El Gobierno concretó la recompra anticipada de Letras Intransferibles (LI) al Banco Central (BCRA) a la que se había comprometido días atrás tras recibir de esa entidad $24,4 billones correspondientes a las utilidades de su ejercicio 2025 en concepto de rentas de la propiedad.
La operación, que salió reglamentada hoy en el Boletín Oficial, se realizó por un monto efectivo de US$13.225 millones (contabilizados a un cambio de $1391 por dólar, explican los $18,4 billones que estaban comprometidos para concretarla; los $6 billones restantes se usarán para comprar dólares destinados al pago de intereses de la deuda con bonistas), y le permitió cancelar un valor nominal de US$20.434 millones en este papel que las administraciones le entregaban al ente monetario ante cada préstamo de reservas al que acudían para cancelar deuda.
“De este modo, tomando en cuenta la paridad promedio ponderada del 65% de la operacion surge un ‘ahorro’ para el Tesoro de US$7209 millones y, a la vez, una ganancia contable para el BCRA de aproximadamente US$4950 millones, ya que las tenía valuda en su balance a menos paridad”, explicó por redes el economista Salvador Vitelli, de Romano Group.
Todo es porque el mecanismo se apoya en los diferenciales registrados en la valuación de estos títulos. La entidad a cargo hoy de Santiago Bausili tenía las LI contabilizadas a una paridad que rondaba sólo un tercio de su valor nominal.
Por lo pronto, con la cancelación concretada, la deuda asumida por esta vía del Tesoro Nacional con el BCRA cae hasta los US$32.533,5 millones, cuando estaba en US$67.189,8 millones antes de arrancar la administración Milei. Es decir, se redujo un 51,5% en apenas dos años.
“Si se incluyen las operaciones de 2025, se llevan recomprados US$37.300 millones nominales pagando US$27.225 millones, lo que da un promedio de 73% de paridad ponderada”, hizo notar ese analista.
Esto es porque quien más abusó de este mecanismo para tomar dólares de esa entidad fue, largamente, la gestión kirchnerista.
El Gobierno de Milei también emitió unos US$3250 millones en nuevas LI, que le colocó al BCRA al inicio de su gestión en enero de 2024 para pagar el vencimiento de comienzos de enero a los bonistas, pero luego se enfocó en recomprar y cancelar estos títulos para sanear el balance del ente monetario en procura de devolverle fortaleza al peso.
En ese marco, la operación concretada ayer, y habilitada por el decreto 453/2025, que autorizó a las áreas de Hacienda y Finanzas a hacer cancelaciones de “la Letra Intransferible de vencimiento más cercano y sus subsiguientes en orden cronológico”, es la mayor por lejos de este ciclo por montos.
El mecanismo repite el desarrollado el año pasado cuando ya había cancelado otros US$12.000 millones de estos mismos instrumentos, aunque en esa ocasión utilizó para ellos parte de los desembolsos obtenidos por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Al respecto, hay que aclarar que el mencionado decreto también habilitaba la opción de que este tipo de transacciones podían concretarse con fondos provenientes de organismos internacionales de crédito “o cualquier otra fuente que determinen ambas secretarías del Ministerio de Economía”.

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