Di María rescató a Rosario Central ante Talleres en Córdoba y dejó a Sampaoli nuevamente al borde del nocaut

Se fueron todos enojados del Kempes. Córdoba fue el escenario de un partidazo, digno de una locura total, donde Rosario Central rescató un sufrido empate 2-2 ante Talleres de la mano de un magistral Ángel Di María. Tras ir perdiendo por dos goles, un doblete del «Fideo» revivió al Canalla y dejó a la «T» de Jorge Sampaoli hundida en sus propios fantasmas, en una jornada tensa, donde la victoria era la única moneda de cambio aceptada por ambos.

Con los dos técnicos mirados de reojo (Jorge Almirón tras la eliminación de la Libertadores y Sampaoli por arrastras cuatro derrotas en cinco partidos), la urgencia dominó el trámite desde el pitazo inicial. Talleres compensó su falta de juego con una inyección de coraje. Renunció a la tenencia de la pelota para correr y trabar, una apuesta que rindió frutos a los 21 minutos: Agustín Álvarez, en su debut, cambió por gol un penal sobre Depietri. Luego, sostenido por la inmensa figura de Ezequiel Unsain, el local vio cómo Central se consumía en sus nervios, con Almirón protestando y Enzo Copetti fallando chances insólitas.

La locura absoluta se desató en una ráfaga vertiginosa del complemento. Apenas a los 2 minutos, tras otro fallo de Copetti en ataque, la «T» metió una contra letal: Chamorro soltó un buscapié y Depietri marcó el 2-0. Parecía el golpe de gracia, pero la tendencia del encuentro cambió en un abrir y cerrar de ojos. A los 10 minutos, el VAR detectó un sutil agarrón sobre Ovando y Di María descontó de penal.

Ese impacto derrumbó por completo la ya conocida débil guardia local. Talleres volvió a ser un equipo de «mandíbula fácil», exhibiendo una preocupante falta de carácter. En contrapartida, Central se envalentonó y encontró en el Fideo a su faro: a los 17 minutos, Di María, tras un gran pase atrás de Ibarra, firmó el 2-2 definitivo -celebrado con un desahogo pocas veces visto en él- para terminar mostrando uno de sus mejores rendimientos en el año.

El tramo final se jugó al borde del colapso. El área cordobesa se volvió un flipper y un caos de interrupciones, con Matías Galarza sacando pelotas sobre la línea y Unsain atajando lo inatajable, para que la T termine pidiendo la hora y sacando demasiado barato el punto.

Al final, el empate castigó a ambos por igual. Central rescató oxígeno pero se fue con la amargura de no haberlo dado vuelta cuando hizo todo y más para merecerlo. Talleres, en tanto, sigue sin ganar en casa desde abril y dilapidó un triunfo que tenía casi asegurado, dejando a un Sampaoli que parece ahogarse entre los ensordecedores silbidos de un público agotado.

Síntesis de Talleres vs. Rosario Central

Talleres: Ezequiel Unsain (7); Augusto Schott (5), Santiago Fernández (5), Valentín Fascendini (4), Gabriel Báez (5); Matías Galarza (5), Timoteo Chamorro (5); Rick Lima Morais (5), Franco Cristaldo (4), Valentín Depietri (6); Agustín Alvarez Martínez (7).

Rosario Central: Jeremías Ledesma (6); Emanuel Coronel (6), Ignacio Ovando (5), Gastón Ávila (5), Alexis Soto (6); Vicente Pizarro (6), Franco Ibarra (5); Alan Rodríguez (5), Ángel Di María (9), Giovanni Cantizano (5); Enzo Copetti (4).

Cancha: Mario Alberto Kempes (Talleres)

Árbitro: Sebastián Nicolás Martínez (5).

Calificación del partido: Bueno.

Goles: PT, 21m Agustín Álvarez (de penal); ST; 2m Valentín Depietri, 10m Ángel Di María (de penal); 18m Di María.

Amonestados: Vicente Pizarro, Alan Rodríguez, Valentín Depietri, Ezequiel Unsain, Enzo Copetti, Augusto Schott, Franco Ibarra, Valentín Fascendini, Ángel Di María y Agustín Sández.

Cambios: ST; 11m Jaminton Campaz (5) por Rodríguez; 16m Valentín Dávila (5) por Álvarez, Emiliano Chiavassa (5) por Rick; 27m Federico Navarro (5) por Pizarro; 31m Federico Fattori (5) por Cristaldo, Julián Maidana (5) por Báez; 34m Agustín Sández (5) por Ibarra, Pol Fernández (5) por Ibarra, Elías Verón (5) por Coronel; 36m Ronaldo Martínez (5) por Depietri.

Figura: Ángel Di María (9).

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