Belgrano pateó apenas dos veces al arco, pero se quedó con el clásico cordobés y estiró la racha negra de Talleres
En el Mario Alberto Kempes se ratificó la tendencia anual que signa el destino de ambos equipos de la capital cordobesa: Talleres estiró su año para el olvido y Belgrano sacó la chapa del vigente campeón para ganar otra vez en territorio ajeno. Reducir este clásico a la lógica del merecimiento sería ignorar cómo funciona el fútbol. Porque si bien la «T» hizo todo el gasto, sometió a su rival y acumuló los méritos para ganar, cuando Belgrano peor la pasaba y el punto le hacía precio, el Pirata metió un zarpazo letal que rompió el libreto y selló un 1-0 agónico.
El clásico solamente puede explicarse desde la efectividad en las áreas. La paradoja de Belgrano es absoluta: se quedó con el triunfo con dos tiros al arco en todo el partido. Mientras Talleres se reprochaba dos remates en los postes, sufría la tarde memorable de Vicentini y se relamía por su dominio, Velázquez metió una corrida providencial tras un córner mal sacado por el local; tiró el centro y, tras un rebote por un intento de Uvita Fernández, Ramiro Hernandes definió al techo del arco a los 40 minutos del segundo tiempo.
La derrota cala todavía más hondo en barrio Jardín cuando las estadísticas no hacen más que exponer el estiramiento de una racha negra: Talleres no gana un clásico desde 2018 (goleó 3-0 en el Kempes) y ya acumula cuatro partidos consecutivos sin siquiera poder convertir un gol. Algo insólito para una tarde donde hizo todo para lograrlo. Toda la ambición y el empuje estético exhibidos en el trámite se diluyeron por su alarmante falta de peso en los metros finales, incapaces de transformar control en festejos.
En la primera mitad, Rick había avisado con un zurdazo en el palo tras un desvío de Vicentini, el gran sostén pirata ante la baja de Thiago Cardozo (convocado por Uruguay). Pero en el complemento, la superioridad de Talleres mutó en un asedio total ante un rival abroquelado. Manejado por los hilos de un brillante Matías Galarza y el vértigo de Valentín Depietri, el local acorraló a un Belgrano totalmente refugiado en el libreto de resistencia de Ricardo Zielinski.
Talleres sumó 8 remates al arco, además de un bombazo de tiro libre de Baroni que reventó el travesaño en el último cuarto de hora. La falta de un nueve de referencia, inventado con un Diego Valoyes disminuido físicamente, y la muralla del Pirata le impidieron gritar el gol. Cuando no fallaba la puntería, aparecía Vicentini en toda su dimensión, que le contuvo un cabezazo bombeado a Depietri. Talleres no ligó en sus mejores pasajes y Belgrano tuvo la dosis exacta de fortuna campeona.
El impacto del gol funcionó como un nocaut psicológico. El cierre pudo significar una distancia mayor: a los 45, Zelarayán estrelló un remate en el palo tras un manotazo de Unsain, siendo el segundo tiro franco visitante. El Matador se va con gusto amargo, último en la zona del Clausura para no levantar cabeza en un año para el olvido, mientras en Alberdi se celebra una nueva alegría en una temporada que tiene todo para quedar en el recuerdo de Belgrano.
Puntajes de Talleres vs. Belgrano
Talleres: Ezequiel Unsain (5); Augusto Schott (5), Matías Catalán (6), Román Riquelme (4), Gabriel Báez (5); Juan Sforza (5), Matías Galarza (6), Franco Cristaldo (3); Rick (5), Valentín Depietri (5) y Diego Valoyes (5).
Belgrano: Manuel Vicentini (7); Leonardo Morales (4), Alexis Maldonado (5), Lisandro López (7), Adrián Spörle (5); Emiliano Rigoni (5), Adrián Sánchez (5), Franco Vázquez (4), Francisco González Metilli (5); Lucas Zelarayán (6) y Lucas Passerini (4).
Goles: ST; 40 Ramiro Hernándes.
Amonestados: Maldonado, Rick, Rigoni, Vázquez, Schott, Sporle y Depietri
Cambios: ST; 15m Ramiro Hernandes (8) por Metilli; 26m Nicolás Fernández (6) por Passerini, 32m Alcides Benítez, Santiago Longo y Juan Velázquez por Morales, Vázquez y Rigoni; 35m Giovani Baroni por Cristalo, 31m Valentín Dávila por Rick; 44m Emiliano Chiavassa por Depietri.
Figura: Lisandro López (7).

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