El municipio y Naturgy definen plan de contingencia ante cortes de energía


Para abordar la crítica situación del suministro eléctrico en el departamento, el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, mantuvo un encuentro clave en su despacho con representantes de la empresa Naturgy. La reunión se produjo como respuesta directa a los conflictos y persistentes reclamos de los vecinos, quienes sufrieron cortes prolongados de energía tras el intenso temporal de nieve que azotó la región la semana pasada. El objetivo primordial del encuentro fue definir inversiones y mejoras que permitan una respuesta más ágil y efectiva ante las contingencias que afectan a la comunidad.

Respuesta institucional ante el descontento vecinal

Entre los puntos acordados durante la reunión, Naturgy se comprometió a la instalación de tótems de atención presencial en puntos estratégicos del departamento: la Delegación Municipal de Barreal, Tamberías y Villa Calingasta. Esta medida busca descentralizar la atención y facilitar el acceso de los usuarios a la empresa para la realización de gestiones. Asimismo, se habilitará un canal de comunicación vía WhatsApp para agilizar la gestión de reclamos y consultas técnicas, una herramienta vital para zonas con dificultades de conectividad.

Un aspecto fundamental del acuerdo es la realización de reuniones abiertas en cada localidad del departamento. En estos encuentros, cada vecino podrá expresar sus inquietudes y recibir respuestas de manera directa por parte de la prestataria del servicio. Por su parte, la Municipalidad de Calingasta facilitará sus instalaciones físicas y proveerá servicio de internet satelital para asegurar que estos espacios de atención funcionen con normalidad y eficiencia. El intendente Carbajal enfatizó que el trabajo conjunto con el sector privado es la vía para alcanzar soluciones concretas para los calingastinos.

El origen del conflicto y las exigencias de Tamberías

La urgencia de estas medidas se enmarca en la asamblea realizada el pasado 25 de julio de 2026 en la localidad de Tamberías, donde la comunidad denunció una «crisis humanitaria» derivada del temporal. El fenómeno meteorológico no solo interrumpió el servicio eléctrico, sino que provocó el colapso conjunto de la distribución de agua potable, la telefonía celular y la conectividad a internet, dejando al descubierto graves carencias estructurales en el departamento.

Ante este panorama, los vecinos autoconvocados elevaron un petitorio exigiendo una audiencia pública con el EPRE y Naturgy para que se explique detalladamente el funcionamiento del sistema de concesión, los derechos de los usuarios y los motivos técnicos del colapso del sistema. En dicha audiencia, se solicitó la presencia de autoridades nacionales, provinciales y municipales de los tres poderes del Estado.

Demandas de infraestructura y personal técnico

Los usuarios de Calingasta han solicitado un plan de obras transparente que incluya el recambio de conductores pelados por cables pre-ensamblados y la instalación de líneas de media tensión compactas para evitar futuros cortes por factores climáticos. Además, exigen el refuerzo de personal técnico permanente, calificado y local para garantizar un mantenimiento ininterrumpido y mejorar la detección de bajas de tensión.

Otro punto crítico es la solicitud de resarcimiento económico por la pérdida de productos en comercios y mercados, así como la reparación local de electrodomésticos dañados por las oscilaciones de tensión. Los vecinos también demandan mejoras en las condiciones laborales y de seguridad para el personal encargado de la distribución domiciliaria de boletas y mantenimiento.

El rol del EPRE y medidas de fondo para la cordillera

El petitorio vecinal también apunta directamente al ente regulador (EPRE), solicitando que el sistema de multas y bonificaciones sea de aplicación inmediata en lugar de semestral. Se ha pedido una auditoría independiente, no realizada por la empresa, sobre el estado real de la red, así como la atención presencial mensual del ente en el departamento.

En términos de política energética a largo plazo, se propuso el diseño de un sistema de «zona fría eléctrica» con subsidios tarifarios específicos para departamentos cordilleranos, aumentando el consumo máximo permitido para mantener el beneficio provincial. También se sugirió la creación de créditos para equipos de generación distribuida financiados por el Fondo de Contención Tarifaria. Finalmente, los vecinos advirtieron que, de no mediar respuestas inmediatas, iniciarán medidas de fuerza que incluyen protestas sorpresivas tanto presenciales como en redes sociales para visibilizar el conflicto.

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