Cuáles fueron los 10 autos que menos aumentaron en el primer semestre del añoPor Diego Zorrero

Desde que empezaron a bajar algunos impuestos nacionales, como el PAIS y el impuesto interno, o a los “autos de lujo”, muchos consumidores argentinos están todavía pendientes de una retracción de precios de los vehículos 0 km.

Aunque no parezca lo más lógico en un país que todavía tiene inflación y por lo tanto impacta en costos de cualquier industria, entre la queja de los usuarios y las ideas expresadas públicamente por algunos funcionarios del gobierno, el concepto de “autos caros que tienen que bajar de precio” sigue instalada en gran parte de la sociedad.

En el caso de los vehículos importados que tenían un precio superior a los $42 millones, esto ocurrió con bajas que fueron desde un 7% a un 20% dependiendo de la localización de partes nacionales o de la apuesta que habían hecho algunas marcas, de absorber parte de los impuestos y resignar rentabilidad, en función de poner en precios competitivos a sus modelos frente a la competencia.

Hubo tres casos bastante claros en los que ocurrió esa situación. Los de Ford, Renault y Toyota con los modelos de SUV Territory, Koleos y Corolla Cross. La estrategia fue la misma que se hizo durante los dos años anteriores con los autos más accesibles, cuando el impuesto interno obligaba a topear casi todos los precios para no pagar la escala 1 que implicaba aumentar un 20% los precios automáticamente si se pasaba de determinado valor, actualizado cada tres meses por AFIP.

Así, cuando se eliminó el impuesto al lujo, esos modelos no pudieron bajar de precio porque ya estaban fuera de rango para ser competitivos. Sin embargo, lo que no se bajó en febrero de este año, es lo que las tres automotrices ya venían resignando desde muchos meses antes.

Sin embargo, el otro fenómeno que se apreció entre febrero y junio, fue que en la mayoría de los meses, los autos cero kilómetro aumentaron menos que las dos variables que siempre intervienen en la política de precios: la inflación y la devaluación del peso frente al dólar.

Salvo cuando se levantó el cepo, cuando las marcas ajustaron algunos días después de empezado mayo entre un 2% y un 3,5%, el resto de los meses los incrementos fueron en promedio cercanos al 1,5 por ciento.

Sin embargo, esos aumentos fueron administrados por cada marca separando modelos a los que se les aumentaba el precio más y otros menos. De este modo, en el total del semestre, los aumentos de precio de la industria automotriz quedaron en un promedio del 6,8% entre sus productos fabricados localmente y sus importados.

Los autos con sus modelos y versiones que subieron de precio fueron en total 153 vehículos, y mientras el que menos aumentó lo hizo en un 0,3%, hubo un extremo que llegó hasta el 20,4%.

El modelo que tuvo el menor incremento es a la vez uno de los autos más caros del mercado. Se trata de la pick-up Toyota Hilux GR-Sport IV, que en enero se vendía en $74.120.000 y en junio tiene un precio de $74.307.000.

Renault Mégane E-Tech / Kwid E-Tech: 1%

Los dos autos particulares de la gama eléctrica de Renault también tuvieron un aumento mínimo en seis meses. El Kwid, el auto a batería más compacto del mercado, costaba en enero $25.450.000 y en junio se vende en $25.710.000, mientras que el crossover eléctrico de segmento C tenía un precio a comienzos de año de $53.910.000 y la lista de precios de junio lo publica en $54.450.000.

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