El estilo Ghibli provocó inconvenientes en ChatGPT y hubo demoras en la recreación de imágenesPor Dylan Escobar Ruiz

En pasados días, la función de generación de imágenes en ChatGPT, impulsada por OpenAI, ha experimentado un aumento sin precedentes, principalmente gracias a la capacidad de recrear imágenes al estilo del icónico Studio Ghibli.

No obstante, la popularidad de esta función ha traído consigo una serie de desafíos técnicos que han obligado a OpenAI a tomar medidas drásticas, incluyendo la limitación de acceso a los usuarios gratuitos, demoras en la generación de imágenes y fallas en la compresión de comandos al generar una animación.

Según comentarios de Sam Altman y otros integrantes del grupo de trabajo de OpenAI, lo que parecía ser una experiencia divertida y accesible para cualquier usuario de ChatGPT, se ha transformado en una sobrecarga para los recursos de la compañía tecnológica.

La función de generación de imágenes al estilo Ghibli se viralizó rápidamente tras una demostración realizada por Sam Altman, CEO de OpenAI. En ella, mostró cómo una simple indicación podía transformar una imagen común en una obra que parecía salida de una de las películas más queridas del Studio Ghibli.

Como era de esperarse, esta muestra desató una ola de entusiasmo en las redes sociales. Personas de todo el mundo comenzaron a experimentar con sus propias imágenes, transformando desde retratos de personajes históricos hasta escenas cotidianas con la estética de las películas de Miyazaki.

El poder de la inteligencia artificial para emular un estilo visual tan particular resultó fascinante, y no tardó en conquistar a una amplia audiencia. Sin embargo, esta alta demanda ha tenido consecuencias imprevistas.

El crecimiento exponencial de la demanda para generar imágenes con esta estética resultó en una carga pesada para las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de OpenAI. Estas GPU, fundamentales para procesar las solicitudes de los usuarios, se vieron rápidamente sobrecargadas, llevando a los servidores al límite de su capacidad.

Sam Altman, en una publicación en X (antes Twitter), reconoció el problema al señalar: “Es divertidísimo ver a la gente disfrutar de las imágenes en ChatGPT. Pero nuestras GPU se están derritiendo. Vamos a implementar temporalmente algunos límites de velocidad mientras trabajamos para mejorar la eficiencia”.

Según Rohan Sahai, líder del equipo de producto de Sora en OpenAI, la popularidad de la herramienta fue “absolutamente increíble”, pero a su vez, provocó “problemas de capacidad”.

Esta herramienta del chatbot quedó
Esta herramienta del chatbot quedó exclusiva para el plan pago. (Imagen ilustrativa Infobae)

La respuesta de OpenAI ante el colapso fue la suspensión temporal de la función de generación de imágenes para los usuarios gratuitos. Esta decisión se tomó para aliviar la presión sobre los recursos tecnológicos, mientras se implementaban mejoras en la eficiencia del sistema.

A partir de este cambio, los usuarios de cuentas pagas quedaron como los únicos con acceso a la funcionalidad completa de generación de imágenes. Esta medida buscó equilibrar la demanda con la capacidad de los recursos, priorizando a aquellos dispuestos a pagar por el servicio.

Altman aseguró que este no sería un cambio permanente, pero que OpenAI debía trabajar en optimizar su infraestructura antes de permitir nuevamente el acceso sin restricciones.

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