el ratio sobre depósitos marcó un récord desde 2019, ¿seguirá subiendo tras la flexibilización?


El stock de créditos en dólares ya representa un 62% de los depósitos en moneda dura, un récord desde 2019. Muchos especialistas estiman que el porcentaje seguirá al alza a partir de la reciente flexibilización que dispuso el Gobierno para el otorgamiento de financiamiento a quienes no generan ingresos en divisas, aunque hay quienes sostienen que la política oficial también podría impulsar la creación de nuevos depósitos.

El dato fue resaltado por Romano Group, desde donde también destacaron que la cifra es más de cuatro veces superior a la que veía, por ejemplo, a comienzos de 2023. Desde las elecciones de 2025 a la fecha los préstamos a privados crecieron en u$s6.800 millones, mientras que los depósitos lo hicieron en u$s5.700 millones.

Vale recordar que, desde la semana pasada, por una iniciativa del equipo económico de Luis Caputo, todas las empresas pueden acceder a financiamiento en dólares, sin importar si son generadoras de divisas. De todos modos, la liberalización no es total, ya que persisten algunas restricciones.

La más relevante de ellas es que los bancos pueden prestar hasta el 15% de sus depósitos. En paralelo, esas financiaciones estarán sujetas a un tratamiento prudencial más exigente y, de acuerdo con lo comunicado por la autoridad monetaria, los bancos deberán evaluar la capacidad de repago de los tomadores bajo escenarios de variación del tipo de cambio de diferente magnitud.

Con estas medidas, el Gobierno busca que una mayor parte de los dólares que tienen los argentinos sirva para dinamizar la actividad económica a través del consumo y, fundamentalmente, de la inversión. Adicionalmente, pretende incrementar la oferta de divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y así compensar la merma estacional de estos meses; es por ello que las empresas tendrán la obligación de liquidar los dólares en la «ventanilla» del BCRA.

El Gobierno impulsa el crédito en dólares: ¿acompañarán los depósitos?

Según Salvador Vitelli, Head of research de Romano, la nueva normativa del BCRA podría aportar unos u$s6.500 millones extras de financiamiento. Sin embargo, aclaró que no necesariamente esto implique un aumento en el ratio sobre depósitos, ya que «esos préstamos crearían nuevos depósitos y así sucesivamente». «Influye allí también encajes y el máximo normativo de 15%», acotó.

Con una mirada algo distinta, para el el Doctor en Economía y exdirector del BCRA, Jorge Carrera, los depósitos «se van a estancar como siempre ocurre en periodos preelectorales, salvo que la Inocencia Fiscal II sea un gran éxito y si hay mucha volatilidad podrían incluso caer». Sobre esto último, los más optimistas sostienen que el proyecto del oficialismo podría atraer hasta u$s20.000 millones.

En ese sentido, avizora un incremento en el ratio, «sobre todo si los prestan a gente que no tiene ingresos con precios asociados a dólares y ocurriese una devaluación riesgo de descalce». «Igual no se cuanto se van a arriesgar los bancos grandes«, aclaró, en conversaciones con este medio.

Por su parte, desde Empiria también esperan que crezca el ratio. «No me imagino que una eventual suba de la tasa pasiva llegue a incentivar el aumento de depósitos en dólares», acotó en diálogo con Ámbito el economista de la entidad, Bautista Santamaría.

Una nueva flexibilización para los créditos en dólares, con potenciales beneficios pero también con riesgos

Previamente, el Gobierno ya había habilitado el otorgamiento de préstamos en «billete verde» a empresas no exportadoras, siempre y cuando los fondos de los bancos estuvieran respaldado por la colocación de Obligaciones Negociables (ONs). Todo esto en un contexto en el cual los depósitos en dólares crecieron exponencialmente desde que Javier Milei asumió la presidencia y ya superan los u$s40.000 millones, récord en 26 años.

La mayor parte del incremento durante la gestión libertaria se dio luego del primer blanqueo de capitales, que estuvo vigente entre julio y noviembre de 2024. El blanqueo tuvo varias etapas, a lo cual se le sumó, a comienzos de este año, la Ley de Inocencia Fiscal, que estableció un mecanismo que bloquea investigaciones sobre el origen de los fondos, previo a la medida, siempre y cuando el contribuyente cumpla con sus impuestos de ahora en adelante y no incorpore ninguna factura apócrifa.

El crédito en moneda estadounidense toma cada vez más relevancia, teniendo en cuenta que el financiamiento en pesos, fundamentalmente a familias, encuentra un serio límite en los niveles actuales de morosidad y en las tasas de interés que muestran algunas líneas como las de préstamos personales.

Sobre las nuevas medidas, en el mercado ven cuestiones positivas como la posibilidad de convertir ahorro en inversión, lo cual podría ayudar a impulsar la actividad económica. El otro aporte fundamental es el flujo de divisas que potencialmente puede proveer al MLC.

Pero también existen riesgos. Teniendo en cuenta que el tipo de cambio real está bajo, en términos históricos, y que las elecciones presidenciales están a la vuelta de la esquina, no están del todo descartados nuevos episodios de recalentamiento en el valor del dólar. En un hipotético escenario como ese, puede darse un descalce de monedas entre los beneficiarios del financiamiento que tengan ingresos en pesos.



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