Bloomberg advierte que pese a los incentivos, persiste la desconfianza


Según el medio estadounidense, el programa “Inocencia Fiscal”, diseñado para atraer capitales mediante mayores garantías de confidencialidad y menor riesgo de auditorías, tuvo una respuesta limitada desde su lanzamiento. La iniciativa apunta a captar una porción de los aproximadamente u$s170.000 millones que el propio Gobierno estima que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero.

Sin embargo, los resultados iniciales reflejan el desafío: los depósitos en dólares crecieron menos de u$s1.000 millones desde febrero, una cifra que evidencia la dificultad de revertir hábitos profundamente arraigados.

El informe destaca que la desconfianza tiene raíces históricas, particularmente en episodios como el “corralito” de 2001, cuando se restringieron los retiros bancarios y los depósitos en dólares fueron pesificados, perdiendo gran parte de su valor. Este antecedente sigue marcando la conducta de los ahorristas.

La preferencia por el efectivo se traduce en prácticas extendidas, como guardar dólares en domicilios o cajas de seguridad. Bloomberg remarca que incluso existen diferencias en la valoración de los billetes según su formato —como los denominados “cara chica” y “cara grande”—, lo que refleja el grado de sofisticación del mercado informal.

El Banco Nación, en un intento por revertir esta tendencia, lanzó campañas que apelan al humor, con imágenes de colchones “caminando” hacia las sucursales y mensajes que invitan a abandonar la costumbre de guardar dinero en efectivo. Aun así, el impacto de estas acciones es limitado.

Qué se necesita para cambiar el comportamiento de ahorro

La inestabilidad macroeconómica y política también juega un rol clave. “Cuando tu dinero pierde valor, todos corren al dólar —nadie acá ahorra en pesos, y si lo hacés, es el final del juego”, afirmó Marcelo Capobianco, otro de los testimonios recogidos por Bloomberg.

En este contexto, el Gobierno reconoce las limitaciones de su estrategia. “Es una ley revolucionaria, pero no se pueden imponer las cosas por la fuerza”, señaló el presidente Javier Milei. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, remarcó que “mucha gente guarda el dinero en casa, perdiendo valor, cuando podría llevarlo al banco”.

Desde el sector privado, los analistas coinciden en que el desafío excede lo normativo. El economista de Facimex Valores, Adrián Yarde Buller, sostuvo que “el potencial es enorme dada la cantidad de activos que los argentinos tienen fuera del sistema, pero hará falta algo más que una ley para cambiar el comportamiento. Es necesario reconstruir la confianza en las instituciones, y eso lleva tiempo”.



Los comentarios están cerrados.