Con un doblete de Orsini, Barracas Central se lo dio vuelta a Atlético en Tucumán y sacó a River de los puestos de playoffs

Un desenlace no apto para cardíacos el que se vivió en Tucumán. De esos que parecen tener un final escrito y, de repente, cambian de historia en cuestión de segundos. Barracas Central lo ganaba 2-1, Atlético encontró el empate sobre la hora y cuando el José Fierro parecía prepararse para el reparto de puntos, Nicolás Orsini le dio al visitante un triunfo agónico por 3-2.

Sí, Barracas se llevó tres puntos que durante buena parte del encuentro parecían lejanos. Había comenzado perdiendo, reaccionó en el segundo tiempo, consiguió ponerse arriba y cuando Atlético parecía haber rescatado la igualdad volvió a golpear en una de las últimas acciones del partido.

El primer tiempo había dejado poco. Atlético encontró la ventaja cuando Nicolás Laméndola aprovechó una mala salida del visitante y colocó la pelota contra un rincón imposible para Marcelo Miño. El equipo de Damián Ayude necesitaba cambiar y el entrenador encontró las respuestas en el banco para el complemento. Orsini, Tomás Lavezzi y Enzo Taborda ingresaron y modificaron por completo la cara del equipo.

Taborda tardó apenas una intervención en justificar el cambio. Después de un centro de Lavezzi, puso el 1-1 y abrió un partido que hasta entonces había sido cerrado. Barracas creció y Atlético comenzó a perder el control. El reclamo de los hinchas del Decano, con el “Movete, Decano, movete”, fue una muestra del momento que atravesaba el equipo de Julio César Falcioni. Entonces volvió a aparecer el banco de Ayude. Orsini marcó el 2-1 y Barracas consiguió dar vuelta el partido.

Parecía que la visita se llevaba una victoria enorme después de ocho fechas sin ganar.

Pero Atlético tenía una última respuesta. Cuando el reloj ya entraba en los minutos finales, Maximiliano Villa (que también entró en la segunda mitad) apareció para marcar el 2-2. El delantero rescató al Decano cuando todo parecía perdido y el José Fierro volvió a creer en una remontada. Pero… una vez más no hubo tiempo ni siquiera para acomodarse.

Barracas volvió a atacar y Orsini apareció otra vez. El delantero marcó el 3-2 y convirtió un empate que parecía definitivo en una victoria agónica. Sí, una locura. Poque el final fue una sucesión de golpes. Atlético pasó de ganar 1-0 a perder 2-1, consiguió empatar sobre la hora y terminó recibiendo otro golpe inmediatamente después. Barracas, en cambio, resistió el último intento del local y se quedó con un triunfo que parecía escapársele de las manos.

La victoria, además, corta una racha de ocho partidos sin ganar para el equipo de Ayude y le permite superar a River en la tabla de la Zona B, por lo menos hasta que juegue. Pero más allá de los números, Barracas se lleva de Tucumán una victoria que difícilmente olvide. No solo porque es su primera vez, sino porque cuando parecía que todo estaba terminado, todavía quedaba una última escena. Y fue para Barracas.

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