El Gobierno usará el fondo de la Anses para impulsar el crédito hipotecario

Luis Caputo volvió a subir al atril del Palacio de Hacienda para dar su quinta conferencia de prensa en el último mes y medio. Esta vez, el ministro de Economía anunció una medida para reactivar el crédito hipotecario, que en los últimos meses había perdido impulso por el descalce de plazos que enfrentan los bancos: captan depósitos a plazo fijo a 30 días en promedio, pero deben prestar a 20 o 25 años.

El Gobierno usará el fondo de la Anses para impulsar el crédito hipotecario

En el sector inmobiliario calculan que por cada crédito hipotecario que se otorga se movilizan otras cuatro operaciones de compraventa, un efecto de arrastre que el Gobierno busca aprovechar en momentos en que la actividad de la construcción viene rezagada (está 25% abajo del pico de actividad de 2023).

Para resolver el desajuste de plazos, el Gobierno recurrirá al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. A través de licitaciones, el fondo colocará plazos fijos extendidos, a un año y hasta cinco años, que les darán a los bancos el fondeo de largo plazo que hoy no consiguen en el mercado. El monto del programa es de $2 billones (US$1320 millones).

Las licitaciones tendrán una tasa mínima requerida de UVA más 2,5% para los depósitos a un año, y de UVA más 4,5% para los de cinco años; los bancos podrán ofrecer tasas más altas si les interesa ese plazo en particular. A la vez, el FGS exigirá que las entidades no presten ese dinero a los tomadores de crédito a una tasa superior a UVA más 7,5%, aunque sí podrán hacerlo a tasas más bajas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el nuevo esquema de crédito hipotecarioEMILIANO LASALVIA – AFP

El monto máximo de crédito habilitado equivale a US$200.000, muy por encima del promedio actual, de unos US$80.000. Con los $2 billones licitados, en el Gobierno estiman que se podrían financiar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.

El ministro enumeró tres razones por las que, dijo, los créditos hipotecarios son una prioridad para la gestión: “hace a la justicia social”, porque permite que una persona con trabajo acceda a una vivienda sin esperar treinta años para juntar el ahorro; tiene un efecto multiplicador en la economía, ya que quien accede a una vivienda nueva también compra bienes como una cama o un sillón, y contribuye a la formalización laboral, en un contexto en el que cerca de la mitad de los trabajadores está en la informalidad.

"En vez de pagar un alquiler": Caputo brindó detalles y ejemplificó como impactarían los créditos

Caputo volvió a insistir en la necesidad de “impulsar” la economía, luego de que en su conferencia anterior hubiera hablado de “reactivarla”. Dijo que la actividad crece por encima de gestiones previas, con el consumo y las exportaciones en niveles récord, y que una mayor recaudación permitirá seguir bajando impuestos, en línea con el programa económico que el Gobierno prevé sostener durante el próximo año y medio.

La medida se suma a la habilitación, anunciada dos semanas atrás, para que los bancos presten en dólares a personas jurídicas hasta el 15% de sus depósitos, bajo normas macroprudenciales del Banco Central. El ministro vinculó ese combo con la construcción, a la que sumó la referencia de las licitaciones de los corredores viales, con 9000 kilómetros en obra para octubre y entre 6000 y 12.000 kilómetros adicionales que se adjudicarán próximamente.

Cómo se instrumentará

Caputo repasó la evolución del stock de crédito hipotecario en pesos, que pasó de $7,5 billones al inicio de la gestión a $16,8 billones en la actualidad, un alza nominal del 121% que equivale a un 57% en términos reales. Pese a esa mejora, el stock apenas representa el 2% del PBI, contra el 27% en Chile y el 50% en Estados Unidos, donde llegó a tocar el 75%.

“Hay un margen de crecimiento realmente muy grande”, dijo el ministro, y atribuyó el rezago histórico del mercado argentino a episodios previos de ruptura de contratos y confiscación de depósitos, que erosionaron la confianza en el ahorro de largo plazo.

Caputo dio como ejemplo el caso de una propiedad de US$106.667, financiada en un 75%, con una cuota mensual de $865.098

El funcionario destacó además que la mora en el crédito hipotecario es del 1,6% y aclaró que el FGS no asume riesgo crediticio de personas humanas, sino que esa función queda en manos de los bancos, que son quienes evalúan y otorgan los préstamos. Caputo dijo que se había descartado una propuesta alternativa para que el FGS recomprara cartera hipotecaria a las entidades, por considerarla ajena al objetivo del fondo.

Para graficar el alcance de la medida, el ministro presentó un ejemplo. Una propiedad de US$106.667, financiada en un 75% —el máximo habitual—, equivale a un crédito de unos US$80.000. A una tasa de UVA más 7% y a 25 años de plazo, la cuota mensual sería de $865.098, un monto que Caputo consideró cercano a un alquiler. Para acceder a ese crédito, que no puede superar el 25% del ingreso familiar, se necesita un ingreso neto de $3.460.391, frente a un ingreso promedio neto que hoy ronda los $1.800.000, lo que en la práctica exige el sueldo combinado de una pareja.

La primera licitación del FGS está prevista para la semana próxima, por $200.000 millones, y el resultado determinará el ritmo de las siguientes convocatorias, según cuánto tarden los bancos en originar las hipotecas. Las subastas se canalizarán a través de un sistema del Banco Central, que actuará como agente organizador y supervisará que los fondos se destinen efectivamente a créditos hipotecarios dentro del plazo establecido.

Consultado sobre qué más planea el Gobierno para reactivar la economía, Caputo respondió que “siempre” tienen “muchas cosas” en carpeta, pero que solo anuncian medidas cuando las concretan. Dijo que la actividad ya crece por encima de gestiones anteriores, con el producto y el consumo en niveles récord, y con las exportaciones en alza tanto en el agro y la minería como entre las pymes. Agregó que ya bajaron impuestos por el equivalente a tres puntos del PBI, además de la reducción del impuesto inflacionario, y que el objetivo es seguir bajando la carga tributaria a medida que la economía crezca, se formalice y aumente la recaudación. El resto del programa, señaló, pasa por sostener la estabilidad económica y jurídica, bajar regulaciones y el costo financiero, y mejorar la infraestructura logística para atraer inversiones.

En la conferencia, acompañaron al ministro Baltasar Felipe Romero Krause, vicepresidente segundo y director del Banco Central, y Juan Cruz Micele, director general de inversiones del FGS. Como ya es costumbre, no se permitió el ingreso de fotógrafos al Ministerio de Economía para cubrir la conferencia.

El Gobierno licitará plazos fijos a través del FGS para financiar la primera colocación, prevista para la semana próxima por $200.000 millones

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