El protector solar también debe aplicarse en invierno: por qué es clave incluso en días nublados Por Valeria Chavez

Aunque muchas personas lo asocian solo con el verano, el uso diario de protector solar es esencial todo el año para prevenir el envejecimiento prematuro, las manchas y el cáncer de piel.

Es que los rayos ultravioletas no desaparecen con el frío ni con las nubes. La radiación UVA, causante del envejecimiento celular, atraviesa ventanas y se potencia con superficies como la nieve. Usar protector solar todos los días —incluso en casa o en la oficina— es una medida clave para cuidar la salud de la piel.

En los meses fríos, cuando los días suelen ser nublados y las temperaturas descienden, muchas personas abandonan la rutina del fotoprotector. Sin embargo, el daño solar no se detiene en invierno. La médica dermatóloga de la Sociedad Argentina de Dermatología Lilian Demarchi (MN 88.365) advirtió que “el daño es acumulativo a lo largo de todo el año” y que “los rayos UVB, que son peores que los UVA, son los que producen las quemaduras y el cáncer de piel”.

Además de atravesar las nubes, los rayos UV se intensifican con la presencia de superficies reflectantes como la nieve. “Hasta el 80% de los rayos UV pueden penetrar a través de las nubes”, señaló Demarchi. “Y la nieve y el hielo pueden reflejar hasta el 90% de los rayos UV, aumentando significativamente la exposición durante el invierno, especialmente en actividades al aire libre como el esquí o la montaña”.

Desde otra perspectiva, la médica dermatóloga especialista en cáncer de piel Leisa Molinari (MN 116.628) subrayó la persistencia de la radiación UVA, aun en interiores. “Los rayos UVA, responsables del envejecimiento prematuro y el daño a largo plazo, están presentes constantemente, incluso en días nublados y dentro de los espacios cerrados, ya que atraviesan los vidrios”.

El protector solar también protege de otros factores de exposición no vinculados al sol directo. La luz azul, emitida por computadoras, teléfonos y luces LED, puede generar daños invisibles en la piel. “La luz azul de las pantallas electrónicas también puede generar daño y pigmentación”, advirtió Molinari, quien recomienda utilizar protectores solares que ofrezcan defensa contra este tipo de radiación.

La misma advertencia sostuvo el médico dermatólogo Christian Sánchez Saizar (MN 97.895): “Aunque no se sienta el sol, los rayos UVA atraviesan el vidrio. Esto aplica en oficinas, autos y en casa si se está cerca de una ventana”.

El uso diario del fotoprotector, entonces, no se limita a la playa ni a los días soleados. “El protector solar es un gran aliado todo el año”, destacó Demarchi. Y agregó: “Más aún en invierno no debemos subestimar los cuidados. Debe ser parte de nuestra rutina diaria”.

En este punto, Molinari desmintió una serie de ideas extendidas que llevan a minimizar el uso del protector solar. Una de las más frecuentes es que solo se necesita en verano. “La radiación UVA está presente durante todo el año, incluso en días nublados. Es crucial aplicar protector solar diariamente, sin importar la estación”, afirmó.

Respecto a la frecuencia de uso, Molinari enfatizó: “Es necesario reaplicar el protector solar cada dos a tres horas, especialmente si se está al aire libre, sudando o nadando”.

Sobre los productos de alta protección, aclaró: “Aunque un FPS más alto ofrece mayor protección, no significa que el uso de un protector solar con un FPS bajo sea ineficaz. Un FPS de 30 es generalmente suficiente si se aplica correctamente”.

También enfatizó que las pieles más oscuras no están exentas del daño solar. “Aunque las personas con piel más oscura tienen una mayor protección natural debido a la melanina, aún son susceptibles al daño solar y al riesgo de cáncer de piel”.

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