Brasil está experimentando una fuerte salida de capitales extranjeros durante las últimas semanas. La fuga no solo es producto de un escenario internacional más adverso, sino también de la reciente caída del candidato de derecha Flavio Bolsonaro en las encuestas. Entre los analistas, el consenso es que este fenómeno no debería afectar a Argentina en lo inmediato, aunque no descartaron complicaciones para el mercado cambiario local si la situación empieza a presionar sobre el Real brasileño.
Solamente el viernes de la semana pasada se registró una salida de capitales extranjeros por 2.473 millones de reales, equivalente a u$s492 millones, según datos de Delphos Investment. «No es un dato aislado sino el cierre de una secuencia de 19 ruedas de salidas en 21 sesiones, acumulando más de 22.000 millones reales —u$s4.384 millones— en un mes y devolviendo más del 25% del flujo extranjero que había entrado en lo que va del año», destacó la firma.
De esta manera, Delphos subrayó que mayo «se encamina a ser el peor mes del año para el capital offshore», luego de un ingreso en el primer trimestre «cercano a 54.000 millones de reales (u$s10.763 millones), el mejor arranque desde 2022, prácticamente revertido».
Consultado por Ámbito, el economista especializado en mercados internacionales de Eco Go, Honorio Zabaleta, explicó que dentro de este fenómeno existe «un componente externo claro», producto de una «suba de aversión al riesgo, en contrapartida tasas globales largas más exigentes».
Los bonos del Tesoro de EEUU —considerados los más seguros del mundo— experimentaran un alza en sus rendimientos debido a las expectativas de una inflación global más alta de lo esperado hasta hace unas semanas, producto de la guerra en Medio Oriente. «Esto genera una corrección de posiciones en emergentes, es decir, salida de capitales», agregó Zavaleta.
El factor interno: cae Bolsonaro en las encuestas
De todas maneras, el economista de Eco Go remarcó que «también pesan factores domésticos» en lo que está sucediendo en Brasil: «Las encuestas muestran que Flavio Bolsonaro pierde terreno ante Lula luego del caso de hace unas semanas que relacionaba a Bolsonaro con el exbanquero Daniel Vorcaro, preso por fraude».
El Head Wealth Management Research en Balanz, Nicolás Kohn, explicó a este medio que «el actual senador habría tenido contactos con el exCEO del banco Master, Daniel Vorcaro, para buscar financiamiento para una película sobre su padre«, Jair Bolsonaro.
Esa noticia afectó la dinámica de la campaña electoral ya que, «entre fines de 2025 y abril de este año, el hijo del expresidente había cerrado la brecha con el actual presidente Lula en una potencial segunda vuelva en octubre y los activos de Brasil venían incorporando este escenario«.
Explicó que la última encuesta de AtlasIntel conocida esta semana, la cual incorpora el impacto del caso Master, «mostró una ventaja del actual presidente por sobre Flavio Bolsonaro de más de 7 puntos porcentuales». Como resultado, el mercado «ahora tiene que incorporar una menor probabilidad de cambio de signo político en Brasil».
De todas maneras, remarcó que «la carrera electoral todavía está en sus etapas iniciales y faltan por definirse los candidatos para la presidencia en Brasil, los cuales se conocerán de manera definitiva en agosto», mientras que las elecciones generales serán el 4 octubre.
¿Puede afectar a Argentina?
Kohn consideró que «es esperable ver mayor volatilidad en los activos de Brasil en el corto plazo, pero esto no necesariamente debería tener un impacto directo y de corto plazo en Argentina, a menos que la volatilidad en Brasil se vuelva excesiva».
De manera similar, Zabaleta sostuvo que el principal problema para Argentina podría ocurrir si esa volatilidad financiera empieza a depreciar al Real brasileño. «Nos afectaría por el frente cambiario: debería ajustar el dólar al alza, sino se daría un desbalance en el frente externo». De momento, sin embargo, eso no sucedió: «El Real se mantuvo firme, pasó de 4,9 a 5 reales por dólar», destacó el economista.
Y agregó: «Una devaluación como la de 2024 sería más alarmante, en ese caso el real llego a casi 6,2 y la cuenta corriente argentina se volvió muy deficitaria. Por ahora es cuestión de esperar que la corrección en las acciones no se contagien a su tipo de cambio».


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