El Banco Central (BCRA) anunció hoy que en su ejercicio 2025 obtuvo una ganancia de $34,3 billones y que transferirá —como viene haciendo regularmente— una parte importante de esos fondos al Tesoro Nacional para que disponga de ellos.
“La autoridad monetaria ha puesto a disposición del Tesoro la suma de $24,4 billones en concepto de dividendos del ejercicio 2025”, se apresuró a anunciar el ministro de Economía, Luis Caputo, minutos antes de conocerse el comunicado oficial del propio BCRA poniendo a disposición del Tesoro ese monto en consonancia con lo dispuesto por el artículo 38 de su Carta Orgánica.
Incluso detalló que, de ese total (que representa algo más del 70% de la utilidad), $6 billones quedarán depositados en las cuentas que el Tesoro tiene en el BCRA —que pasarán a contar con más de $14 billones a partir de ese ingreso, de no mediar cambios en el saldo que tenían hasta aquí— y que se aplicarán $18,4 billones “a la recompra de Letras Intransferibles (LI) en cartera del BCRA por un total estimado de US$21.700 millones en valor nominal original”.
“Dicho monto, a valores de hoy, representa unos US$4300 millones, con lo que parece indicar que van a usar ese ingreso para comprar los billetes con que pagarle a los bonistas el 9 de julio”, interpretó el economista Matías Rajnerman.
En su mensaje en X, Caputo dijo que la cancelación de las LI —aquellos papeles pintados de verde que las administraciones anteriores le entregaron al BCRA como compensación por usar sus reservas para hacer pagos— implicará una reducción de aproximadamente 3,3% en la deuda bruta del Tesoro Nacional en relación con el Producto Bruto Interno (PBI), antes de destacar el nuevo paso que, a la vez, significa en el proceso de “recomposición del balance del BCRA iniciada en diciembre de 2023”.
El resultado favorable, 34% superior al del ejercicio anterior en moneda constante, es un dato clave para el mercado, dado que el año pasado la entidad bajo la conducción de Santiago Bausili había obtenido una ganancia de $19,4 billones y le había girado el 60,4% de ese total ($11,7 billones) al Gobierno, ingreso que utilizó para comprar dólares con los que honrar pagos de deuda externa.
Lo anecdótico es que, al cierre de ese año, ese monto coincidió casi exactamente con el superávit fiscal primario de $11,77 billones que reportó el Gobierno.
Esta vez, con proyecciones que marcan un resultado de caja neto de entre $15,9 y $16,5 billones para el Tesoro en la materia —según el último REM—, el aporte con relación a esa cifra sería sensiblemente menor, ya que bajaría al 37,5% en promedio.
Los analistas hicieron notar que, si bien el mecanismo de asistencia está incluido en el acuerdo con el FMI, el resultado del balance del ente monetario incluye ganancias contables derivadas de la depreciación del peso —que fue del 41,3% punta a punta— y otras financieras, producto de la mejora de cotización que registraron muchos de los bonos que tiene en cartera.
¿Qué quiere decir? “Son ganancias devengadas que surgen de computar como ganancia esa suba, aunque el bono no haya sido vendido y esa diferencia no realizada no haya ingresado efectivamente a caja”, explicó a pedido de La NACION el economista y director de la consultora Outlier, Gabriel Caamaño.
Por eso, se trata de una fuente de financiamiento monetario que puede convertirse en expansión si esos pesos “salen del balance del BCRA y no quedan allí depositados, como ocurrió el año pasado”, agregó. Por lo anunciado oficialmente, no habrá entonces impacto monetario.
Gracias a este resultado, el BCRA explicó que su Patrimonio Neto registra ya una mejora del 66,3% respecto de 2024, al alcanzar los $51,3 billones al cierre del ejercicio. “Excluyendo el ejercicio 2019, cuyo resultado se encuentra distorsionado por el uso de criterios de medición no contemplados en las normas contables generalmente aceptadas para la valuación de las Letras Intransferibles, este resultado es el más elevado en moneda constante de los últimos 20 años”, señaló la entidad.
En su comunicado, además, hizo notar que esa mejora se logró gracias a un mayor resultado por diferencias netas de negociación (+66,4%), impulsado por el recupero generado por la recompra de Letras Intransferibles en cartera del BCRA por parte del Tesoro Nacional y por operaciones con títulos.
“También influyeron en este resultado la fuerte reducción de los intereses y actualizaciones perdidos (-92,7%), debido a la disminución de los pasivos del BCRA; la reducción acumulada del 84% de los gastos de emisión monetaria, a través de la renegociación de contratos; la impresión de billetes de mayor denominación y los menores niveles de inflación”.
Así, el activo del BCRA ascendió al cierre de 2025 a $187,6 billones, “lo que representó un incremento del 25% respecto de la cifra reexpresada de 2024” y se corresponde con el significativo aumento de las Reservas Internacionales (+59,6%), impulsado por las compras de Letras Intransferibles que hizo el Tesoro con los desembolsos del FMI (US$14.500 millones), las operaciones REPO con bancos del exterior por US$3000 millones y la fuerte suba en la cotización del oro (+64,9% en dólares por onza).
Su pasivo, en tanto, ascendió a $136,3 billones, lo que representa un incremento de solo 14,3% comparado con la cifra reexpresada de 2024 y supone una reducción en términos netos.
Por último, el BCRA anunció que destinará $11,4 billones de la ganancia total obtenida en 2025 para capitalizarse y aumentar sus reservas generales por ese mismo monto, con el objetivo de continuar consolidando el saneamiento de su hoja de balance. La entidad, que hoy adquirió por intervenciones sobre el mercado otros US$140 millones y ya acumuló compras por más de US$8000 millones este año, dijo que seguirá ejecutando estas operaciones que, en adelante, ayudarían a remonetizar la economía.

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