La Policía de San Juan continúa fortaleciendo la capacitación permanente de sus efectivos como parte de una política orientada a la formación y profesionalización de la institución. En este marco, finalizó el 2° Curso Básico de Caballería Provincial, una instancia que permitió poner en práctica conocimientos específicos y preparar al personal para las tareas propias de la especialidad.
Durante tres semanas, 14 efectivos participaron de una formación que combinó conocimientos teóricos y prácticos, bajo la instrucción de 13 capacitadores. A lo largo del curso, los participantes debieron atravesar distintas instancias de aprendizaje, práctica y exigencia, poniendo a prueba sus conocimientos, disciplina y capacidad de trabajo.
La formación adquirida por los efectivos se vincula directamente con las distintas tareas que desarrolla la División Montada, que participa en patrullajes preventivos, operativos de seguridad, búsquedas y rescates, y actividades de exhibición. Estas últimas también permiten acercar el trabajo policial a la comunidad, a través de demostraciones de las destrezas de los jinetes y los equinos en distintos eventos y actividades abiertas al público.
Desde la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público, el subsecretario de Gestión y Control de la Seguridad Pública, Damián Villavicencio, destacó el compromiso de quienes realizaron la capacitación y de los instructores que estuvieron a cargo de la formación. Señaló que la capacitación es fundamental y que desde la Secretaría se promueve que los integrantes de la Policía continúen incorporando herramientas en las distintas áreas de la institución.
En ese sentido, remarcó que una mayor profesionalización permite fortalecer el trabajo policial y brindar un mejor servicio a la comunidad. La formación continua constituye así una herramienta para preparar a los efectivos frente a las distintas situaciones que deben afrontar en el cumplimiento de sus funciones.
Desde la División Montada también destacaron el esfuerzo realizado durante estas semanas, señalando que el cierre del curso representa mucho más que el cumplimiento de un programa de capacitación. Detrás de cada instancia hubo horas de práctica, momentos de cansancio y desafíos que los efectivos debieron superar con constancia, disciplina y el objetivo de seguir creciendo profesionalmente.
Uno de los aprendizajes centrales estuvo vinculado al trabajo con el caballo, donde conocer, respetar y comprender al animal resulta fundamental para construir un vínculo basado en la confianza. Cuando jinete y caballo trabajan de manera coordinada, se convierten en un equipo, y esa experiencia forma parte de las herramientas que los efectivos incorporan durante su preparación.
El acto de entrega de certificados también contó con la presencia de integrantes de la Plana Mayor y familiares de los efectivos que culminaron la especialización.

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