y los pasos sobre la arena. El sol brilla sobre la costa de Punta del Este y, en ese escenario, Amalia Granata decide dar la bienvenida a 2026 lejos de la vorágine política. La diputada provincial de Santa Fe eligió comenzar el año con una escapada familiar a las playas uruguayas, dejando atrás la rutina y entregándose a la calma del verano.

Días antes, la agenda la había llevado a un momento especial: el acto de graduación del colegio secundario de su hija Uma, donde el reencuentro con su ex pareja, Cristian “Ogro” Fabbiani, marcó una postal de nostalgia y nuevos comienzos. ¿Qué siente una madre cuando ve a su hija cerrar una etapa, mientras los recuerdos del pasado asoman entre abrazos y miradas?

La playa la recibe con los brazos abiertos. Distendida, sonriente, en modo vacaciones, la dirigente política compartió jornadas de sol y descanso junto a su marido, Leo Squarzon, y su hijo Roque. Allí, el tiempo parece fluir de otra forma: minutos que se estiran entre juegos, charlas y paisajes que invitan a la contemplación.

El rumor de la costa se vio interrumpido por un detalle que no pasó inadvertido. La modelo y dirigente política apostó por un look playero audaz y canchero, siguiendo las tendencias del verano, y rápidamente se convirtió en el centro de las miradas. ¿Es posible caminar sin dejar huella cuando el estilo acompaña cada paso?

Fiel a su espontaneidad, la ex de Fabbiani no dudó en acercarse a los vendedores ambulantes que recorrían la playa. Curiosa, revisó modelos y colores, probó texturas, y tras una breve selección, eligió una prenda nueva que sumó de inmediato a su outfit, retirándose satisfecha con la compra y la experiencia.

Pero el foco, inevitablemente, recayó en el conjunto elegido. Bronceado uniforme, anteojos de sol con detalles dorados, bikini animal print como protagonista y por momentos un pantalón de lino blanco, recto, con bolsillos y lazo en la cintura. La escena, capturada por lentes atentos y miradas curiosas, mostró a una Granata cómoda y elegante. El corpiño, con los clásicos triángulos y el estampado estrella del verano, equilibró sensualidad y comodidad, un guiño al estilo sin perder de vista la practicidad.

Como cierre perfecto, el accesorio estrella: un sombrero cowgirl de ala ancha, que aportó al look un aire relajado, moderno y con reminiscencias western. Este toque no solo la protegió del sol, sino que sumó personalidad y sofisticación, siguiendo la tendencia que marca el pulso de la moda en el verano 2026.

Así, entre el bullicio de la costa y la calma del entorno, Amalia Granata se dejó ver auténtica, cercana, en un retrato veraniego donde la política cede el paso a los afectos, y el estilo se vuelve parte de la memoria familiar.

Hace sólo unos meses, La diputada compartió, a través de un mensaje cargado de sentimientos, el orgullo y la felicidad que la atraviesan por el viaje de egresados de su hija Uma. Granata, con palabras sencillas y directas, dejó ver la intimidad de un vínculo atravesado por múltiples etapas y crecimientos a lo largo de los años, apostando a una narrativa honesta y personal, alejada de frases grandilocuentes.

Los comentarios están cerrados.