Se crearon 98,000 empleos del sector privado el pasado mes, lo cual es una merma respecto al mes anterior. Con crecimiento dispar por sectores, las cifras del reporte privado son un anticipo del informe oficial de empleo de EEUU a publicarse el jueves.

La creación de empleo en el sector privado de Estados Unidos perdió impulso en junio, según la encuesta periódica ADP/Stanford Lab publicada el miércoles, una cifra inferior a la esperada por el mercado que apunta a una moderación en el ritmo de contratación.
El reporte mostró que EEUU creció en 98,000 empleos el mes pasado, frente a los 122,000 registrados en mayo y por debajo de la previsión de los economistas, que esperaban 118,000 nuevos puestos de trabajo.
Según ADP, la creación de empleo fue dispar entre las distintas industrias, con los sectores de actividades financieras y servicios de información registrando algunos de los mayores incrementos, mientras que el ocio y la hospitalidad continuaron mostrando una contratación débil.
Nela Richardson, economista en jefe de ADP, señaló que «el ritmo de contratación refleja una historia tanto de oferta como de demanda. Sabemos que a las personas les está tomando más tiempo encontrar trabajo, pero también existen señales de restricciones en la oferta laboral en ciertas industrias. Por ahora, el efecto general es una desaceleración en la creación de empleo».
Foco en el reporte oficial de empleo
Las cifras de ADP son consideradas un indicador previo al reporte oficial de empleo de Estados Unidos que se publicará este jueves, el cual ofrecerá una visión más amplia sobre la situación del mercado laboral y podría influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
Actualmente, los economistas prevén que la economía estadounidense haya creado 114,000 empleos en junio, después de los 172,000 generados el mes anterior.
La inflación sigue marcando las expectativas sobre la Fed
En las últimas semanas, los responsables de política monetaria de la Reserva Federal han centrado gran parte de su atención en los riesgos inflacionarios derivados del aumento de los precios de la energía tras el conflicto con Irán.
Los mercados apuestan a que el banco central podría elevar las tasas de interés antes de que concluya 2026 para contener las presiones inflacionarias.
Cabe precisar que unas tasas de interés más altas ayudan a moderar la inflación, aunque también pueden frenar el crecimiento económico y desacelerar la creación de empleo.


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